miércoles, 25 de mayo de 2011

"Tres cosas hay en la vida...

...Salud, dinero y amor. El que tenga estas tres cosas... que le dé gracias a Dios".

Y si no las tienes, ¿qué? Es relativamente fácil dar consejos desde arriba, desde una perspectiva global en la que se divisa todo y desde un estado en el que todavía no se ha catado la fragilidad, el sufrimiento -optativo dicen... no tanto, no tanto...-, a veces la impotencia porque el cuerpo o el alma no tiran.

Recuerdo que, hace años, ante el tono de un post que trataba la enfermedad como quien se da un paseo por el sol sin contemplar ningún túnel, con un tono tan optimista que me pareció insultante... escribí un comentario tan así que el jefe de la ventana me puso asá. De acuerdo. Un cristiano -soy católica-  tiene puesta su mirada, muchas veces suplicante, en su Creador; se sostiene con ese cable largo que Dios te echa y a veces ni lo ves... porque se parece mucho a los hilos invisibles de un teatro de marionetas. Es el momento de confiar.

Pero, indudablemente, el ser humano no es solo alma. El espíritu mora en la materia. Aunque con la vista puesta allí, el recorrido vital  circula por aquí. Y ante el dolor el hombre siempre se pregunta por qué. Es difícil ver la bondad de una vuelta de tuerca y pedimos explicaciones. La razón busca respuestas y se adentra en el misterio. "¿¿¿Por qué???" No es una pataleta. Es la necesidad de hallar un sentido a lo que no se entiende. El enfermo crónico inicia un proceso. Ni corto ni largo. Cada uno el suyo. Con el tiempo probablemente el espíritu anime al cuerpo y lo reconforte; anima porque es ánima... y tal vez ya no busca el porqué sino el para qué... Difícil pero necesario salto para la paz interior.

Mientras desde el sufrimiento aún hay interrogantes... aún no asoma la esperanza... el "lúcido" puede acompañar, consolar... y abstenerse de "ilumminar" un terreno en el que todavía no ha salido el sol. Suele hacer daño y el enfermo ya carga con suficiente peso como para que le hagan  sentirse el más imbécil de los mortales.  


Bsssssssssssssssssss, Asun.

20 comentarios:

Ana, princesa del guisante dijo...

Sun, mi experiencia con el dolor es que la tolerancia de y cada uno es distinta. Yo lloro y me quejo por un resfriado o por una miserable ampolla en un pie, pero luego aguanto estoicamente dolores más fuertes. Sí, la enfermedad se puede vivir de muchas formas distintas, y no todas son igual de incapacitantes. Cuando son crónicas, larvan las fuerzas a largo plazo, y con ellas, el humor, pero te aseguro, que nadie lo vive igual. Un beso, y que mejores.

sunsi dijo...

Pesoleta. Muchas gracias por el comentario. Totalmente de acuerdo con lo que explicas. Hay personas que aguantan un dolor físico que no das crédito. El umbral varía en cada persona.
Estoy bien, gracias a Dios. Para variar, me he inspirado en un post y me he quedado rumiando como las vacas. Son recuerdos que almacenas y una entrada te hace sacar algunas reflexiones que tenía cerradas.

Me he sentido idiota muchas veces. Quizá ahora menos. Supongo que se debe a los años...

Un beso y gracias, Princesa.

Marta dijo...

Hoy Sunseta te entiendo más que nunca!
Un achuchón, y dos y tres

ana dijo...

Dios nos libre de los iluminados, los listillos, y los que se creen saber todo de todo.

Ante la enfermedad, que nos coloque al ladito un sabio silencioso, por favor, y a la esperanza también.

Un abrazo fuerte Sunseta.

Mariapi dijo...

El dolor, llámale enfermedad,desamor,injusticia...lo que sea, es un misterio, y como misterio...pues eso, de difícil explicación. Lo único que sé es que es camino humano. Tan nuestro como la alegría. Y es a cada quien a quien toca recorrerlo.
No valen aquí las teorías. Cuando entra la enfermedad o el sufrimiento en nuestra vida, hay que aprender a vivir con otros parámetros.Porque no sólo el espíritu habita en el cuerpo, es mucho más que eso: somos nuestro cuerpo, y lo que en el sucede, NOS está pasando...a nuestro yo entero.
Estoy de acuerdo con Ana, sabiduría silenciosa y esperanza para quien sufre...y compañía y cariño, sin lecciones, simplemente estar.
Un besico, Sunsi, muchas gracias.

