jueves, 17 de febrero de 2011

No hay niños torpes...



Creo que hace tiempo colgué una parte más larga de este artículo de Rafael Gómez-Pérez. Hoy solo destaco dos ejemplos que dedico a una persona muy especial que he encontrado en este amplio mundo de la blogosfera.
Querida amiga del alma: no hay niñ@s torpes; si acaso el asunto es que no están todavía ubicados. Al tiempo...

"Hay que afrontar la realidad tal como es. Ni ser muy listo es un mérito. Ni ser menos listo es una culpa. Pero es que, además, si bien se mira, no hay nadie torpe.

Rubén, doce años, callado, retraído, va mal en el colegio. Los padres ya no saben qué hacer. Él se esfuerza, pero las cosas no le entran. Se desespera, llora… Repite curso. En el verano pasa dos meses en la granja de su tío Pedro. Se descubre que como granjero es un número uno. Aprende enseguida. Se queda por las noches para resolver algo que no consigue entender. Se le ocurren ideas para mejorar la explotación.
Tiene un don para cuidar de los animales que, en general, con él están mejor que con nadie. Es tan bueno Rubén en esto que en poco tiempo podría ganarse así la vida. Rubén no es torpe. En otra época hubiese sido un excelente granjero, muy listo. De torpe, nada.



Carla, diez años, es la alumna más animada de la clase. Todo lo que se pueda organizar, lo organiza ella. Posee una especial habilidad para conseguir cosas, casi todo lo que se propone. Lo único que no puede conseguir es estudiar. No es capaz de estar sentada, estudiando, más de media hora. Es la última de la clase en notas. Pero nada de torpe, es lista como nadie. Tendrá que obtener un diploma como sea, pero cualquiera que tenga interés en contratar a una gestora deberá, en el futuro, contar con esta niña."

Y al sistema educativo:
Por favor, no encorsetéis a los niños.
"No hay gente torpe, sino mal situada. Si la educación fuera lo diversa que debería ser, no se juzgaría todo o casi todo por el rendimiento de la inteligencia lógico matemática o de la lingüística.
(...)
Hasta el momento en que llegue esa mejora de la educación (que hasta ahora no existe en ninguna parte) se debería sacar en claro que no hay que llamar torpe a nadie."

¿A alguien le ha servido para respirar con un poco más de tranquilidad? Ojalá. Este era mi objetivo.



Incluyo el vídeo que ha sugerido Mariapi. Muy bueno.


Bonas...Cuelgo el vídeo.

65 comentarios:

Marta dijo...

Sunseta! me han entrado ganas de hacer una regresión: tengo 6 años y tú eres mi profe! ola zeñureta.
Ojalá valoremos siempre a la persona en su totalidad.
Petons!

Dámaris dijo...

gran post

Anónimo dijo...

(Sunsi, si crees que es demasiado largo, lo quitas)
Es una historia, un poco cursi a mi gusto, pero que releo de vez en cuando.

Primera parte
Se contaba hace muchos años una historia sobre una profesora de Primaria. Su nombre era Sra. Thompson. Cuando se ponía de pie frente a su clase de 5º grado en el primer día de colegio, decía una mentira a los niños. Como muchos maestros, ella miraba a sus estudiantes y decía que los quería a todos por igual.

Pero eso era imposible, porque ahí, en la primera fila, hundido en su asiento, estaba un pequeño llamado Teddy Stoddard. La Sra. Thompson había vigilado a Teddy el año anterior y se dio cuenta de que no jugaba con los otros niños, que sus ropas estaban sucias y que constantemente necesitaba un baño. Y Teddy podía ser desagradable. Llegó al punto que la Sra. Thompson de hecho se complacía en marcar sus apuntes con una ancha pluma roja, haciendo bien delineadas X y poniendo un gran "MD" en la parte superior de las hojas.

En la escuela donde enseñaba la Sra. Thompson, ella fue requerida para revisar el expediente de cada niño y dejó el de Teddy para lo último. Sin embargo, cuando revisó su expediente, se llevó una sorpresa.

La maestra de primero de Teddy escribió, "Teddy es un niño brillante, de pronta risa. Hace su trabajo pulcramente y tiene buenos modales, da alegría tenerlo cerca."

Su maestra de segundo escribió, "Teddy es un excelente estudiante, apreciado por sus compañeros de clase, pero está apenado porque su madre tiene una enfermedad terminal y la vida en su hogar debe ser una pugna."

Su maestra de tercero escribió, "La muerte de su madre ha sido dura para él. Intenta hacer lo mejor, pero su padre no muestra mucho interés y su vida familiar pronto le afectará si no se toman medidas."

Su maestra de cuarto escribió, "Teddy está distraído y no muestra mucho interés por la escuela. No tiene muchos amigos y a veces se duerme en clase."

Ahora la Sra. Thompson se dio cuenta del problema y se avergonzó de sí misma. Se sintió peor incluso cuando sus estudiantes le llevaron sus regalos de Navidad, envueltos en bellos lazos y brillante papel, excepto el de Teddy. Su regalo estaba chapuceramente envuelto en el pesado papel marrón que obtuvo de una bolsa de comestibles. A la Sra. Thompson le inquietó abrirlo en mitad de los otros regalos. Algunos de los niños empezaron a reír cuando encontró un brazalete de circonitas al que le faltaban algunas piedras, y una botella llena hasta la cuarta parte de perfume. Pero acalló la risa de los niños cuando exclamó lo bonito que era el bracelete, a la vez que se lo ponía, y se aplicó algo de perfume en la muñeca.

Y sigue... pero no sé si aburre

Modestino dijo...

Lo primero que se me ha ocurrido al leer el túitulo es que es cierto, lo que hay de torpes son adultos: unos cuantos ;).

Por lo demás, los dos ejemplos que reflejas están formidablemente descritos y son elocuentes. Yo soy de esa época en que se dividía demasiado a los niños entre los que sacaban buenas notas, se portaban bien, ... y los que no ... y no te digo en cuestión de deportes y competitividad.

Mariapi dijo...

Gracias, Sunsi, es confortador y sensato lo que has escrito. En la misma línea me parece genial el video de Sir Ken Robin(seguramente ya lo conoces...)
http://www.youtube.com/watch?v=1rYVMMkmJJI

Entiendo que de lo que hablas es de "inteligencia académica", que lo que preocupa a tu amiga es otra cosa y que me voy por los cerros de Ubeda, si...pero es que ...yo sé, lo sé muy bien, que hay niños con muy poquita inteligencia, incluso sin inteligencia...¿y qué? No varía ni un ápice su valía real.
Es una disgresión, que a lo mejor no viene al caso, pero creo que eso forma parte de saber ver la realidad.

Un abrazo, y gracias.

sunsi dijo...

