jueves, 16 de abril de 2009

"Vivir es ver volver" (Luis Rosales)



Lo probé un día y hoy sigo. De cuando en cuando me apetece rebuscar en el armario de los recuerdos y en el almario que les dio vida hace bastante tiempo. Todavía no entiendo cómo, con tantas mudanzas, he conseguido conservar la "carpeta roñosa" de aquellos años de facultad.


Como me apuntó mi profe de literatura de COU, Manolo Fuentes, "Vivir es ver volver"(Luis Rosales). Y ayer, leyendo al profesor Antonio Azuaga pensaba que sí, que en el fondo caminamos con una maleta con papeles doblados de recuerdos. Es curioso cómo te reconoces ... cercana desde la lejanía ... Ésa era yo... ésa sigo siendo yo. Cuántos cambios, cuántos futuribles que ya son pasado. Y, a pesar de los cambios, ahí estaba un germen. Siempre te viene a la cabeza que alguno de sus pedazos los pisaste o murieron por el camino ... y otros brotaron más floridos de lo que esperabas. Y los más... inimaginables. Ni previstos para lo bueno y para lo no tan bueno.


Recuerdo que entonces todo era rotundo, redondo o cuadrado o triángulo. Ahora sería incapaz de trazar una línea sin que saliera torcida o temblorosa. Como la vida... Ningún trazo es completamente recto. Entonces todo eran certidumbres con un completo desconocimiento de causa. Ahora... qué pocas cosas firmaría a pies juntillas.


No es escepticismo. Creo que es la conclusión de que para el viaje hay muy poco que sea absolutamente imprescindible. Y conforme resto me salen unos números aprentemente equivocados... muchos ceros después de la cifra.



Los años de facultad... fueron cinco largos años. Mido el tiempo por los cambios, por la cantidad de vivencias. Barcelona. La Facultad de Letras de la Central. Tuve la suerte de conocer a Martín de Riquer , a Francisco Rico, de asistir a las clases de Sebastián Serrano, Jesús Tusón, Marsá (el imprevisible Marsá)...



Y el patio de letras. En 4º vi nacer la revista que montaron unos amigos y que llevaba su nombre, "Patio de Letras". Y el bar con las sillas rotas en el que consumíamos sólo café; los estudiantes, en aquellas épocas, éramos pobres. No se me borra esa imagen. Había que bajar unas escaleras. Siempre buscas a alguien... pero la nube de humo parecía niebla densa. Luego salías y apestabas a tabaco.



En la cafetería pasaba los ratos de descanso cortos. Muy pocas veces sola. Pero a veces buscaba la soledad para poder escribir en el primer pedazo de papel que pillaba. Incluso en las servilletas. Eran años de transición. En España y en mi vida. Nunca supe lo que era la tristeza hasta el ecuador de la carrera. Me sorprendo leyendo versos desgarradores ... la mayoría con fechas que rondaban el otoño y la primavera.



Os dejo algo... no es ni bueno ni malo. Es de una chica de 20 años que buscaba su rincón en el mundo.


¿Sabes? Me gusta la soledad. Y no por nada en especial. Quizá porque me gusta contemplar el encanto de los juegos que el sol caprichoso desliza con sus rayos en los días claros. Quizá porque me gusta sentir la lluvia tibia resbalar por la mejilla como si estuviera llorando... y andar sin rumbo fijo en otoño, a media tarde, cuando la noche arrebata al día sus últimos destellos... y fijarme en la gente que va por la calle con prisa ¿dónde irán?



¿Sabes? Me gusta ser libre. Y no tener reloj... ni tiempo que controle el ritmo de mi corazón. Me gusta deambular... y sentarme en un banco de piedra contemplando el cielo... y sentir que se me ofrece todo entero. Y pasear cuando hace mucho frío, refugiándome en la solapa del abrigo, con las manos hundidas en los bolsillos.



¿Sabes? Quiero... adoro a mi madre. Y a veces se apoderan de mí unas ansias locas de ser otra vez pequeña para estar otra vez con ella. Y añoro a mi hermano... Está tan lejos que ni puedo soñarlo... porque mi sueño es corto y estrecho.



¿Sabes? Me gusta dejar la mirada perdida, en un punto incierto, quieta... e inventar cosas menudas de la vida... y buscar el trocito de alma que hay detrás de todas ellas.



