Va y viene... Juega a un estúpido escondite que no tiene la gracia de un juego. Sombras sin sol que proyectan la nada, aunque la nada es ausencia de todo lo que desaparece a temporadas.
Va y viene... A pesar de una deuda importante que todavía no has saldado con el cerrajero, cuenta con la fuerza de la naturaleza crispada y derriba la puerta.
Se pasea por los arbustos que empiezan a brotar. "No te asomes al jardín". "Espera a mañana, si mañana es mejor que hoy". "No te sorprendas si la voz se quiebra o no aguanto el tipo, ... si enfatizo demasiado o no encuentro la palabra exacta..." Es primavera. Y la primavera llega... se instala durante un tiempo que nunca se sabe... y se va.
*Disculpad que no haya contestado a los comentarios que habéis escrito en los dos últimos posts. Gracias por vuestra amabilidad.
Antes de contestar al comentario de James, cuelgo este vídeo... Bingo, caballero;-)
¿Dónde quedan aquellos tiempos en los que no transcurrían más de dos días sin publicar? No es algo pasajero. Ya se ve que no. Las circunstancias cambian y, a veces, son más los proyectos de lo que trasladarías a un papel que lo que escribes.
Este año ando metida en un homeschooling pelín peculiar. ¿Querías caldo? Pues toma dos tazas. Le di muchas vueltas a la "escuela en casa" en su día... y ahora es el momento de aplicarlo, aunque en la época que denomino en-su-día no hubiera apostado ni un duro por el regreso de un tren que se perdió en la lejanía.
Creo que sigue vigente la prohibición de apartar por sistema a los alumnos del aula, pero hubo un tiempo en el que a un escolar con conductas "molestas" se le abría la puerta de la clase y ¡viento fresco! Lo de fresco, literal si era invierno. "No queda ni un solo papel en el patio..." , "he contado todas las baldosas del pasillo... ¡taitantas!" ¿Tantas? Pues sí que es largo el corredor... La libreta de la ESO manchada con churretes de leche y cacao tenía (tiene) muchas páginas vacías. Ni un borrón... descaradamente inmaculadas. Aquella madre daba ideas. Entre estar recogidito en el aula y dar vueltas en el patio como una peonza podría existir una alternativa que no representara "hoy no he hecho nada". No sé... se me ocurre la habilitación de una estancia con pupitres para seguir trabajando sin contagiaral resto de los integrantes de la comunidad académica. Cuánta saliva y energías perdidas... Y a mí que me da que si las hubiera gastado un varón y no la "mami" (ya se sabe que son pesadas, reiterativas, inasequibles al desaliento...) muchas historias hubieran cambiado de rumbo con una vuelta de timón...
Tenemos una facilidad pasmosa para colgar etiquetas. Y no se nos ocurre contemplar esa sustancia que , igual que se pega en en dorsal de la bata, puede despegarse. Pero, ¿quién es el valiente que arranca el sambenito al pobrón?; lo más cómodo o práctico... el eterno recurso... es echar los perros al tontolaba de siempre. Es socorrido tener la "carnaza" a mano para callar bocas. Mover una estructura en la que ya están todas las piezas colocadas -el bueno, el listo, el ocurrente, el caradura simpaticón... y el malo eterno expulsado- supone un corrimiento de tierra, un desbarajuste, un.... Con el "mejor no meneallo" hay paz, aunque esta paz es más parecida al silencio y la quietud de los cementerios.
Y quien dice la escuela podría decir un elemento distorsionante en una familia... o ese debutante que damos por perdido antes de su debut.
Con el lío y el preámbulo, se me ha olvidado explicar el homeschooling made in república. Otro rato... Este post puede ser un aperitivo. Algunas heridas podrían dejar de supurar "el día que me quieras..."
Cómo cuesta escribir cuando se decide que lo harás desde el centro neurálgico donde arranca tu día a día. Me estoy alejando del blog "agradable" porque no es con este adjetivo con el que puedo definir muchos tramos de la existencia. Con ello no afirmo que haya estado mintiendo, pero sí es cierto que solo he enseñado pedazos de verdades, a veces certezas, pensamientos sueltos... que bordeaban apenas lo que realmente es la maquinaria de mi vida ordinaria. Pedazos... Sumados no configuran la realidad.
