Estos días he seguido fundamentalmente a través de la televisión la estancia, los gestos, la alegría de los jóvenes y... las palabras del Santo Padre. Hoy pensaba que me va a resultar extraño desprenderme de la intensidad de estas jornadas. Le diría al Papa: "no se vaya". Pero Benedicto XVI ayer voló a Roma. No nos deja porque nos ha dejado su testimonio. Como mucha gente dice y no puedo estar más de acuerdo, al Papa hay que leerlo y releerlo. Porque, como también se ha repetido desde muchos ámbitos, no da puntada sin hilo.
Recojo en el blog las frases que me han hecho reflexionar. No soy joven como las riadas de chicos que han inundado Madrid. No obstante, creo que a los adultos nos ha rejuvenecido y nos ha dado la oportunidad de sacar el polvo del pesimismo, del "con la que está cayendo", de una fe quizá atascada, para encontrar una mirada nueva al momento hitórico que nos ha tocado vivir.
No sigo un orden cronológico. Me dejo llevar por las resonancias más intensas del agua que ha caído en la tierra de mi corazón. Empiezo por la visita del Papa a la Fundación Instituto San José... quizá por la dificultad real del hombre instalado en el utilitarismo para entender el sentido del sufrimiento físico y psíquico encarnado en la persona.
"...cuando el dolor aparece en el horizonte de una vida joven, quedamos desconcertados y quizá nos preguntemos: ¿Puede seguir siendo grande la vida cuando irrumpe en ella el sufrimiento?"
“La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre (…).
"..mirar al otro con ojos limpios, para darle, además de las cosas externas que precisa, la mirada de amor que necesita"
"Vuestra vida y dedicación proclaman la grandeza a la que está llamado el hombre: compadecerse y acompañar por amor a quien sufre, como ha hecho Dios mismo."
"Y en vuestra hermosa labor resuenan también las palabras evangélicas: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 40)."
"Acompañar por amor a quien sufre", nadando contracorriente en una sociedad que no los acepta "y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente". Duras las palabras del Santo Padre, y no por ello menos ciertas: "Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren (...) es una sociedad cruel e inhumana"
A muchos nos toca de cerca, incluso en el seno de nuestra familia. El Papa no se cansa de pronunciar la palabra AMOR. Pero el AMOR no solo es una palabra. Se concreta en muchas acciones diarias. "Cada vez que lo hicisteis con uno de estos (...) conmigo lo hicisteis" . Cuando alguien me dice que soy afortunada, a veces ... según sopla el viento... contesta solo mi cabeza que no acaba de entender. Si fuéramos más sencillos... si no quisiera abarcar todo con el raciocinio. Me viene a la memoria el discurso del Santo Padre a los jóvenes profesores universitarios: "La verdad completa compromete también al ser humano por entero"(...) "no existe la inteligencia y después el amor: existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor (Caritas in veritate, n. 30 )
El amor a los más desfavorecidos del mundo es un camino que "cambia el corazón de los hombres". Y los apartamos, los escondemos...
Leo, releo, medito y le pido a Dios que no olvide uno de los mensajes más radicales que nos ha dejado Benedicto XVI: las palabras que les ha dicho a "ellos" y que rebotan en los que formamos parte de sus vidas: "nuestra sociedad os necesita: vosotros contribuís decididamente a edificar la civilización del amor. Más aún, sois protagonistas de esta civilización. (...) entrando a formar parte de algún modo del tesoro de compasión que necesita el género humano"(Spe salvi, 40)
Hago mías estas frases:
"Tesoro de compasión..."
"Su presencia suscita en nuestros corazones, frecuentemente endurecidos, una ternura que nos abre a la salvación" (...) "La vida de estos jóvenes cambia el corazón de los hombres".
Cambio, mudanza... Gracias, Santo Padre.
Ps. "Agradecidos al Señor por haberlos conocido". Agradecida porque tú eres ese manantial de amor de nuestro hogar.