Por favor, Anónimo...No aburre. A mí no...Me parece magnífico. ¿Puedes acabarlo? Gracias.

Luego os contesto. Muchas gracias. R. Gómez Pérez es una gran cabeza...pero creo que su inteligencia es equiparable a su corazón y su sentido común.

Ana, princesa del guisante dijo...

Anónimo¿esa historia es del libro Sopa de pollo para el alma?

Me gusta lo que cuentas, Sunsi. Nos hemos empeñado en tener todos carreras universitarias para ser parados con estudios. Mientras, tienen que venir personas de fuera a hacer pan. NO habrá panaderos, ni carpinteros, ni campesinos, ni granjeros. Qué pena.

ana dijo...

Anónimo por favor, que no aburre... la historia, termina la historia, por favor, por favor. Muchas gracias.

Gracias por esta entrada Sunseta... qué enormemente perdidicos estamos a veces.

Pesoleta, esta vez discrepo un poco de tu postura... a modo de chanza te iba a decir, pues nada, si te parece bien que hagan el pan tus peques... o que se dediquen a la agricultura, o a la minería.

No soy elitista, no, bien sabe Dios que aprecio por igual a todas las personas. Es sin cultura, para mí, que se vive mucho peor. NO sólo porque tenga más que asociada la felicidad al conocimiento, además de a muchas cosas más. Sino porque no veas tú los turnos y la vida que se traen los panaderos, no digamos ya lo mineros, por ejemplo.

Yo sí quiero que mi hija llegue a ser una parada con estudios, no por parada, sino por los estudios. Si al final tiene que hacer pan, genial, ese será su trabajo, pero su cabeza tendrá muchos recursos, capacidades, perspectivas... en definitiva calidad en su modo de afrontar la vida. Y aunque sé que esto en nada tiene relación con un título académico, a estas alturas ya sabemos que hay demasiado burro licenciado, sinceramente, quiero que lo alcance, que lo tenga, que vaya a la universidad. No sé... a lo mejor me equivoco, pero no me pienso rendir por mucho que este sistema educativo no vlaore de veras lo que haya de valorar, aunque si he de ser sincera, yo de momento si he de dar gracias por por algo, es por los profesores que ha tenido la suerte de tener diminuta; siempre le sacan a relucir la parte mejor. MI peque podría ser perfectamente Carla, esa niña diez años que es la alumna más animada de la clase. Todo lo que se pueda organizar, lo organiza ella. Posee una especial habilidad para conseguir cosas, casi todo lo que se propone. Lo único que no puede conseguir es estudiar. No es capaz de estar sentada, estudiando, más de media hora. Y por supuesto tendrá que obtener un diploma como sea, porque cualquiera que tenga interés en contratar a una gestora deberá, en el futuro, contar con mi peque. Dicho por su profesora, es una niña muy buena con grandes iniciativas... en eso se centraron, y no en sus queridos unos o ceros... que alguno hay.

En fin... vaya retahila os he soltado. Sólo quería decir eso, que no me pienso rendir. Y punto. No, no me conformo, no va a ser panadera sin estudios.


Saludos.

sunsi dijo...

Yo regreso, Marteta. Muchas veces, Y recuerdo el poco empeño que ponía en la física o en las mates... Y pasaba horas haciendo un trabajo de literatura...Pero había que aprobar TODO. Siempre he pensado que los expedientes académicos tienen puntas...

De todas formas, eran otros tiempos.

¿Y por qué no eres tú la zeñu? Y me enseñas a navegar...

Un beso, reina de los pies descalzos, calzados y con botas.

sunsi dijo...

Gracias Dámaris. Es del Señor Filósofo R. Gómez-Pérez.
¿Qué tal la novela?
Besos, escritora

sunsi dijo...

Muchas gracias, Anónimo. ¿Eres Bonas? Ojalá sigas...
Muchas gracias.

mOnTy dijo...

¡Contigo amiga...!
Escribes que da gusto, hija mía..
No puedo estar más deacuerdo cuando dices: "No hay gente torpe, sino mal situada". Los ejemplos muy buenos, el sistema educativo y la presión del entorno Sunsi, y el grupo. Oye ni todos Leyes ni todos ADEs.. ¿Continuamos?.
¡¡¡Petons!!!.

sunsi dijo...

Modestino. Somos casi de la misma quinta. Entonces la diversidad no se contemplaba. Pero también es cierto que cuando terminabas la "escuela", SABÍAS. La base era buena. Había asignaturas obligatorias que ahora son optativas. Luego la vida te examinaba...Nos ha examinado...

En la actualidad veo todo mucho más confuso. Como una pescadilla que se muerde la cola. La autoridad moral del profesor prácticamente no existe... y a pique los profes vocacionales. Es difícil aguantar con este panorama. Los chicos deben elegir con 15 años su futuro profesional y, por tanto, el grado que quieren cursar, porque en función de él tienen que escoger materias. Van como por un embudo, a ciegas... No hay manera de conseguir el equilibrio. Ni tanto ni tan calvo.

Perdona. Me estoy liando sola. Pero es más urgente que nunca los buenos maestros y la implicación de los padres.

Gracias, Modestino;-)))

sunsi dijo...

Sí viene al caso, Mariapi. Claro que sí. La vara de medir a la persona no son sus capacidades intelectuales, sus destrezas, sus habilidades. Entiendo , creo que perfectamente, lo que estás diciendo. La persona es un bien absoluto en sí mismo. Por desgracia ...solo lo sabe a ciencia cierta quien ha dado a luz y ha ayudado a crecer a un hijo que ha utilizado la medida correcta. Es entonces cuando te enteras... cuando se vienen abajo todas las teorías y las construyes tú misma. ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué te quiero tanto? Porque eres... y eres imprescindible. No concibo la vida sin ti.
¿Cuál es entonces la vara de medir, querida Mater? No medir nunca. Solamente amar...y saberse amados por esos corazones no contaminados.

Gracias a ti por la incursión. Eres una Mater como la copa de un pino. Un beso de bona nit

sunsi dijo...

Pesoleta, Ana, Monty...Continúo mañana... A estas horas ya no coordino. Un beso.

PS. Hilandera... Observo que no has descubierto la dedicatoria jajajaja. Bsssssssssssss

Dolores Ceballos dijo...