En el anterior post di un paso. En este ... enseño la palma de la mano que se agarra a la mía. Una mano buena, la que me hace reír y llorar, la que echo de menos cuando se aleja y me tensa hasta agarrotarme cuando está a mi lado... desde hace 11 años. Ya no se trata de abrir una puerta. Hoy atravieso una luna de un cristal.
Solo la abundancia de cariño atenúa el dolor de los que sufren la cuarta enfermedad neurológica más discapacitante. Quería mostrar un vídeo que clava una aspecto que posiblemente es desconocido para muchos. La pequeña/gran diferencia es que algunos aún no pueden expresarse como la protagonista; se sienten guiñapos, los más estúpidos de "este lugar llamado mundo". Vallejo- Nájera definió el TOC como la "locura cuerda". Bfffffff. Y dio en el clavo.
Dicen que una de las condiciones de la perseguida, ansiada... felicidad es tener mala memoria. No creo que pueda ser aplicable a todos los terrenos. En la vida personal, esta capacidad de olvidar agravios de ida y vuelta se asemeja a quien intenta subir a un ático y en el segundo piso se da cuenta de que hay ascensor. ¿Para qué recordar fallos superados, dejaditas liftadas que nos produjeron moratones, momentos especialmente duros que calaron en el alma? Distancia y que corra el aire. Aunque de vez en cuando la brisa nos venga de cara y el pasado se levante como si fuera ayer sin que medie la voluntad. Este es un tema que no sé si sería capaz de abordar en una ventana tan pública... Algún día, tal vez...
Pero otro asunto bien distinto es la memoria histórica. Personalmente, no me da la gana olvidar cómo se nos ha mentido durante la casi ya pasada legislatura. No... Porque quien olvida repite bache y vuelve a caer con los puntos de la frente aún tiernos. Este vídeo corto no sé si provoca llanto o risa... o las dos cosas a la vez. Pero aquí lo dejo por si alguien le quiere echar un vistazo.
Pues eso... Supongo que no es necesario que añada nada...
Perdón. Sí añado. Además de la delicadeza literaria tan conocida y en la que nos recuerda que "la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento", Zapatero se ha ido y nos obsequia con una guinda:
Con una pensión vitalicia y el sueldo de miembro del Consejo de Estado, cualquiera se dedicaría a supervisar nubes durante el día, estrellas por la noche... incluso echarle el ojo al pluviómetro... Si tuviera un mínimo de decencia, si este país no fuera o fuese este país, debería comparecer ante los Tribunales de Justicia y "cantar"... y asumir sus responsabilidades...
También es de Don Ramón Gómez de la Serna esta frase:
"Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte."
O esta, que enmienda la plana a ese soplo de la naturaleza que parece que posee una tierra que, si acaso, es de quien la cultiva:
"Las espigas hacen cosquillas al viento"
Quién fuera gota de agua para evaporarse y sentarse en la punta de la nube y saltar de algodón en algodón y dirigir la circulación de la brisa que amenaza con apropiarse de la tierra que pertenece al labrador...
No vale aquello que se dice: "Si volviera atrás no haría, no diría..." Es absurdo porque ya sabemos que el tiempo no recula. El crono nunca se detiene. Y aquí sí digo...AFORTUNADAMENTE. Desde la atalaya del número redondo, la perspectiva es mucho más diáfana. Desde arriba, las piezas encajan mucho mejor que cuando las teníamos pegadas a la nariz. Y precisamente esta claridad que nos ha costado un aprendizaje es la que a veces nos empuja a sentarnos en una suerte de cátedra dogmática... Y nos atrevemos a juzgar a los que todavía tienen que recorrer el camino que uno ya ha superado. Por las mismas que no podemos volver atrás, tampoco podemos adelantar el reloj biológico, anímico e intelectual de los que caminan por sendas que nos son muy familiares. "Pero si es muy sencillo... Yo hacía, yo decía... " Yo … ¡me callo! Porque yo tampoco veía tres en un burro y se fue abriendo el horizonte a medida que paseaba por la niebla.
