miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Libertad para ofender?


Hay hechos que se cruzan en la vida de uno y no dejan huella y otros -pocos- que dices: “Esto”. Con el paso del tiempo se diluye todo lo que te ha resbalado y lo que permanece intacto sigue siendo aquello que provocó el que un día dijeras “¡Esto!”.

Yo me debatía entre Derecho, Filosofía, Periodismo... y Filología. Hasta que se produjo el flechazo. Luces de Bohemia, Valle Inclán, el Esperpento, el “Callejón del gato” con sus espejos cóncavos, la deformación grotesca, la mueca. “Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas”, dirá Valle. Valle-Inclán observa a sus personajes "desde arriba", los empequeñece, los cosifica , los convierte en fantoches o en peleles. Valle los ilumina desde su posición elevada y distante, una luz que no alumbra, una luz que deforma, la misma luz que plasmó Goya en sus lienzos.

Tal vez no sea deliberado, pero me da que últimamente la libertad de expresión se pasea por “El Callejón del Gato” y los implacables espejos cóncavos escupen caricaturas siniestras que ni divierten ni arrancan una sonrisa.

Aquí, hoy y ahora ... elevo mi queja. Hoy... rotunda. Aquí... imprescindible. Ahora... dolida.

La risa alarga la vida cuando nace del buen humor y del respeto.  Pero la risa, aunque parezca una paradoja,  es una cuestión muy seria si su objeto es el agravio deliberado.

Si habéis llegado hasta el final, gracias por leerme y por tomarme en serio en lo único que realmente me importa en esta república: que la libertad no se emplee para ofender.

Muchas gracias a todos.







34 comentarios:

sarracena infiel dijo...

Tal vez es una suerte saber qué te gusta y cuanto más, ese momento de lucidez en el que sabes qué eso es, precisamente, para lo que has nacido.

Claro que no es nada más que el punto de partida; descde ahí, lo demás: el esfuerzo, el empeño en llegar ......

Por otra parte, creo que Valle nos muestra la medida de cada uno de nosotros y, casi con ternura, a colocarnos en nuestra medida.

Creo que eso es lo que tiene de intemporal y de universal: nos muestra la esencial huanidad de cada uno, entrevista en la deformidad, con crudeza, pero con ternura.

Y especialmente, la capacidad para vernos tal y como somos; desde esa perspectiva, es punto menos fácil no entender esa otra mirada, la que nos devuelve el espejo y que, tal vez, encierra una verdad que nos resulta insoportable, precisamente, por trasgreder esa imagen tan colorista y tan favorecedora que tenemos de nosotros mismos.

O, a lo peor, este comentario es producto de la hora, tardía, y de la bruma cerebral .....

Buenas noches, hedbanna rana ....

Marina dijo...

¡Chapeau absolutamente chapeau!

Yo siempre y en cualquier foro, defiendo la libertad de expresión, pero con respeto, sin descalificar al otro...intento desesperadamente inculcarle esto a mis alumnos...¡Por favor que lo consiga!.

Gracias por este post... me reconforta.

Besos

Ana dijo...

me has tocado la fibra con la cancioncita de marras :-) Besis

Mariapi dijo...

La risa, incluso la sonrisa pueden ser más hirientes que la palabra, pero también más terapeúticos. Esa libertad tenemos, escoger qué uso hacemos.

Gracias por invitarme, Sunsi.

Marta dijo...

mi espesura mental de esta mañana contrasta tanto con tú claridad de ideas...
vendrán días más despejados,en los que poder añadir algo intersante...espero...
Mientras llega ese dia, sólo petons. te puse mail y me devuelve el envío... creo que por algún rincón apunté tu movil hace un par de años que nos vimos con prisas en un festival infantil... lo busco.

cambiaelmundo dijo...

¿Fue en COU? Mi memoria, tan engañosa, sitúa mi lectura de Luces de Bohemia en COU, gracias a aquel profesor de Literatura que me pareció genial, ¿cómo se llamaba?