Leles dijo...

El sufrimiento es la más cruel de las sensaciones. Es como caer en el vacío. Estamos perdidos y somos incapaces de saber ni el qué, ni el cómo, ni el porqué.
Sentir que no estamos sólos ayuda a poner límites a nuestro dolor, pero el tiempo es el que acaba curándolo todo. ¿Cuánto? no lo sé. Pero me aferro a esa idea para no sufrir más.
Un bico sunsi (el calor de los blogs tb es un buen compañero)

Navarro dijo...

Opino que el grado de tolerancia hacia el dolor tanto físico como emocional, depende de la persona que lo padece. Pero seas más o mneos fuerte para aguantarlo siempre debes intentrlo y no rendirte
Mucho ánimo

lolo dijo...

Creo que te comprendo, Sunsi. Aunque cada uno mira y siente desde su particular experiencia del dolor. Es cierto que la teoría en esto sirve menos que en ninguna otra cosa. Pero es aún más doloroso que te la intenten hacer comprender cuando estás sufriendo. La manera de estar en la dificultad es la que nos va enseñando a asumir, a confiar... o a patalear a nuestra manera. No es una camino lineal. También pienso que no es el ánima la que salva el cuerpo; hay dolores del alma no podrían hacer ese recorrido, ¿no?. Soy yo, ..., mi nombre, la persona, la que sufre. O eres tú, o mi padre, o mi amigo o mi hijo. Es él, la persona; sólo él conoce la medida de su dolor. Ante el sufrimiento hay que descalzarse y pisar como en terreno sagrado, en el que acompañar no siempre es fácil, como no es fácil saber si el que sufre quiere estar a ratos solo o no. Por eso decimos que humaniza, porque nos hace sondear en el otro, acercarnos más y más para poder estar en la forma que necesita; ni un poquito menos, ni un poquito más. Porque nos hace amar la debilidad, que es una de las mayores verdades del hombre. Tal vez al que sufre le acerca también a los que por otros motivos han sufrido, pero este es un camino que solo puede recorrer él. Hay tantas formas de sufrir como personas y tantas formas de acompañar como de amar. O ninguna, que también hay gente que sufre sola y gente que no sabe o no puede estar.

Las veces que lo he pasado mal he agradecido por encima de todo el no haber estado sola. Creo que la soledad y el dolor son dos cosas demasiado fuertes para que las podamos llevar. O eso creo ahora.

sarracena infiel dijo...

¿Cómo decir?

Lo primero, que siempre habrá alguien que se sienta en la obligación de repartir certificados de aptitud en lo que sea.

Lo segundo, que tal vez lo peor del dolor, del sufrimiento sea la percepción de su esterilidad.

Dicho lo cual, remedio nos queda con distanciar y objetivar a los primeros (despersonalizando la cosa) y tratar de encontrar sentido en lo segundo (viento y furia contada por un loco)

Claro que, como eso está al alcance de los mejores, la que suscribre se limita a evitar a los primeros y, cuando toca, lidiar con el segundo.

Debo añadir que con escaso éxito en ambos casos.

Con Dios.

Driver dijo...

¡Diooooooooooooooooooooooooos!
¡El cuento para Blanca por su Confirmacioooooooooooooooon!
¿Es mañana?
¿Habrá sido ya?
¿La habré cagado de forma absoluta e irremediable?
...
Intermitente a la izquierda.
Tac, tac, tac, tac.
Parece que no viene nadie.
Creo que no viene nadie.
Volantazo a la izquierda.
¡¡¡¡GASSS A TOPE!!!!
¡¡broumbrogggsffttrqw!!!
...

CONFIRMACIONES, LEONES, ALARIDOS y MIRADAS.



Desde los principios de la Cristiandad se conserva una tradición de gran raigambre, que fue creada por los romanos, más tarde plagiada por los bárbaros, a continuación imitada en el medievo, continuó en el Renacimiento, resurgió con el Neoclasicismo, volvió a aparecer en el Siglo de las Luces, en la Revolución Francesa …, y se ha conservado intacta hasta nuestros días.