La niebla... Se confundían los matorrales espinosos con el prado y con los desniveles de la tierra. Buscaba fórmulas para no tropezar y resulta que no existían. El aprendizaje no se encontraba transcrito en ningún manual. Así que solo podía recurrir a un cuaderno de bitácora en el que anotar lo que era bueno para mi objetivo personal y "nuestro" proyecto familiar.
Un día hice trampas y, con nocturnidad y alevosía, robé el cuaderno de quien pensé que era una chica 10. Y resulta que empecé a tachar... "Esto no porque mis facultades no coinciden con las suyas; esto tampoco... mi marido no tiene nada que ver con el señor del cuaderno, gracias a Dios... ; y los hijos son más pequeños o más mayores... el entorno difiere radicalmente del mío..." Finalmente concluyes que la chica 10 no existe... es un mito... O una carcasa que se basa fundamentalmente en una imagen que quiere venderse; como si lo más importante fuera la imagen que se proyecta, o ese escaparate tan atractivo, pero luego… luego entras en la tienda y concluyes que te han timado.
Hasta que no llegas a este punto, discurre un tiempo en el que pasas del deslumbramiento a tener como prioridad tu propia luz; aunque no deslumbra, cumple el papel fundamental: alumbra y da calor en distancias cortas.
Y en el tramo que nos ocupa, con ese número redondo que va acompañado de achaques y algunas cicatrices maquilladas, sabes que no tienes por qué demostrar nada... Vale con ser... Lo que vale es lo que su abundancia muestra (y el prefijo "de-" se evapora poco a poco). Piensas que no es tu problema lo que piensen quienes te rodean... El pensamiento es libre y los juicios también; basta centrar tu vida en lo que depende de ti: tus pensamientos, tus afectos en mayúscula y en minúscula, y la ecuanimidad benevolente de tus juicios. Eres consciente de que llegas hasta donde llegas... y lo que aporta la edad es la paz del que sabe que quien hace lo que puede no está obligado a más. Con un poco de suerte... -esto ya es más complicado- sabes evitar los futuribles y la angustia que conlleva pensar en futuro. Ya ha quedado más que demostrado que jamás hubieras ni soñado lo que te ha deparado la vida hasta la fecha. Por las mismas ¿para qué agitarse por situaciones que no sabes siquiera si llegarán? Esa experiencia de tragar agua y no ahogarse sigue siendo una realidad de rabiosa actualidad.
Y un regalo que no tiene precio es comprobar personalmente que la adolescencia se supera. A veces la edad te concede esta experiencia. Solo entonces sabes que es una etapa que no se perpetúa. Que de eso también se sale. Que el pulso no dura toda la vida. Y que las vidas a las que has dado vida tienen la suya propia. Te embobas ante el espectáculo de unos planteamientos tan de “ellos” que nadie te puede arrebatar la prueba fehaciente de que el ser humano es irrepetible.
… buscas un cobijo… compruebas que no eres observado… y como en Chapala, el alma puede hablar de tú con Dios.
"Ya tengo una edad ... que todo o nada..." ????!!!!
Buenos días de domingo. Digo buenos porque supongo que serán buenos. En Tarraco suele salir el sol el día del Señor.
Antes de recrearme en bellas imágenes del post anterior, empecé a escribir... y borré. Luego las colgué y hoy redacto lo que ya está un poco madurado. Tampoco demasiado, no vaya a ser que se pudra la fruta en el árbol.
Los números redondos. Eso venía yo pensando desde hace días. Para ser exactos, desde el medio siglo de Marta "piesdescalzos". El post del jurisconsulto Modestino me ha ayudado a dar el paso definitivo.
Me cansan los mitos creados a golpe de "convenios" para atenuar la realidad. Como si en la vida caminásemos zigzagueando, alternando entre lo "estupendo" y la "desgracia", ambulando en un infinito maniqueísmo existencial. Me sorprendí a mí misma diciéndole a Marta: "Ahora viene lo mejor..." Pues no. O depende... Los 50 caen. Y cuando caen, uno da gracias por seguir vivo, por todo lo que aún tienes oportunidad de proyectar.