Acabo de descubrir que no te tenía apuntada a mi Google Reader, y por eso no había entrado aquí desde... Ya está resuelto. Veo que también tú has dado un cambiazo al aspecto del blog, pero que mantienes la garra de su contenido: ¡bien!

ana dijo...

Desde luego... no das puntada sin hilo. Me quedo en silencio, con mucho silencio.

Luego llega Sarracena, y lo dice impecablemente.

Sigo pensando...
... gracias.

Sunsi dijo...

Qué va, Sarracena...Menudas horas, maja. Y menuda lucidez.

El Esperpento de Valle, que me tocó trabajar en profundidad, lo has resumido de tal forma que me he quedado atónita. Es posible que Valle-Inclán mirara con ternura. No me lo había planteado. Su forma de caricaturizar ha quedado ahí, con su patente, inmortalizada. Así veía él España y a los españoles...como títeres... deformados por ese concepto rancio de la vida.

Pero hay que reconocer que es implacable, mordaz... Pertenece a una generación que vio cómo España se desmoronaba. El contexto y las circunstancias hizo posible que existieran genios de las letras como él, Unamuno, Machado, Azorín...

Tal vez deberíamos ir al "Callejón del Gato" y adquirir un espejo cóncavo y colocarlo en nuestros "aposentos". Un lugar donde nos miremos sólo nosotros.

Gracias, hedbana.

Con Dios y que sea un buen día.

Sunsi dijo...

Marina. Es posible que tú no recojas lo que estás sembrando. Suele pasar... Nos puede dar la sensación de que echamos cubos a una pared y desperdiciamos agua. Este ejemplo lo explicaba mi padre en su época de docente. "No pasa nada", decía. "Lo importante es que la pared no se seque"

Mucho ánimo... Y chapeau por estar al pie del cañón... a pie de aula.

Un abrazo, Marina.

Sunsi dijo...

Es que siempre acudo a los mismos cantantes. A ver si varío un poco.

Por cierto, Ana del guisante, hoy he empezado manualidades. ¡He pintado el techo de un baño! Mañana sigo con tareas de brocha gorda. Ya te contaré los resultados y cuánto he recaptado ;)

Un beso

Sunsi dijo...

Hola, Marta. Te paso este intríngulis de correo: jmcraef@tinet.org

Espero que no te eches las manos a la cabeza. Conste que no me lo inventé yo. Cada vez que tengo que dar mi correo hay comentarios de lo más variado. No es para menos.

Un besote, guapa.

ana dijo...

A mí tu correo... siempre me ha sonado a marca de mayonesa... yo que tú lo patentaba... tiene mucha sonoridad comercial!!!!!


juasss!

Sunsi dijo...

Alberto...qué alegría... Sí. Fue en COU. Nos daba literatura Manolo Fuentes. Imposible de olvidar. Uno de los profesores que me han marcado y que me hizo amar la literatura. Nos trataba de usted, ¿te acuerdas? Sr. Tarifa, Srta. Estil-les...

Ahora da clases en un insti y en la Facultad de Tarragona. Alguna vez lo veo y se acuerda mucho de nuestra promoción. Se estrenó con nosotros.

Un saludo desde Tarraco.

PS. Tu blog es un "chollo". Me mantiene al día de muchas cosas que seguro que se me pasarían... Gracias por la constancia y su mantenimiento. No es fácil...Lleva su tiempo.

Ana dijo...

jajaja
Sunsita, te recomiendo que visites este post, ¡¡qué envidia de manos, de colores, de gusto...!! http://attic24.typepad.com/weblog/2009/11/the-bathroom-reveal.html

Estoy segura de que notarás los efectos beneficiosos cuanto antes.
Besos grandes

Sunsi dijo...

Bienvenida Mariapi. Estás en tu casa. No hacía falta que te invitara, ya lo sabes.

Ahí. Justo en el calvo. Y con pocas palabras. En nuestras manos tenemos el uso de ejercer la libertad ... para que los demás se sientan heridos o hacer la vida más amable. Sí señora...