Se trata del famoso deporte de tirar a los cristianos a los leones, ver cómo gritan y se retuercen de dolor frente a las dentelladas del poderoso Rey de la Selva, y más tarde aplaudir con gran entusiasmo mientras que los cristianos fallecen de forma total.

Blanca, Blanquita, no sabría decirte el motivo de dicha tradición, pero mira, las cosas son así. Me parece un poco fuerte decírtelo así, sin anestesia, en la víspera de tu Confirmación. Lo cierto es que no se me ocurre otro momento.

Te van a comer los leones, hija.

Has elegido una religión que tiene sus ventajas y sus inconvenientes, como todo en la vida.
Por una parte tenemos lo de la vida eterna, que qué quieres que te diga, está muy bien.
Las cosas como son.
Si te portas bien vas al cielo, donde aparte de no pagar impuestos, creo que se conduce por la derecha o por la izquierda, sin que se produzcan accidentes.

Por otra parte está lo del perdón. Resulta que el JEFE es especialista en perdonar a los torpes. Y parece ser que prefiere un torpe que se arrepienta que mil buenos cantando en un coro. Es este punto estoy realmente contento, pues como soy bastante torpe, me gusta esta debilidad que tiene el JEFE. EL sabrá los motivos que tiene.

A mí, lo que realmente me alucina es lo de no pagar nada por el móvil. Para hablar con Jesús, ni vale el contrato, ni la tarjeta que se recarga, ni tener el último modelo de moviletta, ni la tarifa plana, ni nada de nada monada.
¡Hala!, te pones tú ahí delante de un pared, un árbol, o un anuncio de Dodotis, y te pones a hablar con EL. De forma directa y gratis.

Bien hasta aquí las ventajas.

Ahora viene lo de los inconvenientes.
Ya sabes, lo del león que te va a comer con patatas fritas (esta parte mejor que se la salte Sunsi, que es muy sentía e igual le da llorera).


Querida Blanca, te van a comer los leones.
Este mundo al que has venido está rodeado de fieras hambrientas, y tú, en medio de un bocata de pan amb tumata, eres realmente apetecible.

Me refiero a que una persona con ideales cristianos, con principios, con una idea de la providencia, de la historia, de los ritos y de la religión, tiene todas las papeletas para que se la coman de dos bocados.

Pero…, vas a tener suerte, te voy a enseñar un truco.

A los católicos se nos va a juzgar por lo que hacemos, no por lo que decimos.
Así que no hace falta que hagas propaganda.
Pórtate según tu conciencia y según las enseñanzas que tus padres han sembrado en ti, y cuando los leones te miren con cara de hambre, simplemente nunca sientas miedo.

La mirada de un ser libre, limpia y potente, está impregnada de espíritu.

Y los leones sólo tiene garras, hambre y fuerza destructiva. No aguantan las miradas humanas.

Mírales de frente, sin miedo. Ése es el truco.

No hay ningún joven en este mundo cuya mirada limpia pueda sentirse incomodada por leones, tigres, güepardos, osos y demás fieras que habitan esta bola azul.

Céntrate en tu mirada limpia, en tus principios y en tus hechos.

Y te doy mi palabra, que la que se va a comer el futuro con patatas, eres tú.

Confirma tus creencias, interioriza tus ideales y ponlos en práctica.


Palabra de cuentista.

Amén.


sunsi dijo...

Creo que os debo una explicación a todos los que comentáis, con tanto respeto, cariño... y sentido crítico bueno y necesario. El post, como le decía Pesoleta, ha salido de una reflexión. También es verdad que lo podía haber escrito hace un mes, hace un año ... o diez.
Si tuviera una enfermedad de riñón, probablemente hace tiempo que quizá hubiera salido a la luz e incluso hubiera bromeado... Pero no es el caso. No es física. Y es crónica, "oficialmente reconocida" como invalidante y sin demasiadas posibilidades de mejora ... No me da apuro explicarlo. Ya no, aunque no lo haría en un post.

Os he leído con detenimiento. Gracias Princesa, Marta, Ana leonesa, Mariapi, Leles, Sarracena ... y León. Perdonad si no os respondo esta vez uno por uno. Sin falsas humildades os digo que no os merezco. Para escribir como lo habéis hecho vosotras (perdona, León, es que ellas son mayoría abrumadora;-) )hay que tener ... eso.

