viernes, 27 de marzo de 2009

Prohibir




Le daba vueltas estos días a una situación que tiene visos de acabar en drama. No me atañe directamente, pero me preocupa. Educar es difícil. Y lo más complejo es encontrar el equilibrio entre la permisividad y la tiranía del autoritarismo. Se tiende a lo primero, pero la segunda opción también se da. Ambas desembocan en un estrepitoso fracaso.


Igual alguno habrá leído un artículo que escribí hace un tiempo. No obstante, lo recupero. Me parece que sigue siendo válido.


FLOR ROJA CON TALLO VERDE


Muchos lo piensan. Pero no lo manifiestan en voz alta. Porque el ambiente es tan asfixiante que el oxígeno no llega al cerebro, el riego sanguíneo no es fluido y a los pulmones les falta aire libre para poder hablar. Me da pánico que cualquier día nos suceda como a Soledad.


A Soledad le mandaron dibujar las flores de un jardín. Empezó a hacer flores con lápices de color rosa, naranja y azul. Una orden de la maestra interrumpió el trabajo. “¡Esperad!. Yo os diré cómo debéis hacerlas. ¡Así!”. Y pintó una flor roja con el tallo verde. Soledad miró la flor de la maestra, miró la suya… le gustó más las suya, pero guardó su papel e intentó copiar la flor de la pizarra. Era roja con el tallo verde. Era correcta; había seguido fielmente las indicaciones. Pocos días después, la profesora le mandó componer una redacción. “¡Qué bien! – pensó - Podré escribirle a las estrellas”. De inmediato, se oyó la voz de la maestra .“¡Esperad!. Yo os diré sobre qué escribiréis. El tema será las vacaciones” . Soledad aún albergaba la esperanza de poder explicar que en verano las estrellas se asoman más tarde. Pero sus pensamientos fueron de nuevo interrumpidos: “¡Esperad!. Yo os diré lo que debéis poner. Anotad: lugar adonde fuisteis a veranear (playa o campo); con quiénes fuisteis (padres o amigos); qué medio de transporte utilizasteis (aéreo, marítimo o terrestre); qué hicisteis, cómo lo pasasteis, cuántos días estuvisteis y cuándo regresasteis.¿Lo habéis entendido?.¿Sí?. Podéis empezar.” Soledad cogió su lápiz con resignación y comenzó a contestar uno por uno y de forma ordenada todos los puntos que la maestra les había marcado. En esta pauta no cabían sus estrellas.


Soledad ha dejado de ser niña, pero le siguen marcando pautas innecesarias que no la dejan crecer. Los poderes públicos se parecen demasiado a la maestra de Soledad. Prohibido mendigar, prohibido tender la ropa en el balcón, prohibidas las representaciones musicales en la calle, prohibida la venta ambulante, prohibido dormir al raso, prohibido vender bollería en los bares de los colegios, prohibido fumar, prohibido rotular los comercios en según qué idioma... Puestos a prohibir, no entiendo cómo no se les ha ocurrido prohibir vender tocino, que dispara el colesterol; prohibir tomar el sol sin protección “pantalla total”, que produce cáncer de piel; prohibir tomar café o té verde o té rojo, que sube la tensión. Puestos a prohibir, ¿por qué no se nos prohíbe pensar? Es la prohibición más sencilla; es la consecuencia lógica de todas las anteriores y de las que están por llegar.


Nos han construido un techo de poca altura y nos pretenden instalar en un estadio de infantilismo que recuerda la primera educación: andar correctamente, saber utilizar los cubiertos y los útiles de escritura, decir gracias, buenos días , buenas noches... Este estadio es parecido a la enseñanza que recibe un estudiante de música. Primero aprende solfeo y el uso adecuado del instrumento. Pero si, llegado el momento, el sujeto no es capaz de interpretar personalmente e incluso componer una partitura... ¿tiene algún sentido la clase de música? .


Soledad y su familia se mudaron a otra ciudad y la niña cambió de escuela. En uno de los primeros días que ella asistía a clase, la maestra dijo: “En esta clase haremos un dibujo.” Soledad se quedó esperando a que la maestra dijese cómo debería hacerlo. “¿Por qué no trabajas?. ¿No te gusta dibujar?”, le preguntó la maestra. “ Sí – le respondió Soledad- pero estoy esperando que usted me diga cómo lo tengo que hacer. “Como tú quieras- contestó la maestra-. Se trata de una manifestación personal”. No lo entiendo -pensó Soledad-. Y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde.


El suma y sigue de sanciones cada vez más severas, de normativas cada vez más particulares, de reglamentos cada vez más minuciosos... pueden dar seguridad, sobre todo a los que mandan. Pero esta seguridad es ficticia. Las consecuencias tienen un efecto “rebote” : la inhibición –“ya me lo darán hecho”-, la ignorancia –“otros lo harán por mí” - y la rebeldía –“¡que no me da la gana!”