No obstante... esta fecha tan redonda tiene su asunto. Bueno o malo, según se mire. Si el espejo aún no se había desprendido del vaho, desaparece definitivamente. Te guste o no, te devuelve una imagen más nítida. Aquello que creíste pasajero se perpetra. Percute y no entiendes qué hace instalado en tu organismo. Aquí que cada cuál añada su caso. El mío y ya creo que definitivo es el insomnio. Te preguntan "¿qué hay?"... y tal vez se te ocurra responder, cansado de tanto miramiento... "¿Te contesto la verdad o un topicazo?" Porque si contestas al interrogante, mejor le dices al presunto interesado por tu persona que se siente un rato... Y enseguida te das cuenta de que la pregunta era sincera o simplemente una frase que se emite por decir algo... , que tiene la misma dimensión que esas situaciones en las que se habla del tiempo.
Cuando traspasas esa barrera -año abajo, año arriba- la vitalidad mengua, tal vez también la memoria, un catarro se eterniza y si aparece una dolencia... ya te puedes ir haciendo a la idea que tocará visita al facultativo de por vida. Llevas años oyendo hablar de limitaciones... y ahora se presentan sin ropajes de seda fina. Las imaginabas "perfumaditas de brea" y resulta que no tienen nada de bucólicas. Te das cuenta ya la primera vez que tropiezas y te caes con todo el equipo. Posiblemente a la tercera, cuando dicen que va la vencida, te paras a considerar seriamente que vas a tener que contar con ellas cada vez que hagas planes, cuando te embarques en una empresa ... Sabes bien que eso sí, pero de aquello... va a tener que encargarse otro porque tú no llegas.
Si tienes hijos, resulta que ya han crecido y piensas que te pareces a ellos... Y el tema va al revés. Te descubres en sus idealismos, en sus proyectos, en su personalidad... y te dan ganas de explicarles que no dejen pasar el tiempo. Que a cierta edad la línea ascendente se para, tocas techo ... y si eres tozudo incluso es posible que te des un fuerte golpe en la frente y te deban aplicar puntos de sutura. Ellos se sorprenden de que seas tan lento para algunas cosas y tan rápido en algunas respuestas que precisan un recorrido que empieza en el corazón , se apea unos minutos en la mente e inmediatamente las verbalizas. "No estamos locos... sabemos lo que queremos". Cada vez menos cosas ... pocas pero claras. Y en ello sí sabes que te va la vida. Posiblemente es el momento en el que ya no aspiras arreglar el mundo -quien te recuerda "cósmico" se ha quedado en el Pleistoceno de tu evolución- porque percibes que el mundo se distribuye a cachos y a ti te corresponde una porción más o menos pequeña.
Cuando empecé a tropezarme con mi segundo hijo, el que estudia cuando todos duermen... y me decía "buenas noches" y yo respondía con un "buenos días", se hizo evidente... claro como la luz de una mañana nítida... que había llegado a ese estadio, que algunos prefieren no revelar, con un número redondo colgado en el dorsal.
Me falta explicar la parte jugosa de lo que supone cumplir años. Pero considero imprescindible tener primero los pies bien situados en el asfalto.
Gracias por la paciencia.
Se me olvidaba. Una sonrisa para empezar bien el Domingo. Que lo disfrutéis:
Estoy aún deshojando la margarita. Le hinqué el diente al ANTEPROYECTO DE LEY INTEGRAL PARA LA IGUALDAD DE TRATO Y LA NO DISCRIMINACIÓN. Parece ser que sí afecta. Dado que "la Autoridad para la Igualdad de Trato y la No Discriminación es un organismo público de carácter unipersonal, dotado de personalidad jurídica propia y plena capacidad pública y privada, que actúa para el cumplimiento de sus fines con plena independencia y autonomía orgánica y funcional", es cuestión de leerla despacio, con detenimiento, sin ningún prejuicio en el sentido positivo del término. Haces "tabula rasa", te desprendes de mucho asumido en tantos años de democracia, olvidas la presunción de inocencia y te sientas. Un respingo... y sigues. Dos... pero no te mueves hasta que engulles con sal de fruta.