Un beso.

Espero que lleguéis a leer este comentario. Lo borraré pronto.

Gracias de nuevo, REPUBLICANAS

sunsi dijo...

Diego... La Confirmación es mañana a la 20:00. Sin palabras.STOP. Nudo. STOP.

Le va como anillo al dedo.
Me voy con ella al Loreto ahora. Después le digo que se lo lea. Es una maravilla.

Gracias, colega, amigo, camarada...

tomae dijo...

Gracias a por el post Sunsi.

...para explicar eso del dolor, lo mejor explicación...la que entiende un niño.

con mucho amercio,
tomae.

lolo dijo...

Eres una persona excepcional, Sunsi. Aunque no nos hubieras contestado y aunque borraras el comentario. Gracias por estar siempre ahí y por tenernos siempre en cuenta.

Y ahora a Blanca... pufff: que tu paso sea firme, Blanca. Nunca te vas a arrepentir porque te agarras a la roca que no falla. Un beso.

Leles dijo...

Pues mis felicitaciones a Blanca, espero que hoy sea un gran día. Seguro que sí.

Profe, vivo rodeada de sufrimiento (tanto físico como no físico). Pero siempre salgo en las fotos sonriendo, pues la sonrisa no me la borrará ni la frialdad de la muerte. Me ayuda a salir, a entender y a entenderlos.
Me resulta difícil, pues a veces parecen muy perdidos, incluso parecen que no me quieren o que no les importo. Ellos a mí, sí. Por eso sonrío y les sonrío. Para que, al menos, vean felicidad en el rostro de quien se preocupa por ellos.
Cuando están bien, es fácil.
Y así... tooooda la vida.

lady macbeth dijo...

Tampoco hace falta ponerse cursi, leñe

duncan dijo...

Lady: que leñe ni que leñe. Que no pasa nada, que no.

Blancael dijo...

Para mi lo mas importante es la salud, y si es crónica es mas difícil de llevar. Hasta que llegas aun momento que lo asumes , cuesta mucho!!, y yo la verdad nunca me he preguntado ¿Porque yo?, sino que muchas veces me he hecho la pregunta cuando parecía que todo iba mejor, ¿Porque otra vez?, .
Pero es así, cada uno tiene su propia cruz, cada uno debe aprender a saber como llevarla, hay días que pesa mucho!!!, otros pesa menos, y otros no te enteras ni que la llevas, pero es así, y si tienes gente a tu alrededor que te ayuda lo que puede en los momentos mas difíciles , es mucho, y hay que dar gracias por elllo, aunque hay veces que esa ayuda no vale mucho, pero se agradecen las buenas intenciones.
Yo creo que voy aprendiendo, aun me falta mucho por aprender, pero hay que saber ver la luz al final del túnel, creo que ahí esta, y lo mas importante saber aprovechar los buenos días, que son los que nos dan aire fresco, para cuando nos falta.
Un beso muy fuerte. Blanca

Blancael dijo...

Me acabo de dar cuenta de una cosa que has puesto en el post , el ver si tiene un fin esta enfermedad, y creo que gracias a tenerla han cambiado muchas cosas, pero para bien, se han solucionado algunos problemas familiares, y algunos otros, entonces se lleva mejor, porque veo que ha servido para algo, y creo que ayuda bastante.

sunsi dijo...

Tomae, lolo, leles... (lady y duncan... ¡no os peleéis!;-)))))) Blanca...
He optado por no borrar el comentario anterior.
No tengo demasiada dificultad con las palabras, pero con este post me he pillado los dedos. Os agradezco en el alma vuestras aportaciones; "alguna" con muchísimo conocimiento de causa (Blanca de Navarra...).

Tengo la sensación de que , por fin, he "vomitado" algo que condiciona mucho mi vida pero que se puede tratar con naturalidad y hablar de ello prescindiendo de los tabúes que imponen algunos sectores de la sociedad.
Me alegro de haberlo hecho y poder seguir escribiendo en la República sin esa faceta que no podía estar ni un minuto más encerrada bajo llave.

Un abrazo.
Doy gracias por tener una ventana en la que he conocido a personas de ley.