Un abrazo.

Sunsi dijo...

ana... ¿Pero tú das puntadas sin hilo? Si no se puede...que no queda nada cosidooooo;).

Del correo me han dicho muchas cosas. La peor ... que parece que estés a punto de tirar un gapo... con perdón... Pero lo de la mayonesa. Eso es nuevo. Quería cambiarlo, pero hace tanto tiempo que lo tengo que luego es un lío.

¿Sonoridad comercial? Anda...anda... Estás tú de guasa... Lo que tiene es que nadie se acuerda y si lo dicto tengo que deletrarlo...Juas.

Un beso, Ana de León.

cambiaelmundo dijo...

Manolo Fuentes, eso es, también nos dio Lengua, una asignatura inextricable (Saussure, las casillas de Hacket, el análisis sintáctico, la transcripción fonética...). Sus clases de Literatura eran apasionantes, las recuerdo como de lo mejor de mi vida escolar. Recuerdo que se ponía a hablar con un cigarrillo en una mano y una cerilla en la otra, luego encendía la cerilla, se quemaba las yemas de los dedos y apagaba la cerilla, encendía otra, y a la tercera o cuarta encendía el cigarrillo, mientras desgranaba los intríngulis de Nada, de San Manuel Bueno Mártir, etc.

Sunsi dijo...

Ana del guisante... ¿pero cómo me enseñas estas cosas tan ...tan.. que no me sale el adjetivo apropiado?. Para hacer algo medianamente parecido hay que tener manos como las tuyas y muuucha paciencia. Amén de saber fontanería, albañilería, etc. Y con lo que a mí me gusta el azul. Se me cae la baba viendo estas exquisiteces...

Hala... envidia (espero que sana)
Muchas gracias. Un beso.

Sunsi dijo...

Hola otra vez, Alberto... Manuel Fuentes sabía combinar los contenidos con el teatro. Porque no me digas que no era teatrero (en el buen sentido de la palabra, por supuesto). Así conseguía mantenernos en silencio y como hipnotizados...
Viví de rentas un tiempo en la Facultad gracias a esas clases de lengua. La sintaxis...No analizábamos frases ¡Analizábamos textos enteros! Había que emplear dos hojas o tres enganchadas con celo por detrás. Y, no te lo pierdas, Jesús no se acuerda...

Aún ahora no entiendo cómo pudimos engullir tanto en un curso. Jamás he hincado codos como aquel curso... ni he tomado tantísimo café para no dormirme.

Fue de los mejores años de mi vida de estudiante. Mucho estudio, pero también mucha camaradería.

¿Y Pepita Jiménez? "¿Dónde vas tú, revolucionaria?"."Es que soy delgada" No me dejó entrar en la reunión. Es que no se lo creyó. Madre mía, qué mala fama.Menos mal que nos reencontramos al cabo de un tiempo y nuestra relación se normalizó.

Perdón... Siento la retahíla...Tengo tan buenos recuerdos del COU. Me callo ya. Que parezco una abueleta contando batallitas.

Un saludo, Alberto.

lolo dijo...

Hoy estoy en babia, ay.
Pero leo a Sarracena sembrá, qué mujer.
No estés tú dolida, Sunsi.

Sunsi dijo...

Lolo... Tranqui. Se me pasa. Y, sobre todo, porque tengo la esperanza de que nunca más nadie entre en esta república para descalificar a nadie. Y la esperanza es lo último que se pierde.

Un beso, hedbana

ana dijo...

Pues sí hija... claro que doy puntadas sin hilo. Es lo que tiene el despiste. Y sí... se descose. TOOOOODO!

Pero bueno... el que no tiene cabeza... tiene piernas... jajajaja.

Un besote.
;))

cambiaelmundo dijo...

Lo mismo me pasó a mí, Sunsi, nunca había estudiado tanto (pasé mis primeras noches estudiando, cosa que repetí pocas veces durante la carrera); pero nunca he vuelto a reírme tanto como entonces. ¿Te acuerdas de Marc Torné, la risa más contagiosa del Universo?