La seguridad antes-que-nada es un contravalor, un principio antivital por excelencia. Mientras existen normas coercitivas, el barco llega a buen puerto. Pero ojo el día que desaparece quien marca el rumbo... cuando no hay nadie que diga cómo hay que dominar el timón. El barco navega a la deriva y naufraga. Porque ya no somos nosotros los que nos vivimos; nos viven desde fuera. Compensa más invertir en educación para que los niños de hoy sean mañana ciudadanos libres y responsables que en el despliegue de medios que comporta un estado policial. Es más rentable y psíquicamente más saludable.


17 comentarios:

pepa dijo...

De entrada, cada casa, cada caso, es un mundo.

De salida, la sociedad, en su conjunto, ha de propiciar determinados comportamientos. Es decir, interiorizar como positivos concretos valores.

No obstante,

DECALOGO

1.- Frente común: pocas normas, pero muy claras.

2.- Frente común: firmeza para castigar cuando se traspasan.

3.- Frente común: mesura en el castigo.

4.- Frente común: reprender y/o castigar de cada vez.

5.- Frente común: tener mala memoria.

6.- Frente común: tus hijos son, en ocasiones, tus enemigos.

7.- Frente común: no somos sus colegas ni sus amigos.

8.- Frente común: juegar al poli bueno, poli malo.

9.- Frente común: mesura, también, en la reprensión.

10.- Resumen en uno: frente común, firmeza y pocas bromas.

¿A QUE ES BONITO? ¿A QUE SI?

Bueno,pues yo imcumplo cada vez que se me presenta la oportunidad.

Confundo la firmeza con la
antipatía.

Confundo las pocas normas y muy claras, con la bronca embarullada.

Confundo, la mesura con la desmesura, en la reprensión y en el castigo.

Confundo TODO, TODO, TODO, con la antipatía y el desdén.

¿Por qué mis hijos son buenas personas y mejores hijos?

Porque Dios existe y en Su infinita misericordia me ha permitido, me ha dado la oportunidad, de recoger velas cada una de las incontables veces que desbarré.

Y, además, ha puesto en mi vida a mi Capitán, oh mi Capitán y a algunas personas buenas.

Moraleja:

Uno hace lo que puede, de vez en cuando acierta y, con suerte, no se tuerce la cosa.

Con Dios, hedbannos

Sunsi dijo...

Pepa... de entrada y de salida ... cada casa es un mundo. Eso se presupone. De entrada y de salida... hay normas o que cada uno le ponga el nombre que quiera.
Pero. Si no las interiorizan, si no se las creen... si no las asumen libremente... como si no existieran.

Habrás observado que digo autoritarismo, no autoridad. Y Dios, en su infinita Miseriocordia, quiere más a nuestros hijos que nosotros. Pero. A Dios rogando y con el mazo dando. Y el mazo, a según qué edades no consiste en prohibir, sino en razonar. Prohibir no sirve de nada. Bueno, sí, que mientan como cosacos, que sean unos hipócritas con doble cara : la que nos presentan a nosotros y la que tienen de verdad cuando desaparecemos.

Que comentemos errores... evidente. Pero que no está mal saber dónde vamos... también.

¿No te parece, hedbana del alma?

pepájaradecuenta dijo...

Hedbanna, hedbanna:

¡suerte que cada vez tenemos el MAZO más grande!

Mppppppfeferrrrrrrrrrrrfgggggggg

¿O no?

Sunsi dijo...

Mppppppfeferrrrrrrrrrrrfgggggggg

Traslate, please, hedbana

Driver dijo...

La violencia engendra violencia. La policía actúa a veces al margen de la ley.
No digas de ese agua no beberé.

Verano en Madrid. Unos inocentes niños y niñas de entre 5 y 7 años juegan en la piscina de una comunidad de vecinos. Hay un niño un poco mayor, de 12 años, que se mete en los aseos de la comunidad con los niños y niñas pequeños, lejos de la vista de los padres.
El niño mayor hace amago de verles el culo a las niñas, bajándoles el bañador.
Una de las niñas es mi hija.
Observo y sopeso mi maniobra.
Dejo que los niños pequeños se alejen para jugar, y cuando veo al niño mayor sólo, me acerco a él, le digo que tengo algo que decirle, y lo alejo de grandes y pequeños. Sin testigos.

"Mira bien mis dedos muchacho, si te vuelvo a ver intentando bajarle el bañador a mi hija, juro que te arranco los ojos con estos dedos."

