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domingo, 14 de noviembre de 2010

Jutta Burggraf. ( y III)


Una foto convencional

"(...)la filosofía no está reservada a los especialistas. Se podría decir que es un don y una tarea para toda persona. Por consiguiente, tendría que ser lo más normal del mundo comenzar conversaciones filosóficas, no sólo en la Universidad, sino también en las calles y en pleno centro de la ciudad. Pero ahí nos damos cuenta de algo curioso que, por cierto, se puede observar en todas las épocas y en todas las sociedades: ¡los filósofos, muy frecuentemente, son unos marginados! En este mundo del dinero y del éxito puede ocurrir incluso que inspiren en los demás un sentimiento de pena o de incomprensión."


Una foto con un propósito.
Driver les dijo:" miraos como si si os
descubrierais por primera vez."


"(...)Muchos se ríen del filósofo, pero él es libre. Por supuesto, es consciente de su situación, pero no le importa, ya que es independiente de lo que otros piensen de él. Platón, además, da la vuelta a la tortilla: los demás (“los hombres del dinero”) también se exponen al ridículo precisamente al perseguir unos objetivos tan poco nobles. Y cuando se trata de cuestiones esenciales, no saben qué decir, y entonces es cuando les toca reírse a los filósofos" 

 "Aunque una persona tenga una experiencia sumamente rica y una comprensión profunda de la vida humana, no debe perder el sentido de la realidad: el filósofo no es “el sabio por antonomasia”, sino el que ama la verdad, el que siente añoranza por comprender los últimos porqués del mundo, el que se esfuerza en ver relaciones."



Esta vez, he recogido unas citas en las que es evidente que la tarea del filósofo no es "útil". Lo que produce, el desenlace de su tarea... no da de comer. Así que, en una sociedad utilitarista, el que adopte una actitud de admiración o contemplación de lo que se escapa a las miradas que sólo ven... es un "LUNÁTICO"... un pobrecillo al que se le va la bola o, como dicen los alumnos, se ha fumado algo.

Lo más común es que bastantes interlocutores te dejen planchado con sus comentarios: "Anda, no te líes", "A ti lo que te hace falta es que te dé el aire", "Vale, de acuerdo, pero conste que nadie te hará caso... ¿Dónde te crees que vives?... ¿en la casa de la pradera?", "Todo esto es muy bonito, pero ni va a cambiar nada ni sirve para nada".

Ahí lo dejo. Tenía ganas de defender a las personas que están mal "de lo suyo";))) ,  que sus conversaciones no son standars y que aparentemente  derivan. Y darle la vuelta al principio de Descartes, lo que denominó res cogitans. ¿Pienso, luego existo? Parece más creíble la afirmación Existo, luego pienso.

PD. He colgado dos fotografías que hizo Driver este verano. La segunda tiene un objetivo. Siguiendo las instrucciones del fotógrafo, mis ciudadanas tenían que creerse que se veían por primera vez, debían expresar sorpresa, asombro...  ¿Esa es la diferencia entre el que saca un foto... sin más ... y el que crea y va más allá de una instantánea? Gracias, camarada.






viernes, 12 de noviembre de 2010

Jutta Burggraf. (II)


"Un filósofo auténtico trata simplemente de no excluir o sobrepasar nada intencionadamente. Tiene amplios horizontes: ¡con él se puede hablar de todo! Para él no existen tabúes. Ni tampoco sistematizaciones precipitadas que ignoran todo aquello que no concuerde con el sistema, y que impidan cualquier nueva conversación sobre ello. La filosofía no acepta limitaciones arbitrarias, pues si lo hiciera, perdería su propia identidad, convirtiéndose en ideología. En este sentido, Goethe juzga muy negativamente a algunos filósofos de su tiempo, que pretenden “dominar a Dios y al espíritu humano” y encierran todo el universo en diferentes sistemas. "

"Para un auténtico filósofo no hay ni temas que se hayan de excluir, ni “temas sensacionales”, ni “personas etiquetadas". (Jutta Burggraf)

Encantada de conocerte, Jutta. Encantada de poderte leer.Nada está vetado ante los ojos que quieren mirar y descubrir. No debería existir ningún STOP para ningún interrogante. A veces hay cierto temor a destapar determinados temas, no vaya a ser que encontremos un ingrediente nuevo, distinto ... y se nos desmonten nuestras teorías que huelen a naftalina. No vaya a ser que tengamos que partir de cero y volver a construir una nueva estructura.