La verdad es que la pinta de revolucionaria de facultad de Letras sí que la tenías, si no recuerdo mal, ¿no eras tú la de las faldas floreadas y las botas camperas? ¿o era Elena Gambús?

Con Fuentes llegué a tener cierta amistad, se prestaba a escuchar tus opiniones de modo muy abierto, fue el año de la invasión vietnamita de Camboya y del ataque Chino a Vietnam, que pudo haber provocado la 3ª WW.

Batallitas, sí...

mireia dijo...

Urgente localizo a Manolo.
No puede estar sin leer vuestras opiniones, recuerdos , comentarios.

Uno de motivos por los que merece la pena dedicarse a esta profesión es poder contagiar la pasión por la cultura y por el estudio.Son resultados a largo plazo que el profesor no llega a apreciar, no se entera

Manolo se pondrá contento. ¿Sabéis que ya es abuelo?

Sunsi dijo...

Mireia... Un abuelo con la baba por el suelo. Y Tere loca con la niña...

Es cierto, Mireia. La satisfacción de un profesor cuando pasa el tiempo y comprueba que se le recuerda con tanto cariño no se paga con nada. Manolo dejó huella. Un gran profesor y una gran persona. Gracias a él acabé donde tenía que estar: en Filología. Se preocupó de explicarme los pros y los contras. Nunca se lo podré agradecer bastante.

Y me alegro de que Alberto, el sr. Tarifa, tenga también ese buen recuerdo.

Una abraçada

Bego dijo...

Ufff Sunsi!! llevo un par de dias desconectada y he tenido que echar marcha atras para entender lo que estaba leyendo...
...siempre libertad para decir, opinar...pero sin faltar al respeto.
Todos los que pasamos por aqui "enriquecemos" a nuestra manera,creo que ahi esta la gracia del asunto no??
Sunsi un abrazo bien fuerte.
Bego

Sunsi dijo...

Bego... te echaba de menos... Me acuerdo mucho de "tu cosas".

Todos los que pasáis por aquí... valéis lo que pesáis en oro. Tú... que pesas poquito, te cedo algún quilo que me sobra para que peses más.

Si no fuera por ti y el otr@... y el otr@... esto sería un desierto.

Valoro mucho todo lo que aportáis. Muchísimo. Y si algo me produce una alegría que no es fácil explicar es ese respeto cuando opináis. Es de sacarse el sombrero.

¿Todo bien?
Un beso grande como tú

Driver de jueves dijo...

Sunsetta, Sunsetta, no es bueno que te enfades.
Sube la presión arterial y provoca arrugas en la cara.
Mal Negosi, Chiquetta.
...
¿Estás para cuentos?
Me apetece colgar uno, aunque lo conozcas.
Es jueves.
Un motivo como otro cualquiera.

LA COLA DEL CABALLO

"En el pueblo asturiano donde veraneábamos La Cola del Caballo era el final del farallón donde todas las noches nos reuníamos. Oscuridad, viento, cigarrillos y de vez en cuando un beso, el lugar apartado y misterioso ejercía en nosotros una extraña atracción.
Se contaba que los habitantes de la villa habían sido raqueros, mala gente que en tiempos pasados y en los temporales, tan frecuentes en la zona en otoño e invierno, atraían con luces atadas a los cuernos de vacas a los barcos que navegaban por la costa.
Creyendo que las luces eran el cercano faro de San Andrés se dirigían los barcos confiados a la Cola del Caballo donde chocaban con las rocas, se rompían los cascos y durante horas abrían al mar sus tesoros y las vidas de los pobres marineros o viajeros que morían ahogados en su mayoría.
Los habitantes del pueblo, pobres como las ratas, recogían las mercancías y se deshacían en su caso de los pocos supervivientes antes que las autoridades pudieran darse cuenta.
Así durante años el pueblo vivió de los raqueros y el contrabando.
En aquella población costera, durante los veranos de la transición, se formó una pandilla.
Los fijos, cinco chicos y seis chicas. Los añadidos, cualquier piratilla que estuviera de paso.