Querida sunsi... no puedo estar más de acuerdo contigo. Este es un tema peliagudo.
La inteligencia no la mide un título académico. No es más inteligente un médico que mi padre, que es camionero. El médico sabe más de medicina, ya está.
Mi abuelo me dice que "muchos pasan por la universidad pero que la universidad no pasa por ellos". Yo opino lo mismo.
Fallan muchas cosas. Falla el sistema educativo, fallan los profesionales, y fallamos los padres. Todos queremos que nuestros hijos sean brillantes, y que destaquen, y que no sean torpes, pero, siempre asociándolo con un número (el de las notas) o con un título. A veces no priorizamos las necesidades e inquietudes de nuestros hijos, y nosotros somos los que más los conocemos.
Existen muy pocos buenos profesores, con vocación, que se preocupan por sus alumnos, que intentan conocerlos (en profundidad, no sólo por su nombre). Pero, quien no recuerda a alguno. Yo nunca me olvidaré de Doña Conquita.
No existen niños torpes, lo que pasa es que no queremos ver qué hacen bien.
Bicos y perdón por el tostón.
Anónimo, me gusta texto, imagino el final...

Dolores Ceballos dijo...

Por cierto, yo quiero una enseñanza general básica obligatoria. Pero que enseñe. Que es triste ver la poca cultura general del personal...

MO dijo...

Hola preciosa, estoy contigo, estamos hartos de ver a chavales jóvenes que hubieran sido mucho más felices haciendo otras cosas en lugar de estar perdiendo 8 años de su vida estudiando la carrera de derecho u otra similar, cuando lo q les apasionaba veramete era la fotografía o a la jardinería. Sé de q hablo. Luego ni una cosa ni la otra... eco, ahí tienes a un mediocre en activo. Qué pasa luego? Cuando se incorporan al mundo laboral se convierten en unos desgraciados infelices...o no?
No solo el maestro ha de saber ubicar al alumno, son los padres los que han de ACEPTAR a ese hijo, digamos "diferenete".
En fin.... como todo en la vida hay q ser un poco más open-minded, no? así podrás escuchar esto de la boca de tus hijos ...
http://www.youtube.com/watch?v=S-eJ47E-Gac


La canción que has puesto es preciosa, preciosa.

Besos y buen finde, GUAPA!

pater familias dijo...

Estoy de acuerdo, pero ... ¡es tan difícil en qué materia destacará! Nos pasa a nosotros. ¿Cuántos de nosotros se dedica a algo en lo que quizá no puede desarrollar todo su potencial? Estoy convencido que todos (absolutamente todos) estamos "diseñados" para una ocupación en concreto. En ese trabajo seríamos los mejores, sin duda. Pero ... ¿sabemos cuál es?

Cada uno de mis hijos es diferente a los demás. Ahora mismo, uno de ellos que cursa 3º de EPRI, es al que más tiempo debemos dedicarle. Es listo, muy listo (no es pasión de padre, de verdad), pero le cuesta tanto ponerse... En otra época habría formado parte del pelotón de los torpes. Las cosas, gracias a Dios, algo han cambiado. El profesor nos dice que es un puzzle, un puzzle muy bonito, pero hay que hacerlo ... ahh, y no falta ninguna pieza. Con esfuerzo por parte de mi mujer está sacando notables, pero ella ha de estar constantemente pendiente de que haga los deberes.

ideasparaeducar dijo...

Sunsi, ¡qué rápido me has identificado!, aunque lo del "ánimo" fue más por descuido que intencionado.
No sé si es del libro Sopa de pollo para el alma, porque no recuerdo de donde lo saqué.

Continuación
2ª parte.

Teddy Stoddard se quedó ese día después de clase justo lo suficiente para decir, "Sra. Thompson, hoy huele usted justo como mi mamá solía hacerlo."

Después de que los niños se fueran, ella lloró durante casi una hora.

Desde ese preciso día, la Sra. Thompson puso especial atención con Teddy. Mientras trabajaba con él, su mente parecía volver a la vida. Cuanto más lo animaba, más rápido respondía él. Al final del año, Teddy había llegado a ser uno de los niños más inteligentes de clase y, a pesar de su mentira de que ella querría a todos los niños por igual, Teddy se convirtió en uno de los "favoritos de la maestra"

Un año más tarde, encontró una nota bajo su puerta, de Teddy, diciéndole que todavía era la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Pasaron seis años antes de que le llegara otra nota de Teddy. Entonces le escribió que había acabado la Secundaria, el tercero de su clase, y que ella todavía era la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cuatro años después, le llegó otra carta, diciendo que aunque las cosas habían sido duras a veces, permaneció en el colegio, perseveró y pronto obtendría su graduado con los mayores honores. Aseguraba a la Sra. Thompson que ella todavía era la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.

Pasaron cuatro años más y llegó otra carta. Esta vez explicaba que después de haber obtenido su título de Bachiller, decidió ir un poco más allá. La carta explicaba que ella era todavía la mejor y favorita maestra que había tenido nunca. Pero ahora su nombre era un poco más largo: la carta estaba firmada, Doctor Theodore F. Stoddard.

La historia no acaba aquí. Todavía recibió otra carta esa primavera.

...

sunsi dijo...

Pesoleta... Estoy de acuerdo contigo. Completamente. Quizá lo has expresado de forma muy sintética y este tema requiere matices. Te diría que casi tantos como cada caso en particular.

Un día dije en público que me preocupan tanto algunos expedientes planos- 10, 10, 10, 10...- como las longanizas 00000. Como si hubiera mentado a Satán. Se organizó tal barullo que no pude terminar la explicación. Para mí es el mismo "tipo" con una diferencia: el primero muy inteligente...el segundo probablemente no llega al límite mínimo. Pero posiblemente a los dos les sucede lo mismo: no hay nada que les apasione, ninguna materia que les llame la atención... Del primer grupo te podría contar muchos ejemplos que he conocido de cerca que tienen que ver con vidas laborales"medicres". Que no me estoy metiendo con los estudiantes brillantes, pero sí con los que tienen una sola motivación: su expediente.

Abajo está la hilandera que matiza, para mi gusto, muy bien...

Un beso, Princesa.

sunsi dijo...

Ana. ¡¡¡Bien...!!! Adivinaste quién es tu diminuta. No sabes cómo me alegro de que hayas sacado el tema de la cultura. De momento, no hay otro lugar para embadurnarse de ella que la escuela. Y en la escuela hay exámenes. Y los exámenes conllevan una nota. El sistema es así. Supongo que es el menos malo. Pero , como en todo, depende de la persona; en este caso la que está a pie de aula. Hay MAESTROS y gente que ha estudiado Magisterio. No es lo mismo. Los primeros se pringan. Conocen al niño, lo quieren y saben cuál es su punto fuerte. Y de ahí tiran. Estos son los que dirán "no hay niños torpes",son los que procurarán que APRENDAN, tirarán del carro en la misma dirección que sus padres... Al cabo de los años, si el alumno ha seguido teniendo la fortuna de tener profesores con vocación, serán capaces de saber elegir aquellos estudios que son la base de su "punto fuerte".