Y... ¿sabes? Todo eso no lo hago casi nunca. Posiblemente no lo creas. Sólo existe en mi mente y en mi corazón, como una novela de trazos azules, con una dedicatoria en su interior que deslizó en mis oídos mi abuela: "Sueña... sueña siempre que todas esas cosas son ciertas"

17 comentarios:

Driver dijo...

Cuando eres muy joven, y escribes en una servilleta, y el bramido de la sangre se oye en tu corazón, y el galopar de las arterias, y el serpenteo de la sangre, y las miradas rotundas, y las ideas abrasan, y el alma se depedaza y se recompone cada cuarto de hora...

Y ahora te pones a escribir, con más medios, y se oyen sonidos confusos.

Plan B: libretilla, boli, paseo, sombra.

Y vuelves a ser joven.

El impulso vital es el mismo.

Eres tú misma.

Sólo falta rasgar la primera frase.

Y vuelves sin querer a la servilleta y la cafetería.

Sunsi dijo...

Driver... te hago caso, que para eso eres el "maestro" del cuento.

Sólo me da miedo una cosa: ¡La Contra de esta República! Me va a caer hoy un chaparrón...

Al tiempo

Máster en Nubes dijo...

¿Sabes? Necesito -de necesitar- 2 días contigo, sin plan previsto, solo conversación, lecturas, dormir, pasear... y reirnos.Y si no son 2 días, 1, y si no es 1, una tarde ;-)

Dime días disponibles y me cojo el coche y nos vamos las 2 juntas. Donde quieras. Cuando tu quieras...

Un abrazo

Aurora

hoy estoy amable dijo...

Venga, venga, hedbanna rana ya-no-tan-pastoril que en el fondo (y en todo) eres una chiquilla.........., amoroso, algodonosa, cazallosa, correosa....

Y por eso estas florida ahora, juncal cual adolescente, de mirada recoleta, como la gran hedbanna.

Además, sigues buscando y encontrando, barricadas y pancartas, que paseas por esta tu casa,para gozo, rebozo y alborozo de tus fieles (la hedbanna casi-nunca-pastoril y Mc.- D) y díscolos hedbannos (la picapleitos)

Así que ¿sabes? cuenta cómo vives y cuánto vives.

¿O no?

Con Dios

ana dijo...

Cuando escribe Driver, cuando escribía Meadow, cuando escribía Scarlet...

... el presente se queda detrás de un muro imposible de derribar. El autor se convierte en silencio.
Sólo la historia que se narra tiene autoridad, es la única capaz de responder a ese grito que nunca, nunca se quedó dormido... grito de juventud. Esa es la esencia, no haber perdido la posibilidad de la rebeldía, de la mirada, de la ilusión. Entonces se escribe. Papelillos. Libretillas. Libros.

Pero un día tuvimsos que empezar a ir más deprisa, y con el correr... perdimos pie. Fuera equilibrio. Juventud exiliada.

Cuántas libretillas, cuadernillos, hojas sueltas se quedaron desde entonces con todas su presencia en blanco...
... cuántos bolis sin estrenar
y cuántos papeles rotos y olvidados.


Así éramos, con 20 años.
¿Será posible el retorno?
(...)


(INMENSO POST)
Un enorme placer asomarse a la Sunsi de 20 años.

ana dijo...

Vivir es ver pasar.
O diríamos mejor, vivir es ver volver.

¿Habrá sensación más trágica que aquella de quien siente el tiempo, la de quien vea ya en el presente el pasado, y en el pasado el porvenir?

Jose Martíne Ruiz. Azorín.

Sunsi dijo...

Querida Aurora. Llegué tarde a tu casa y me he enterado tarde de tu cumple. ¿Cómo estás pasando el día?

Hoy entráis los que os conocéis en carne mortal, como tú dices. Yo aún virtual... Seta total.

Los días aquellos que hablamos, por San Isidro, tengo la Comunión de mi sobrino el sábado y al día siguiente nos vamos Jesús y yo a Gran Canaria. He caído hace nada mirando el calendario.

¿Buscamos otra fecha? ¿Tienes que volver a Barna?

¿Sabes? Me apetece tantísimo...

Besos, cumpleañera

Sunsi dijo...

Pepa, hja, no veas lo que te machaca un colon mareado. Que fíjate que pienso que tiene que haber algo más. Si ya voy a cumplir casi dos meses en este plan...Saco un careto que de florida nada.
El espíritu ya es otra cosa.

