lunes, 12 de octubre de 2009

Si hoy fuera sábado 10 de octubre....


Se me pasó. Me lo ha recordado mi hermano Artur. El sábado fue el día que ... A ver... cómo digo esto sin que suene superficial... El sábado fue el día que el calendario recuerda que hay enfermos mentales. Supongo que se trata de una fórmula para que no se nos olvide. Qué bobada, ¿verdad? Qué le vamos a hacer...Se nos olvida.


A ellos no. Cargan con su patología desde mucho antes de ser diagnosticados... Cargan también con su "estigma". La pastilla antes... en... después. "No me la tomo. Voy demasiado despacio... " Rebeldía absurda. Un día u otro han de aceptar que no se podrán levantar de la cama, no podrán salir a la calle, no podrán conciliar el sueño... sin la pastilla. De ahí la angustia si su rebeldía va más allá y dicen "¡Puerta! ¡No puedo más!" (...) "Las pastillas... ¡No lleva las pastillas!."


Pasa el tiempo y, más o menos, parece que llevan la medicación adecuada. Pero el organismo sufre cambios. Algunos metabolizan con rapidez. Salta la alarma de nuevo.


Quisiera explicar hoy que hay enfermos mentales que sufren tanto ... tanto como la medida de su corazón. Que su diagnóstico fue muy temprano y no pudieron vivir como niños normales... no adquirieron hábitos intelectuales como los demás... sin querer daban la nota y fueron víctimas de la burla despiadada de quien no entiende . También de quien no quiere entender. Aparentemente eran -son- como los demás. No llevan en la cara ningún membrete. Detrás hay una familia que los ha querido mucho, que los sigue queriendo, pero el desgaste es notable... y decir notable es suave. Su radio de acción, su libertad de movimientos gira entorno al hijo y al hermano enfermo. Mucha dedicación, mucho amor y... de cuando en cuando, un café de 10 minutos en el bar de la esquina.


Esos son los enfermos que no salen en los vídeos diciendo..."Estudié X y , por fin, he encontrado un trabajo". Amaneció tan pronto la madrugada de su "problema" que no pudieron prepararse. Aunque estuvieran dotados de una mente maravillosa. O porque nadie observó que a esa mente maravillosa aún se le podía sacar mucho jugo.


No acuso... Sólo levanto el dedo para decir: "Aquí... Mirad... Están aquí éstos que no visteis y siguen viviendo. Estos que apartasteis y necesitan que se les dé una oportunidad.


Porque, a su manera, son tan maravillosos como cualquiera de nosotros... Y su mente esconde espacios maravillosos que todavía están por descubrir.













13 comentarios:

misideascotidianas dijo...

Sunsi, hay dolor en tu entrada. Supongo que es el dolor de la incomprensión con la que nos manejamos los "normales"

Que conste que todos en esta vida, sufrimos. Todos, antes o después, de forma más constante o de manera brutal, padecemos el dolor, la soledad, el vacío, la incomprensión, el cansancio.

Hoy día todos estamos un poco enfermos. Es dificil encontrar el equilibrio.

Entiendo lo que dices, porque le pongo rostro a tus palabras, así que me solidarizo con todos los que padecen una enfermedad mental, son seres maravillosos y sufren continuamente.

Socialmente somos poco solidarios con este problema. Llevas toda la razón.

Un beso Sunsi

Luisa

Sunsi dijo...

Sí, Luisa...hay dolor y muchas lágrimas. Aunque no era éste precisamente el objetivo del post.
Por supuesto.Es esta vida todos sufrimos. Pero...pero.. Creo que es muy evidente que no todos en la misma medida y que hay seres humanos -Dios sabe por qué...mejor...para qué- que no entran dentro de los parámetros del sufrimiento ordinario.

Gracias por pasarte. Una persona, al menos una, que ha leído y ha dejado rastro. Dejar rastro es una caricia.

Un beso, Luisa

misideascotidianas dijo...

Sunsi, paso y vuelvo a leer y te dejo una caricia mayor: muchos te leen aunque no comenten, no olvides esto.

Y es cierto que APARENTEMENTE hay desproporción de sufrimiento, pero no sabemos CÓMO será de grande el CIELO, ni cómo compensará Dios con su Justicia y con su misericordia.

Ánimo pues y no te canses de luchar, como yo misma no puedo cansarme, porque todo es para Bien aunque no podamos entenderlo.