Anita...Yo también asocio cultura (no expediente...) con "recursos".
Tengo un ciudadano que quiere ser de un Cuerpo "X". Podía haber opositado después del Bachillerato. Desde que lo terminó lo estamos alentando para que estudie el grado más afín. Ahora se da cuenta de que era lo más acertado. Ha costado. Una vez finiquitado, hará lo que quiere: opositará...pero su preparación será muy superior y sus "herramientas" también.

Un beso, leonesa... Menuda retahíla llevamos.

sunsi dijo...

Montyyyy. Que no le escrito yo. Ya me gustaría. Es un fragmento de este seños al que admiro mucho: R. Gómez-Pérez. Lo he leído muchas veces. Me resitúa.

Recuerdo cuando elegí carrera. Es que ni me planteé qué haría después. Me gustaba la literatura. Luego tuve la fortuna de ser alumna de catedráticos de lengua española excepcionales... y me enamoré del estudio del idioma.

Pero antes alguien me dijo: "Mujer...haz Derecho..." Afortunadamente se enteró mi profe de lengua y literatura de COU (gracias, Manolo)y me "rescató". Siempre hay quien entiende unos estudios desde un punto de vista "utilitarista".

Pretonets, Monty

lolo dijo...

Bueno, llego tarde queriendo. No quise ayer escribir para no discrepar en caliente. Creo, en frío, que sí hay niños torpes. Hay que partir se eso. Y de que no pasa nada... en principio.

Hay niños más listos y menos. Hay niños mal situados, también es verdad. Y niños a los que no se les exploran todas sus capacidades, creativas o no. Niños que no llegaran a la universidad porque no tienen capacidad suficiente. Y tampoco pasa nada.

Y hay niños que simplemente sufren otras dificultades; déficit de atención, falta de motivación, desinterés, falta de curiosidad, lagunas en el aprendizaje, dificultad para relacionarse... y otras características que hacen que sean "torpes" en la escuela. No siempre son niños encantadores ni atrapan el corazón de sus maestros.

Aún recuerdo una charla en la que estuve en la que se proponía a los padres una serie de pautas para que sus hijos consiguieran el éxito. Me indignó y creo que fui maleducada preguntando al conferenciante porqué el éxito era la meta y quién los preparaba para el fracaso.

Creo que voy a enrollarme.

Además de esa torpeza, los niños pueden ser excelentes personas. Ahí está el reto. Creo que el sistema aparta a estos niños de forma descarada y la presión que reciben, según el carácter de los niños, puede hacer que se sumen dificultades de otro tipo. No sé si me explico.

Había visto el video y me suena lo que decís. Tengo que reconocer que hace tiempo abandoné el mundo de las teorías. Estoy con Ana y creo que a todos los padres nos gustaría que nuestros hijos accedieran a estudios superiores, también por los recursos que la Universidad y el conocimiento nos ofrecen.

Pero esto no es así, no puede ser asi. La reforma que falta no es la educativa solo. En los colegios más personalizados, en los que más se les tiene en cuenta, se cansan también de los niños que no avanzan, en algún momento. Entorpecen la marcha normal de la clase y aunque tengan apoyos éstos se convierten en una especie de clase "B", a la cola.

La única reforma que cambiaría las cosas es la nuestra. Porque no queremos reconocer, y amar, a los niños torpes.

sunsi dijo...

Dolores. Me ha encantado tu comentario. Ahí. Sí señora...
Perdona que vuelva a personalizar... Tengo una ciudadana que está estudiando 1º de Ingeniería informática, aunque el primer curso es común.Pueden llevar a clase su portátil. ¿Sabes a qué se dedican? Al chatear, a ver pelis... ¿Son universitarios? No. Están matriculados...Sabio tu abuelo.

Las notas. Esa es otra. Generalmente, quien saca buenas notas es el alumno que estudia. Pero a veces no sucede lo mismo a la inversa. Muchos padres quieren resultados¡ya!. Y no tienen en cuenta que a aprender tamnbién se aprende. Si el énfasis se sitúa el día que traen los resultados de la evaluación en lugar del esfuerzo diario... acabáramos. ¿Es lo mismo un 6 para el que puede dar hasta 6 que el que puede llegar a un 9? Solo se sabe si conoces a tus hijos... El del primer 6... es un 10. Creo que en esta forma de "interpretar" las notas influye mucho esa competitividad que se ha colado en las escuelas. Como si la nota de un hijo fuera una condecoración para los padres.

En fin, loli... Daría este tema para tanto.

Como tú, un recuerdo especial para Pilar Caldú y Manolo Fuentes. Bueno... y para mi padre, maestro de maestros.

Un petó, Dolores. Gracias.

ana dijo...

Si, sí... su me había dado cuenta.

muaksssss


pero... soy "asín"... calladina.
;)

ana dijo...

Lolo, estoy totalmente contigo. Todos queremos ese algo bueno, pero sobretodo, queremos como a nada a eses chiquillos (y no tan chiquillos)más o menos torpes según en qué. He aprendido a no dar valor a las notas, mi hija tiene una cultura encantadora, y aunque sus notas a veces son tronchantes (es decir, para echar a llorar), ella vale un potosí como ser humano. Y no es pasión de madre, no, no, nonononó.

No la cambio, no, por nada. Eto lo tenemos claro todas las madres. Amamos a nuestros torpes, con sus risas, con su luna, y con todo ese sonido de felicidad que han introducido en nuestras casas, simplemente porque son ellos, no por lo que consiguen, sacan o tienen.

Pero lo tengo claro, diminuta va a llegar, tendrá una enseñanza oficial, universitaria o no, pero tendrá su cualificación y tres pimientos me importa el tiempo que le lleve. Llegará!!!! Y punto.

Ánimo, pues la tarea es muy constante y arrolladora... pero mi consejo es no rendirse.

ana dijo...

Ideasparaeducar... esperamos la siguiente entrega.

Gracias.

sunsi dijo...

MO... querida Bella Ragazza... Ya se nota que sabes de qué hablas. Creo que se ha avanzado un poco...muy poco pero algo es algo. Y te diría que precisamente en personas con cultura... en sentido más amplio que tiene la palabra cultura. O también "de mundo".

¿Te suena la frase "mi hijo tendrá todo lo que yo no he tenido"? Y en el tema del tener entra una carrera universitaria glamourosa... Y el "glamour" tiene etapas. Bueno. Ya sabes...

Hay un refrán que dice: "Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león" ¿Esto es lo tuyo? Adelante. Prepárate. Lucha para hacerte un hueco en este ámbito. Trabaja. Y, por supuesto...sé feliz.

Gracias por "Gracias por elegirme". Es preciosísima. La he colgado en el blog.

MO...Afortunados tus fetuccinis. De verdad.

Besos, guapísima.

ideasparaeducar dijo...