Jutta contrapone filosofía - el eterno interrogante- con ideología.  A veces no queda más remedio que rechazar una postura en la que estuvimos anclados porque hemos descubierto algo nuevo. Nos paramos, buscamos y hallamos. Y el hallazgo  cambia la forma de ver la vida. No deja de ser incómodo, pero no hay nada comparable con la felicidad de ese nuevo hallazgo. Y tenemos que repasar todos los cajones mentales para arrancar las etiquetas. Se han quedado desfasadas. Acertadísimo el verbo que encabeza el artículo: "Atreverse".

Posiblemente Aute esté en las antípodas de Jutta. Pero rescato su voz cuando grita: "Que no...que no... que el pensamiento no puede tomar asiento..."  Y añado: ¿dogmatismos? ¿pensamiengtos prestados? No, gracias.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Jutta Burggraf. Descanse en paz. (I)


Jutta falleció el 5 de noviembre. Recuerdo cómo desgranó el tema nada fácil de aprender a perdonar.

Estoy leyendo algunos de sus artículos -gracias de nuevo, Mireia- y empiezo con "Atrévete a pensar con libertad"... para variar ...

En este periodo de desblogueo (me cuesta mucho escribir) iré colgando "perlas" de su pensamiento. El clásico copia-pega. Espero que no os resulte farragoso. 

Ahí va la primera:

"Nuestra vida se ha convertido, en muchos sentidos, en un ajetreo continuo. Muchas personas sufren las consecuencias del estrés o de un cansancio crónico. La dureza de la vida profesional, y también las exigencias exageradas de la industria del ocio, traen consigo unas obligaciones excesivas, así que lo único que se desea por la noche es descansar, distraerse de los problemas cotidianos, y no esforzarse nada más. Todo esto puede llevar a una cierta “enajenación espiritual”, a la superficialidad de una persona que vive sólo en el momento, para las cosas inmediatas. En nuestra sociedad de bienestar tan saciada, con frecuencia, resulta muy difícil detenernos a reflexionar."

"Un exceso de información también puede ser un impedimento. Vivimos en la era de los medios de comunicación de masas. Recibimos una inmensa cantidad de información. Quien intenta acceder inmediatamente a toda la información de los cinco continentes, quien no se pierde ninguna tertulia televisiva ni ningún comentario político, o suele ver una película tras otra, puede convertirse en una persona muy superficial. Con frecuencia no tenemos ni tiempo, ni fuerzas suficientes para asimilar toda la información recibida. Además, absorbemos inconscientemente muchos miles de datos, cuando, por ejemplo, nos paseamos por el centro de una ciudad...  "

"Hace pensar una pequeña anécdota que se cuenta de la escritora alemana Ida Friederike Görres. Una vez, en los años cincuenta del siglo pasado, le preguntaron qué hacía para tener siempre ideas tan originales y saber juzgar con tanta claridad la situación de la sociedad. Respondió: “No leo ningún periódico. Así puedo concentrar mis fuerzas. De lo importante ya me enteraré de todas maneras.” Naturalmente, esta postura es muy discutible y, en mi opinión, no es digna de imitación. Pero sí puede invitarnos a reflexionar. Hoy, varias décadas más tarde, se ha multiplicado enormemente el volumen de la información que recibimos cada día, a la vez que se ha especializado. Será difícil para una persona convertirse en un filósofo sin una cierta “actitud distante” con respecto a los medios de información. El escritor ruso Dostoievski afirma: “Estar solo de vez en cuando, es más necesario para una persona normal que comer y beber.”

Resumiría, a voz de pronto, con una palabra: exceso. Exceso de trabajo, de ocio compulsivo, de información que se solapa y ni siquiera da tiempo a contrastar. Exceso de cansancio mental que precisa desconectar con exceso de tele-basura que funciona como una nana para dormir. Nunca habíamos tenido tanto y reflexionamos tan poco. ¿Llegáis a la misma conclusión?