Teníamos esa edad donde la aventura se vestía con un bañador y unas gafas de bucear. Por la mañana éramos los reyes de la costa. Por la tarde, soberanos de la bicicleta. Durante las noches estivales, astrónomos de las emociones....
Con veinte años el mundo era una tierra virgen, cuyo centro de gravedad se situaba en La Cola del Caballo.
Aquella formación rocosa ejercía una poderosa atracción sobre nuestras almas.

La naturaleza humana es así. En las mismas coordenadas geográficas donde nuestros bisabuelos abrían en canal a los supervivientes de los naufragios, nosotros hicimos un descubrimiento que cambiaría nuestras vidas. Para siempre....

Todas y cada una de las mañanas nos reuníamos en la formación rocosa.Unos doscientos cincuenta metros de rocas sedimentarias se adentraban en la Mar Océana.

Con una profundidad de medio metro, podías andar a través de ellas y adentrarte en la aventura.
Una vez situados en el borde de la formación, nos poníamos las gafas de buceo y nos arrojábamos en brazos de Neptuno.
Plas.Azul verdoso.
Plam.Sal en estado puro.
Esplás. Frescor marino.

Teníais que vernos.
Juan Carlos. Ochenta kilos de músculo y 100 gramos de cerebro.Plas, plum.
Almudena. Un saco de hormonas a punto de reventar.Plum, plas.
Javier. Atacado por la locura de las nuevas tecnologías.Esplás, plasssss.
Rosa. La Diosa Minerva en bikini rojo radiante.Plumm, cataplumpasss.
Diego.Un trovador mediterráneo.Fiuuu. Floshps.
Maria Jesús. Una hija única buscando un padre en el fondo de la bahía.Tras, tras, tras, flopsssh.
Jaime. Un noble medieval nacido en el siglo XX.Pummmba.

Así y todo, una veintena de adolescentes, atolondrados, inconscientes...Enamorados de unas rocas....
El ciclo era simple.
Arrancabas la mañana caminando por la Cola del Caballo.
Ibas a tu ritmo.
Un cuarto de hora haciendo equilibrios sobre la piedra horadada.
Una zambullida.
Rato de buceo.
Nadar a la playa.
Y vuelta a empezar....

Cada uno llevaba una cadencia.
Los había que disfrutaban más caminando despacio sobre las rocas.
Observando a los cangrejos que hacían topp-less.
Otros se congratulaban con el momento previo al salto, en el borde de la rompiente.
Que si salto, que si no salto, que si el viento, que si la luz. Una duda más que razonable.

Yo era de los que iban directamente al mar. Sin preámbulos.
Cada vez que me tiraba era diferente.

Diego de jueves dijo...

La luz se dispersa a través del espejo ondulante de las olas.
Se abre, en radiante reflexión.
Lucha por ganar profundidad, y cuando lo consigue, rebota en un coral rojo.
Los concepto arriba y abajo eran relativos.
Podías volar sobre las praderas de algas.
Invertirte en torbellino humano.
Girar, hacer giñadas laterales, retroceder sobre tu propio torbellino, trazar parábolas con las corrientes.

Algunos días respirábamos a través de unas agallas invisibles.
Éramos peces de colores....
Siempre lo recordaré.
Cuerpos adolescentes, abrasados por el Poniente, envidia de los Dioses del Olimpo.
Esculpidos en arcilla.
Erguidos frente al mar.
Rotundos.

...y una noche de luna llena fuimos a la Cola del Caballo.
Estábamos todos.Chicos y chicas.
Lo que sucedió a continuación será difícil de escribir.

A día de hoy no tengo claro si sucedió o fue un sueño. Tras treinta años, todavía tengo dudas sobre lo ocurrido. Suceden cosas imposibles de olvidar. Imposibles...