Última entrega
TERCERA PARTE

Teddy decía que había conocido a una chica y que iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y se preguntaba si la Sra. Thompson aceptaría sentarse en la boda en el sitio que usualmente estaba reservado para la madre del novio. Por supuesto, la Sra. Thompson lo hizo. ¿Y sabes qué? Lució el brazalete, aquel al que le faltaban varias circonitas. Y se aseguró de ponerse el perfume que Teddy recordaba que su madre llevaba en su última Navidad juntos. Se abrazaron y el Dr. Stoddard susurró en el oído a la Sra. Thompson, "Gracias, Sra. Thompson por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo podía hacer que las cosas fueran diferentes." La Sra. Thompson, con lágrimas en los ojos, susurró a su vez. Dijo, "Teddy, estás totalmente equivocado. Tu fuiste el que me enseñó a mí a hacer las cosas diferentes. Yo no sabía cómo enseñar hasta que te conocí."

ideasparaeducar dijo...

Creo que estoy de acuerdo con Lolo. Sí hay niños torpes. Pero también estoy de acuerdo con Sunsi. “No hay gente torpe, sino mal situada”.
Creo que el centro de la cuestión es estar mal situado o no. Da igual si es torpe o no.
Sunsi, los has dicho hablando otra vez de los MAESTROS... que “tiran del carro en la misma dirección que sus padres”. Pero todos, maestros y padres, no sólo tienen que ponerse de acuerdo en qué dirección tomar, sino conocer qué tipo de carro tienen, y a veces la realidad se deforma. Creo que al torpe lo hace la “situación”.
Y para poder situar... hay que conocer, hay que querer ver qué hay detrás, que muchas veces te das sorpresas, como la profesora de Teddy, y entonces lo ves todo de otra manera. Bueno, todo no. Lo ves a EL/ELLA de otra manera.
Quizás el tema de la inteligencia emocional es mucho más importante que la inteligencia racional. A mi parecer, quizás no, seguro.
Bonas

sunsi dijo...

Pater...¿Tú recuerdas tu tercero de Primaria? Es un tema que hablamos a menudo con padres que tienen chavales pequeños. ¡3º de Primaria! Madre mía... Jugábamos mucho... Tal vez teníamos un par de cuentas y una lectura. La verdad es que yo ni eso recuerdo. La exigencia era paulatina, apenas había exámenes y se trabajaba en clase. No sé... Creo que a estas edades han de tener hábitos de trabajo y desarrollar cantidad de facetas del ser humano.

El sistema educativo está como un cencerro, Pater. Madres de hijos pequeños que parece que se examinen ellas... Presión y más presión cuando todavía no toca. Me parece que están asesinando las ganas de aprender... el asombro ante algo nuevo tan propio de los niños... Y luego no saben lo que les gusta. Con semejante panorama, no me extraña.

Menos mal que estáis vosotros que conocéis de sobras las piezas del puzzle.

Un saludo afectuoso, Pater.

sunsi dijo...

Bonas. Aunque no lo creas, es fácil. Entras siempre que se trata un tema educativo de este estilo. Y eres MAESTRO. Gracias por tu aportación. Comprendo que a ti te pueda parecer un poco cursi...A mí no. El contenido y la moraleja que hay detrás es extraordinaria.

Gracias de nuevo, Bonas.

sunsi dijo...

Me voy a comer... Te he leído, lolo. Dos veces.Y a Ana y a Bonas... Me parece que todos estáis sacando temas esenciales en educación ... y creo que se complementan.

Muchas gracias por escribir aquí. Es un privilegio contar con vuestras opiniones.

Sigo luego...

lolo dijo...

Mientras comes, Sunsi, añadiré que también hay niños torpes emocionalmente. Y que descubrir lo que hay detrás no siempre hace que se les pueda ayudar. No solo hay que quererlos a ellos, hay que querer su torpeza, también.

sarracena infiel dijo...

Cuando ya se me ponía la tecla en solfa llegué (¡albado sea Dios, Nuestro Señor, por esas pequeñas cosas!) a la hebanna pardilla.

Menos mal (y a la diminuta, que también)

Perdonadme (o no) pero el tono general (con las honrosas excepciones) me parece un poco como de teleserie: la maestra comprensiva, el alumno receptivo, la perseverancia, el esfuerzo, el premio ... todo genial y bonito, bonito, bonito ...

Por desgracia, la realidad es otra: colegios a los que les importa un pito (los maestros comprensivos, ni olerlos) niños (hijos y alumnos, para nada brillantes: normalitos y algo cabroncetes) a los que les importa dos y padres desesperados, en la inopia, voluntariosos, desconcertados, hartos (sí, hartos)

¿Qué haces cuando a tu hijo se le da una higa el estímulo emocional e intelectual, la comprensión, los maestros comprensivos y los padres de la clase que sean?

Y, claro, tiene así como unos doce o trece años y sabes, SABES, que si no completa la ESO está abocado a ser mano de obra sin cualificar.

Cierto, hay chicos/chicas que salen adelante sin estudios; sí, también hay genios en mates, ciencias empresariales o fútbol.

Por desgracia, o suerte, la mayor parte somo normalitos, sin aptitudes especiales y necesitamos de un "papelín" que acredita, en teoría, nuestros conocimientos y capacidades.

Pues eso, te cabreas mucho, pero mucho; insistes, castigas y procuras no matar la cenutrio de turno, al que quieres mucho, mucho y al que diste la vida y por el que darías la vida, pero que te cae mal, muy mal.

Puedes vivir al día: hoy es hoy, mañana Dios dirá, a cada momento procurando no perder la poca calma y paciencia que te queda; cabreada e inasequible al deslatiento (a veces)

Al final, aprueba la ESO y asistes impávida (o no) a los sucesivos bandazos, intentos, caídas, ires y venires y al cabo, sobre los veinticuatro o así, empieza a comprender lo que llevas repitiendo como loro los últimos diez o doce años: que estudiar y obtener un título te permite elegir (más o menos, no hay que exagerar) el rumbo de tu vida.

De lo contrario, acabas amargado, trabajando como un cabrón, durante una muy larga jornada laboral, con un salario de risa y haciendo una labor adocenante y para nada estimulante; sin perspectivas.

A menos, claro, que te amarres los machos, tomes las riendas de tu vida y comiences de nuevo, con más esfuerzo y más dificultad, pero con madurez y convencimiento.

Eso con suerte, claro, si en el ínterin no se ha perdido por algún tugurio, enganchado a las drogas o a la estupidez.

El resto, perdonadme (o no), es literatura.

Y conste, por si no ha quedado suficientemente claro, que se de lo que hablo, por partida doble.

Con Dios.

lolo dijo...

Alabado sea, Sarracena. Y amén.

sarracena infiel dijo...

Pues eso, hedbanna, si es que ....

MO dijo...

plas, plas, plas, plas....

solo un pero, nunca llameré cenutrio a ninguno de mis hijos, nunca!

besitos tiernos sarri.

ideasparaeducar dijo...