¿Te ha pasado algo hoy,que estás tan -¿cómo definirlo?- tan acogedora? Que por mí encantada, de veras. Y ahora va cuando lo estropeo... ¡que es que yo te quiero mucho, asturiana!.

Sunsi dijo...

Ana. Es eso. Correr que significa crianzas, papillas, baños uno detrás de otro, acunar mientras te preparas las clases...Llevar y traer niños, pediatras, deberes, tutorías, bebés que no sabes qué les duele y lloran toda la noche y al día siguiente con unas ojeras hasta el suelo intentando explicar el Sintagma nominal...

Alegrías y preocupaciones a partes iguales. Generalmente de ellos y de él. Y , a la par, preparándote y ayudar a que él también se prepare porque ellos empujan...

Para escribir hay que tener calma y silencio. Hay épocas que no es posible si no lo sacas de las horas de sueño y , precisamente, lo que te falta son horas de sueño.

Juventud exiliada... que de repente se planta de nuevo encarnada en aquéllos a quien les limpiabas el culito.

Y te ven escribiendo y se asombran. "¿Pero qué haces?" ¡Ah!, hijo, retomar, retomar... empezar a regar pedazos de semilla a ver si veo volver...

"Mi madre está grillada" ¿Y ahora te das cuenta? Tan grillada que os tuve a los cuatro en un pack. Infantes de vez... Y ahora paseáis vuestra adolescencia de vez. Menos mal que estuve grillada...

Anita. Que me confundo. Que esto no es un post.

Gracias por todo. Fundmentalmente por esa sintonía.

Besos

Bronchales dijo...

La facultad ahí atrás..pero menos de lo que parece. Algo nos queda de aquellos felices indocumentados, con sangre en las venas y la vena bronca, ladrones de sueños reales, dueños de banderas tan bellas como imposibles, henchidos de verdad y de victoria.

También de moratones. Que poco dolían las heridas y que poco han cicatrizado.

Gracias por hacerme recordar.

mpppfa dijo...

Mpfffffffffffffff, agggggggggggggggggggggg

Sunsi dijo...

Bienvenido Bronchales... Me ha gustado tu comentario. Me resulta cercano, con una resonancia parecida a mis resonancias.

Heridas no cicatrizadas. Tal vez, es posible...

Me doy cuenta de que cumplo años porque esos años que me parecían antiguos se acercan con el paso del tiempo. Y los miras con una sonrisa, con más clemencia...

Un saludo y gracias por comentar.

Sunsi dijo...

Ya veo, metí al final la pata, Pepa.

¿Qué quieres? Soy algodonosa...
Pero no lo retiro porque es verdad.

Belén Llàtser dijo...

Wow, m'encanta el que ha escrit aquesta noia. Et felicito, noia. ;)

Sunsi dijo...

Belén...era una noia...i es nota moltíssim. Tinc moltíssimes planes escrites d´aquella etapa d´universitat. M'agrada que t'agradi...

Com va el curt-metratge? Sóc aquí pel que necessitis... Ja ho saps.

Un petó a una jove promesa de la literatura.

Antonio Azuaga dijo...

Qué entrada, Sunsi, con el corazón de frente, mejor dicho, al frente: capitán de la memoria y su verdad. Porque la verdad del corazón es la convicción con que tira de la vida al principio, en los años esos que dices de certidumbres, y la sincera autoridad con que después deshace las maletas de su recuerdo. Y sólo eso, ni más ni menos que sólo eso –que es un “sólo” que ha de leerse “solo” y un “solo” que hay que pensar “totalidad”– es la vida.

Ni más ni menos que la vida.

Gracias, y un saludo.

Sunsi dijo...

Antonio... siempre admiro la capacidad de decir con tan pocas líneas ... tanto. Yo no sé hacerlo.

Siempre digo que aprendo... y no es un decir. Aprendo de todos vosotros. Y, en concreto, de tus versos, que ya ves que interpreto a mi manera. Asignaturas: simplicidad, veracidad, honestidad... perder el miedo a la pantalla,a ser lo que eres.

Ser menos alcachofa y más corazón.
Cuando llegas al corazón, te puedes sentir un poco desabrigado... pero luego llega el abrigo de la verdad, la tuya... tu vida... la tuya... ni mejor ni peor. Y mudar la piel cuando está envejeciendo por falta de hidratación.

Muchas gracias por tu comentario tan generoso.

Saludos desde Tarraco. Una ciudad tan bella como la poesía