El niño mayor me mira aterrorizado, traga saliva y me dice: "No volverá a pasar, Señor."

La violencia engendra violencia. La policía actúa a veces al margen de la ley.
No digas de ese agua no beberé.

A veces, sólo a veces, te ves obligado a construir tus propias reglas del juego para sobrevivir.

No es para sentirse orgulloso.

Tal vez el pacifismo, el terrorismo y demás ismos, no tendrían cabida si el niño mayor tuviera un padre como Dios manda.

Y tú sólo eres el padre de los hijos que has engendrado.

pepájaradecuenta dijo...

Arrrfffff, smgggggggguffff, ufffffffsssssssss, mppppppfeeerererggggggggggggg:

Dícese de los sonidos onomatopéyicos emitidos cuando se realiza un esfuerzo físico, especialmente, al coger el mazo con el que se ruega a Dios.

D dijo...

Flojillas os veo para coger un simple macín de ná.
Mira yo.
¡Ops!
En un plisplás.

Sunsi dijo...

Es que no hay manera.. Una habla en serio y al final... Al final ...me rindo.

¡¡¡¡NOTICIA!!!! TENGO AGUA. ABRO EL GRIFO Y...tachán
¡MILAGRO! SALE AGUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Ppafmmmmmm dijo...

Ole, mi niña.

Eso es un milagro en toda regla, para que luego digas......... ¡mujer de poca fe..............!

D dijo...

No ves Sunsi.
Toda la semana mandándote fotos de playas, y al final sale el agua por algún lado.
¿Casualidad?
No.
¡¡¡CAUSALIDAD!!!

Las mismas letras,en otro orden.
Como cansado y casando.
Marujear y mujerear.
Pepa y excavadora.

Máster en Nubes dijo...

Dios es grande, es misericordioso y se apiadó de su sierva

AGUA
AGUA
AGUA

Bueno y ahora a rezar para que no se rompa otra cosa. La ley de Murphy, dicen.

Buenas noches, patrulla

Modestino dijo...

Magnífico post, Sunsi. Completamente de acuerdo.

Sunsi dijo...

Parec mentira cómo te cambia la vida. Con agua y sin agua. Nada que vr. Muchas gracias por vuetra solidaridad, por tus fotos, Driver, que han funcionado coo un imán... y por el cuento

Y gracias , Modestino. Me alegro de que el artículo te haya gustado.

"Hoy puede ser un gran día
plantéatelo así..."

ana dijo...

Miedo da... sí, esto de cortar las alas en aras de conseguir personitas a nuestro gusto.

Miedo de no saber sacarle la esponjosidad a sus alas para ese vuelo libre que es la vida... en el que nosotros. padres, sólo seamos como un ligero y firme impulso... NADA MÁS.

Y las flores... naranjas, amarillas, moradas...

Sunsi dijo...

Y negras y blancas y de color salmón y de color ¡¡¡tabaco!!!

A veces has de relizar un largo recorrido, meter la pata y sacarla... para concluir y asumir que la libertad no es un tópico. Es inherente en el ser humano.

Silogismo:
Nuestros hijos son seres humanos.
Los seres humanos son libres.
Luego nuestros hijos son libres.

La cuestión es saber tirar de la cuerda cuando corresponde, dar criterios sin imponerlos. Saber que los hijos son distintos y maduran a su ritmo.
Y que a cada edad toca ampliar o disminuir las parcelas de libertad.

Un beso, Ana

Creo que esta vez no me he comido letras...

Antonio Azuaga dijo...

Firmo todo lo que hoy dices… ¡y tan bien dices! A las estabilidades del mundo les molesta el “campo a través” y el caminar desembarazado de los hombres libres, que son los únicos con el derecho y el de deber de responder de sus pisadas. Se prefieren los raíles, los “caminos de hierro”, se trata de que sólo circulen engendros prediseñados. Un empeño aberrante, pero extraordinariamente eficaz. ¡Hasta las palabras deben medirse para que entren correctamente en el lecho de Procusto!

Lo gracioso es que todo esto es hijo de una generación que llenó el mundo de su “prohibido prohibir” e iba a todas partes con “El miedo a la libertad” de Fromm debajo del brazo.

¡Qué verdades destapa el tiempo!

Sunsi dijo...

Hola, Antonio. Pues pensba titular la entrada "Prohibido prohibir..."
Pero está ya bastante "pasado".

Muy buena metáfora la de los raíles. Cuanto más hierro, más inercia. No es necesario cuestionarse nada. El tren no descarrila. Pero la causa no es que el maquinista sea bueno, haya aprendido a manejarla, sepa qué debe hacer y qué no.

Si al maquinista le dan una bici...se pierde en la primera rotonda.

Un saludo y gracias por tu comentario.