Pues no sé... a mi no me gusta las teleseries, pero sí las historias bonitas, y algunas las he visto, y las veo de continuo. También historias muy duras, sí... de drogas, de abandonos, hasta de suicidios... Aunque sin olvidar que en educación 100 de arena por una de cal... pero esa de cal vale por mil.

Yo perdono, claro, pero cada uno tiene su manera de ver. El dia que esté chamuscado del todo... me dedicaré a la música, de la que no tengo ningún título ni estudio oficial,... pero ya veremos, casi me gusta tanto como la situación, digo educación. Y empezaré con madurez... y convencimiento.

Alguien, en su día, comentando los resultados de un test psicotécnico de 8º de EGB, le dijo a unos padres que no servía para estudiar... y que no haría gran cosa en la vida. No sé si lo va a hacer o no... pero lo intenta, porque alguien creyó en él. Y que conste que lo conozco mucho, demasiado...

En fin... “que dura es la vida hermano, me quedé con el cadao en la mano”, canta Makaroff, que termina “estoy encantado de la vida, porque tengo amigos de verdad”.

http://www.youtube.com/watch?v=UjrbNVMycWQ

En fin... no sé, escribo desde un aula. Acabo de despedir a 25 enanos. Algunos... torpes, muy torpes... pero los quiero con cariño... aunque me chupan la sangre... y me chamuscan poco a poco.
Voy a por el estintor. Si alguien quiere también le rocío un poco... que no me lo acabo

Bonas

Anónimo dijo...

perdón: extintor.

tomae dijo...

Sunsi,

Esta entrada me ha encantado, como también las aportaciones que he ido encontrando, conmovedora la historia de ideasparaeducar (se agradece).

...lo de encontrar al "zeñureta" ideal, y lo importante que puede ser no deja de ser un sueño. Los que estamos inmersos en el sistema tenemos una gran responsabilidad.

Creo que volveré a esta entrada, para repasarla, merece la pena... añado que con éste post me he animado ha hacer una pequeña
regresión a mi infancia.

Gracias Sunseta!

sarracena infiel dijo...

Ayyyyy, corazón ... es que la cosa no es tanto de aptitudes cuanto de actitudes.

Listos o tontos, supedotados o corrientitos, que de todo hay.

Y también, vagos, inconstantes, desordenados, desorganizados, faltos de atención, innmaduros, adolescentes que adolecen, que de todo hay.


Y seguro que has visto de todo y la mayoría bueno.

¿Y cuando no quieren y pueden? ¿Y cuando prefieren ramonear a estudiar? ¿Y cuando no puedes obligar a nadie a pensar? ¿Y cuando el colegio o los colegios desisten?

Pues quedan papá y mamá; la mayoría no son tan poco amables como yo y , seguro, mucho más cariñosos y comprensivos y lo que sea.

En mi caso, lo mejor que pude (y supe, con la ayuda de Dios y de algunos amigos a los que les debo más de lo que podré devolver) fue dejarlos volar y tomar sus propias decisiones.

A fecha de hoy son dos adultos, que trabajan y estudian y son plenamente independientes, en lo personal y en lo material. Y son felices y buenas personas y tienen criterio.

Y a mi, hoy, me queda lo mejor: me llaman, me cuentan, vuelven a cass por Navidad y de vez en cuando, nos piden que les echemos una mano.

Y me siento muy orgullosa de ellos y doy gracias por haberme callado muchas veces, guardado mis opiniones y, también, mis prejuicios. Y mis miedos y temores, mis propias inseguridades y mis manías.

Es decir, les quiero, ademñas de como hijos, como personas adultas e independientes.

Pero el llegar aquí no fue un camino fácil para ninguno de nosotros; de hecho, nos ha cambiado profundamente como padres y como hijos. Para bien.

Con todo, de vez en cuando me cabrean y me caen mal y les llamo cenutrios. Y ellos hacen (hacemos) lo que todos los hijos con sus madres cuando crecen: ignorarme.

Y eso, eso, es lo mejor de todo. Y por ello, doy gracias a Dios todos los días de mi vida.

MO dijo...

eres auténtica.

un abrazo a ti, a Luís y a tus hijos q no conozco.

sarracena infiel dijo...

Hedbanna viborilla, no te me pongas blandita, anda ...

Por cierto, le debo una tarta a tu italiano, cuando quieras recuerda: pedid y se os dará.

lolo dijo...

Qué ganas de poder ver el final de la historia "educacional" de mis propios cenutrios. Aquí estoy yo, a medio camino... en la parte dura de la historia, vaya. Pero sé que nuestra historia es muy, pero que muy bonita.

sunsi dijo...

Hola, lolo. Cuando te leía me he acordado de un sr. médico que me dijo lo siguiente:

-Hay niños listos y "mala gente"(él empleó otra palabra).
-Hay niños torpes (él dijo tontos) y buenas personas.
-Hay niños muy torpes que su torpeza es enfermedad.
-Y hay niños listos y enfermos mentales.

Seguramente me dejo alguna variante.
En la lotería nos puede tocar un poquito de todo o no.

Además habría que añadir si tienen iniciativas o no,si tienen atractivo (parece una tontada ...)o no, si son aceptados en la escuela o no, si tienen facilidad para relacionarse con sus compañeros o no,si....; y, finalmente(principalmente) si en casa se les quiere como son... o no.

Reconozco tu enmienda... Sí hay niños torpes... Tan torpes que no llegan a los mínimos. Se les denomina bordeline. Para sacarse el sombrero sus padres, que los sacan adelante con mucho esfuerzo.

Y los listos+enfermos... se les aparta. Fíjate. Y no contagian.

Sucede que cada uno lo ve, demasiadas veces, como le ha ido en su historia personal y familiar.

Hasta ahora he procurado ser objetiva. Pero a estas alturas me doy cuenta de que algunos tenemos excepciones que confirman la regla. Sigo defendiendo que detrás de las torpezas hay muchas veces falta de conocimiento.Y rubrico tu frase final: "La única reforma que cambiaría las cosas es la nuestra. Porque no queremos reconocer, y amar, a los niños torpes"

Muchas gracias, hedbanísima.

sunsi dijo...

Anita. Y como eres de León, jamía, será que no. Y encontrará un lugar en el que será puntera. Menuda es la madre de diminuta...

Un beso, leonesa"coraje"

sunsi dijo...

Bueno... toca... Sarracena impenitente. Siempre tan expresiva, ¿eh?. Tengo la inmensa fortuna de contar con tu amistad incondicional...ergo...te conozco. Decir solo a los que no tienen el gusto, que en vivo y en directo la cosa se suaviza.