El Art.1 señala que dicha norma regulará los “derechos y obligaciones de las personas, físicas o jurídicas, públicas o privadas”.
Y el Art.3 “Esta Ley se aplicará en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural y social”.
Y el Art.4, "queda prohibida toda conducta, acto, criterio o práctica que atente" contra el apartado 1 del Art.2: "Nadie podrá ser discriminado por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, religión,convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual,enfermedad, lengua o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".
Parece idílico... Yo también lo he pensado. Pero, leído lo leído, queda suprimido el derecho de admisión incluso en las bitácoras. A mí que me registren porque la mía es un batiburrillo. Pero... ¿Y si me diera por moderar comentarios? que nunca se sabe... Pues dependerá de la base del criterio de moderación. De momento solo sé que en un post antiguo sobre Benedetti me van llegando unos cuantos que no entiendo . Corrijo: sí entiendo la palabra "viagra" y considero que no tiene nada que ver con la entrada. Y los borro. ¿Me van a multar por ello?. Según los Art. 43 y 44, las cantidades oscilan entre 10.001 y 60.000 euros. Depende de la gravedad.
Que cada cual se aplique el cuento. Y ojo con los despistados. Que la discriminación es por acción u omisión: directa o indirecta. Lo dice muy clarito el Art. 5:
"1. La discriminación directa es la situación en que se encuentra una persona que sea, haya sido o pudiera ser tratada de manera menos favorable que otra en situación análoga o comparable.
2. La discriminación indirecta se produce cuando una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros ocasiona o puede ocasionar a una o varias personas una desventaja particular con respecto a otras."
A ver si lo entiendo, que me estoy estresando... Entra Perico los Palotes poniendo a caldo... a Pimpinela Escarlata que le da por opinar "A". Y Perico defiende "B" sin respeto, sacando trapillos sucios de Pimpinela . ¿Qué hago? ¿Lo dejo tal cual? Pues diría que estoy dando pie a que Perico discrimine a Pimpinela verbalmente. Si elimino el discurso de Perico, salvo a Pimpinela pero discrimino a Perico.
Como, de momento, no quiero dramatizar... me veo bailando... dando vueltas sobre mí misma... ni un paso más ni uno menos... no vaya a ser que... Y con abanico incluido para los sofocos del verano...
Hoy ha sido un día normal, con sus quehaceres normales... Sales a la calle con el objetivo de "ir a...", "pasarte por..." Generalmente encuentras gente conocida, amigos...Vivo en una ciudad relativamente pequeña. Y soy de las que suele preguntar ¿Cómo estás...cómo te va?. Aunque casi me gusta más la que emplea mi amiga Mireia: "¿cómo te trata la vida?"
La prueba de fuego es pasar por La Rambla en un día de Mercat.
No tengo buenas noticias y de veras que lo siento. He tardado mucho en llegar a mi primer destino... porque a la gente le pasa que últimamente la vida no es nada generosa con ella. Rupturas repentinas después de muchos años de convivencia; hambre...pero lo que se dice ¡hambre! de ancianos que pasan por caja con una barra de pan, dos manzanas y un poquito de carne picada... las manos tiemblan al abrir el monedero; paseos para ir a ninguna parte porque "¿No sabías? Me echaron del trabajo hace tres meses..."; nuevas direcciones porque "no podíamos pagar el piso... Nos hemos mudado y estamos como chinches".
Quizá es por eso que me pondría a llorar cuando en los informativos cuentan que hay peluquerías caninas que hacen la permanente e incluso tiñen los pelitos del perro; o la novedad de hoy... 40 personas cuidando a los dos pequeños osos panda que ya se exhiben en el zoo... Y a la anciana de súper ¿quién la cuida?
Ya llevo un recorrido considerable por este planeta...Y más o menos me sabía las respuestas. Y no sirven. Han cambiado el cuestinario. Las preguntas importantes vienen en letra pequeña.
Va a tener razón mi hermano Artur cuando dice : "Yo ya no pregunto... La gente explica y vuelve a abrir la herida". Pues tal vez. Es una opinión. Pero igual va bien un desahogo.