Esa noche Marte besaba dulcemente a la Luna. Nos encontramos en la playa. Había la suficiente luz como para no tropezarse, y la necesaria como para vencer la vergüenza.

Poco a poco, como engatusados por la luz del satélite, nos dirigimos a las rocas.

De tanto jugar con la Cola del Caballo, nos la habíamos aprendido de memoria.
Cada recodo en las meninges.
Cada promontorio en las venas.
Los fondos marinos grabados a fuego en el corazón.
El alma libre.
Seis horas.
Estuvimos seis horas haciendo el recorrido.
Sin hablar.
Nuestros pies rasgaban la superficie del sedimento.
Nuestros brazos avanzaban, aleteando por las profundidades.
Las almas, volaban sobre las algas.
Nuestro corazón era un motor turboalimentado de luz nocturna....
Cuantas más vueltas dábamos, más nos gustaba....

A punto de amanecer nos pareció ver unas extrañas sombras que nos acompañaban.
Hacían los mismo que nosotros.
Paseo por las rocas, zambullida, buceo, natación y vuelta a la playa.

Eran los espectros de los naúfragos asesinados por nuestros bisabuelos.

Veían como nos divertíamos y se unieron a la fiesta.
Así de simple.
En ningún momento sentimos miedo por su presencia.
El destino les deparó un cruel final, y viendo la oportunidad de resarcirse con la vida, se unieron a nosotros.
Rocas, zambullida, buceo, natación y playa.

Han pasado treinta años de aquello.

Nuestros destinos tomaron caminos diferentes.
Juan Carlos trabaja de vigilante de seguridad. Escribe poesía.
Almudena tiene seis hijos. Lee con ellos La Odisea. Cada verano.
Javier tiene una empresa de informática. Diseña juegos educativos.
Rosa trabaja en una Caja de Ahorros. Remueve los fondos de inversión con la misma agilidad que nadaba con su bikini rojo.
Diego construye colegios y regala cuentos.
Maria Jesús no encontró a su padre, pero fue capaz de encontarse a sí misma.
Jaime es historiador. Trata de usted a la Edad Media....

Todos y cada uno de aquellos jóvenes valerosos han sido víctimas de naufragios, han llorado, parido niños con ojos azules y reído.

Pero lo que nunca olvidarán es que una noche bailaron al son de la eternidad, acompañados de sombras de marinos pasados a cuchillo por sus bisabuelos.

Allí donde la libertad se respiraba a través de unas agallas invisibles.

En la Cola del Caballo.

Donde aprendimos que la vida es bella.

Buceando en la eternidad.

Bego dijo...

Todo más o menos bien...parece que las "bolitas" hacen su efecto.Gracias por pensar en mi.
Besitos
Bego

Driver dijo...

¿y las olas, hacen efecto las olas?

cambiaelmundo dijo...

Mireia, saluda al profesor Fuentes de mi parte; desde luego, él no me aficionó a la lectura, que eso se lo debo a mi padre, gran lector, amante y coleccionista de libros; pero sí en gran parte la afición por la Literatura, que es un paso más, trascendental.

Sunsi dijo...

Driver de jueves. Da igual que el cuento sea nuevo o no. Lo que importa es cómo lo lees. A mí éste siempre me ha parecido precioso. Habla de mar, de aventuras juveniles de camaradería... Me gusta muchísimo.

Oye. ¿Quién te ha dicho que estoy enfadada? Que va... enfadada no. Y dolida, a estas alturas... tampoco. Lo que sucede es que no he cambiado de post y aún coletea lo que escribí.

Gracias por todo, leal camarada.

Sunsi dijo...

La bolitas, Bego... ¿De verdad que te van bien? ¿Tanto como las olas de Driver? Pues aquí, la fans nº 1de las bolitas se llevaría una gran alegría si te ayudan a tirar para alante. Cuando dan en diana con el "remedio" es espectacular los beneficios que producen.

Piano piano...
Un beso, Bego.