Pepa. Reconocerás que también has conocido a alguna profesional de la enseñanza- Gran Hedbana de mirada recoleta y melena al viento sin ir más lejos- que ha demostrado,aunque parece que están en peligro de extinción, que todavía existen buenos profesionales en el mundo de la enseñanza. Ei...Ahí me vas a tener que dar la razón. Buena dejadita...liftada.

Por lo demás, Pepa, leo entre líneas y con ese final rotundo... pues eso. Que es lo que te toca... y te ha hecho sufrir.Que los queramos no significa que no veamos la realidad cuando la realidad se presenta dura. Y a veces nos "endurece"...

Anda que... Hay gente que rectifica, que es comprensiva, que se parte el alma por los críos... Que sí, Pepa. Que, aunque parezca de teleserie como has dicho, es real. Yo soy hija de profe. Y recuerdo que me iba a dormir y mi padre hacía tutorías en casa a las tantas de la noche. Nunca dejó de la mano, conscientemente, a ningún alumno. "Tolojoro". No creo que con él se rompiera el molde...

No acabaría... pero me estoy enrollando demasiado.

Con Dios, La Garrrta.

Ana, princesa del guisante dijo...

leñe, ¿qué coméis? ¿lengua?
Hoy estoy muertica, a ver si mañana puedo leeros a todos sin marearme. Por cierto, Ana, yo quiero que mis pesolets estudien, lo que no es normal es que se empeñen en hacer estudiar algo que no le gusta a un niño que no está preparado sólo para que tenga carrera. Porque además, cuando éstos niños estudian obligan a bajar el listón de todos los demás. Y es sólo mi punto de vista.
Y sí, espero que alguien me haga pan. Y que lo haga bueno. Y si nadie cuida la tierra... no puedo seguir, estoy agotada. Un beso, leonesa, y otro para Sun

sunsi dijo...

Bonas. Sé que no es una teleserie. Y la historia podría ser real. Te agradezco en el alma que la hayas transcrito y te hayas metido en este folcklore... Ya ves. El tema siempre levanta ampollas.
Me he quedado sin cuerda... o sin pilas. Solo decirte que yo también me he curtido. Y que en el fragor del combate muchas veces me he topado con personas que estudiaron Magisterio y he perdido los papeles. Pero cuando leo a un MAESTRO me reconcilio inmediatamente con una de las profesiones más bellas, abnegadas e imprescindibles que existen.

Gracias por tu paciencia y la labor que desarrollas con los niños. Me consta.

sunsi dijo...

Hola, Tomás. Me alegro mucho de que te haya gustado lo que dice el filósofo. Si repasas, tómate una pastillita para el mareo... que, como dice pesoleta, hoy hemos comido lengua. Pasaré por tu post de la infancia.

Gracias a ti, broder.

¿Cómo está tu papi?¿Pronto a casa?

Driver, el breve I dijo...

EL SALTO

La alegría.
En estado puro. Era ella.

Todas las ciudades del mundo tienen una avenida donde salta una niña.
Las baldosas de la avenida eran blancas y azules.
Una baldosa azul y tres baldosas blancas. Una y tres. Azul y blanca.

El camino de casa al colegio pasaba por la avenida bicolor.
Era el mejor momento del día.
La niña del cuento se disponía a cruzarla.
Se concentraba, pues cada día lo hacía de una forma.

Los lunes de una en una;
azul-blanca-blanca-blanca-azul.

Los martes de a dos sin retroceso; azul-blanca, blanca-blanca, azul-blanca…

Los miércoles de a dos con retroceso, azul-blanca, blanca, blanca-blanca, blanca, blanca-azul, azul…

Jueves, día de libertad, sin orden: blanca o azul, azul o blanca, blanca o azul, azul o blanca.

Viernes, con ritmo: blanca y azul, azul y blanca, azul y/o blanca, blanca y/o azul.

Sábado: no hay colegio pero toca también.
Blancas con blancas.
Azules con blancas.

El cielo azul.
Las nubes.Blancas.


Las niñas de los cuentos aprenden solas las canciones de la vida.Cantan entre los huertos las melodías de los colores.Precipitan los ritmos ancestrales.

La educación oficial se concentra en la tabla de los contenidos y los continentes.


La educación natural se fija en las tablillas rojas del vallado de la casita, en la bisagra verde de la cancela, en las baldosas bicolores de las avenidas.

Los papás de la niña del cuento, la matricularon en un colegio donde el ejercicio físico era muy importante.Al final de cada trimestre se organizaban competiciones deportivas, donde las ganadoras eran dignificadas con las hojas de los laureles de un bosque que se extendía alrededor de la ciudad.

La niña del cuento tenía unas piernecillas de goma, pues de tanto saltar, sus músculos se habían plastificado para siempre.


Cada vez que tenía que coger algo de la alacena, procuraba que estuviera en el último estante, para así, obligarse a saltar.Si estaba paseando con una amiga y jugaban a coger flores, siempre se lanzaba a por las más altas.


La niña del cuento corto se dirigió con sus papás al festival deportivo del colegio.Como la niña de la ciudad rodeada de laureles era pequeña, sus profesores le habían encomendado la tarea de llevar agua a las niñas mayores.Así que la niña del cuento iba y venía con sus botellas de agua mineral, de un lado para otro. Saltando.

Driver el breve II dijo...

Las niñas mayores, los papás de las niñas mayores y los profesores contratados por los papás de las niñas mayores, se tomaban las competiciones muy en serio.


Las niñas para hacerse mayores se tienen que responsabilizar, dominar sus emociones y disciplinarse.


Para conseguir este objetivo nada mejor que competir. Competir para ganar.


Las niñas mayores de la ciudad donde había avenidas bicolores, saltaban para ganar. Así que la técnica consistía en coger carrerilla, lanzarse a toda velocidad, elevarse sin pisar la raya blanca y caer en el cajón de la arena, lo más lejos posible de la marca blanca.


Tan fácil y tan complicado a la vez.


Conforme avanzaba la competición, los aledaños de la pista se poblaban de niñas tristes que habían sido eliminadas. Las unas por pisar la raya blanca, las otras por no alcanzar la marca de 180 cm considerada como mínima.


La tensión aumentaba conforme la marca de clasificación era mayor.Con los 185 cm una niña mayor con cabellos rubios lloró amargamente. Con los 190 cm una oleada de adrenalina se apoderó de la tribuna de los padres. Con los 200 cm los profesores del colegio empezaron a sentir que estaban en las Olimpiadas.


Al final de la competición se entregaron los premios a las ganadoras y se recogieron las lágrimas de las perdedoras.


La niña pequeña de nuestro cuento se había pasado la tarde llevando agua a las niñas mayores, a las que lloraban y a las que estaban muy serias.


Había algo que no comprendía. Si saltar era tan divertido, por qué no había ni una cara alegre.


Tenía que hacer algo al respecto.Tal vez las grandes decisiones de la historia se tomaron así, de una forma sencilla.


Si la Tierra es redonda, navegando hacia el este, volveré por el oeste.Si la manzana cae sobre mi cabeza, será porque algo la atrae.


SI LO BELLO ES EFIMERO, LA BELLEZA ES ETERNA.


La niña le dijo a su padre que mirara. Se dirigió a la pista para saltar con alegría. Se concentró como cuando tenía que pasar por la avenida bicolor.Tomó carrerilla, batió alegremente la zancada y voló.


Blanca-blanca-blanca-blanca-blanca.Azul.


La alegría.
En estado puro.


Era ella.

ana dijo...

ainssssssssss, pero qué bonito el blog asínnnnn... tan fresquito e invernalllllll

lolo dijo...

No me extraña, no me extraña nada. Te hemos dejado llueve que te lloverás. Espero que sea eso y no que lloras porque no puedes más ya de oírnos dándole a la sin hueso.... Sea como sea me gusta ese cristal y el paisaje azul y blanco y las gotitas... ummmm. Dejemos que el invierno siga y siga. No a la primavera. No a lo viene después, ya sabes... empieza por ju y acaba por nio, juasjuasjuas.

Porque... ¿no será que te vas a quedar detrás de la ventana y a ver cómo cae, eh?

Mª Dolores dijo...

Me has tocado la fibra. Entro con poco tiempo y, por ello,sin leer los comentarios así que si me repito, lo siento.
De acuerdo contigo, no hay niños torpes, ningún niño es torpe, únicamante no atendidos correctamente. Qué hacemos en las escuelas? años y años quejándonos de lo mismo, ¿algo de culpa tendremos?No toda es "de la administración" ( que a gusto nos quedamos diciéndolo).Estoy cansada de oir que es necesario un cambio metodológico, actividades significativas, permitir el acceso a las nuevas tecnologías...pero seguimos igual: página tal ejercicios cual...PARA TODOS!!! Así no. A veces pienso que la escuela se ha burocratizado tanto que nos hemos olvidado de nuestra labor humanitaria. Es una pena y es deprimente.
Siento este arranque dominguero, pero es que me desespero...

Anónimo dijo...

Hola,
Me ha llamado la atención lo del test psicológico porque a mi me sucedió algo parecido en 1ª de EGB, ya que hice uno durante el 2ª o 3er trimestre, el cual era una especie de dictado con respuestas rápidas. Los resultados fueron desalentadores y le comunicaron desde el colegio a mi madre que debería preocuparse con su hija porque "no alcanzaba la capacidad intelectual adecuada para la edad". Lo peor desde mi punto de vista es la alegría con la que el colegio comunica tal noticia (sin analizar las consecuencias) a unos padres. ¿Y mi tutora? ¿Y las otras profesoras, dónde estaban? ¿Y la directora o supervisora o quien fuera que hubiere en aquel momento????Alguien corrigió el test y decidió que yo no era apta...
Luego resultó que el problema era que había perdido un 50% de audición en un oido y el otro también iba por el mismo camino.
Yo me pregunto si esto puede seguir pasando, es decir, si hay MAESTROS que creen que sus alumnos catean o sacan notas precarias porque no alcanzan ese nivel intelectual o de inteligencia necesaria.
Es lo que tu dices Sunsi, hay MAESTROS y personas que estudian Magisterio. Es mi humilde opinión.
Petons Sunsi

ideasparaeducar dijo...

"A veces pienso que la escuela se ha burocratizado tanto..." Mercedes Ruíz Paz, en "Los límites de la educación", tiene un capítulo magistral explicando este aspecto. Tiene algún párrafo antológico que os lo copiaría si no fuera porque no sé donde narices he puesto el libro. Siempre en la mesa o en la maleta o en la estantería.... alguién lo habrá tomado prestado.

Para toto este TEMA... el "Mal de escuela" de Pennac,que ya ha hemos comentado alguna vez, no tiene desperdicio.

Sunsi, la segunda parte de la conferencia de Ken Robinson... tampoco tiene desperdicio.

http://www.youtube.com/watch?v=12lsUJId7ic&feature=player_embedded

Saludos
Bonas

sunsi dijo...

Driver. Perdón por el retraso.Solo he tocado el ordenador para renovar la plantilla. Voy a base de couldinas y paracetamol.
Conocía este cuento. Es una maravilla.
Muchas gracias, colega.

sunsi dijo...

Anita. Ayer me dio por ahí. Quería renovar el aspecto de la república y me quedé con esta plantilla. Me gusta el azul... y estas gotitas...
Besos, leonesa. Y gracias por tu "experta" opinión.

sunsi dijo...

Que va...lolo... Ha sido un post que ha dado mucho de sí y eso ya sabes que me gusta. Porque aprendo de vuestros puntos de vista.

Me gusta el agua, el color del agua ...el azul limpio del agua.
Y ver llover desde el cristal, con la nariz pegada.

Uyyyyyyyy. Espera. De ahí a que llegue junio habrá llovido mucho más, lolo. Ya habrá tiempo para llorar ...y consolarnos alrededor de una mesa camilla, cafetito y cigarrito (con perdón)

Besitos, hedbana.

sunsi dijo...

Mª Dolores. Oye...que lo siento... El post tenía un objetivo positivo. Entiendo que tú, como MAESTRA, veas lo que hay en el otro lado. Pienso que los profesionales sois la clave. Pero sin los apoyos necesarios, sin herramientas... sin voluntad de cambio desde las instituciones, pues poco se puede hacer. Ir contracorriente siempre es agotador y hay que subsistir.

MAESTRA... tu trabajo igual es una gota... pero gota+gota se llena el océano.
Un beso MªDOlores.

sunsi dijo...

Anónimo. No me he olvidado de tu comentario. Perdona...
Los tests. La de problemas que han llegado a causar y , en teoría, deberían servir de apoyo. Me imagino el soponcio de tu madre.

Te explicaría tantas cosas respecto a este tema... Para hacer un test el niñ@ ha de tener un buen día. No vale soltarlo así... sin avisar. Puede afectar incluso una molestia en el estómago o haber dormido regular. A uno de mis ciudadanos le salió... bueno... como si no le funcionara ninguna neurona. Afortunadamente el tutor me dijo que lo rompiera, que él aquel día no estaba como para realizar una batería de tests.

Este tipo de recursos los debería de realizar un profesional altamente cualificado. Si no... te llevas más de un disgusto, es una pérdida de tiempo y de dinero(para el centro educativo)

Un saludo...

sunsi dijo...

Bonas. Sí, es muy buena también la segunda parte. Tengo que comprarme "Los límites de la educación". Otras personas también me lo han aconsejado.

Muchas gracias, Bonas