Un beso grande Sunsi

Luisa

Sunsi dijo...

Gracias, Luisa. Que no es por mí...es por ellos...
He intentado volcar todo un mundo ... tantas veces mudo. Lo hago con menos frecuencia de lo que quisiera... y así me va. Que me sale un post tembloroso... como si sangrara, a borbotones.

Por ellos, como decía Miguel Hernández y quizá me repito como el ajo:"por doler me duele hasta el aliento".
Los acurruco a todos en un regazo imaginado y los acaricio con la caricia que tú les mandas.

Un beso, Luisa del Sur.

lolo dijo...

Demasiado silencio; hay demasiado miedo.

Hay que hablar, como tú lo haces. Lo haces con dignidad, y con caricias: justo lo que necesitan.

Un beso, Sunsi.

Antonio Azuaga dijo...

La Psicología de Occidente está contaminada de intelectualismo. Quizá por eso sus primeros afanes investigadores se centraron en la medida del “cociente (no “coeficiente”, como a veces se dice) intelectual”. Esto es una consecuencia de que nuestra cultura siempre ha estado preocupadísima por la rentabilidad y por la eficacia. Algún remordimiento debe de tener cuando, de un tiempo a esta parte, ha metido por medio las emociones, ha empezado a hablar de “inteligencia emocional”. Pero es una falacia, todo está orientado hacia lo mismo: el producto y el logro. Una psicología decente tendría que haber empezado su trabajo con otros horizontes, insistiendo en otros factores. El “cociente cordial”, por ejemplo, que es la medida de la cantidad de corazón que un ser humano es capaz de alcanzar en su relación con la vida. Ésta es la verdadera medida del éxito porque determina el valor de la grandeza humana; aunque ya sabemos que las palabras “éxito” y “grandeza” son de difícil conciliación en nuestros días. En cualquier caso, como psicólogo que soy de esta inexistente rama teórica, puedo afirmar que tu “cociente cordial” está por encima del 140, lo que en su equivalente de la rama pragmático-occidental equivale a la “superdotación”… De corazón, naturalmente.

Un saludo (cordial, por supuesto).

Sunsi dijo...

Lolo. ¿Qué tal tus "merecidas" vacaciones? Lo que me río a propósito del tema y la gracia que tienes cuando lo explicas...

Del otro tema, el del post, no puedo más que agradecer este comentario tuyo que no sé yo si es como dices. Dignidad. Qué palabra tan rica y tan vacía de contenido según quién la pronuncia. Te lo digo como lo siento... No te conozco y te conozco mucho. Creo que acierto si te digo que de tu pluma,la palaba dignidad contiene todo lo que abarca. Los enfermos mentales también. Éste es todo un mundo aparte muy desconocido. El baremo del desconocimiento es fácil de evaluar... Suelen ser frases como "Sí , entiendo... pero en todas partes cuecen habas...Por ejemplo, fíjate en mengano.¿Sabías que tiene cáncer?" ¡Por favor ...!
Esta costumbre tan nuestra de comparar, de no escuchar, de no querer hacerse a la idea de lo que les sucede a los demás...

Y la mayoría tiene la receta perfecta: encerrarlos cuando creen que molestan demasiado. Ojos que no ven... Porque estos enfermos requieren mucha atención. Por ello los piquiátricos privados están llenos de gente "aparcada" por egoísmo...porque cuando algo así se planta en tu vida ... tu vida cambia. Ésa es la realidad ... y lo demás son palabras bonitas, tiernas por fuera y vacías por dentro.

Me he extendido demasiado...para variar. Gracias, lolo.

Sunsi dijo...

Antonio... ¡has vuelto a salir de la caverna...! Yo no sé qué responderte a tu comentario... Me da un poco de apuro. De entrada, gracias. Siempre gracias. Excepto cuando te refieres a mí, que no lo sé ... yo no soy quién para evaluarme... tu reflexión es tan exacta...
Últimamente he asistido a algunas conferencias sobre inteligencias múltiples, he leído bastante sobre ello. Como tú adviertes... sale a la luz como el gran descubrimiento. Pero a la hora de la verdad -académica, laboral, social- toda esta gama de potenciales del ser humano vuelve a enterrarse.

Los chavales que no dan el cociente intelectual estandar pueden salir adelante si detrás hay un apoyo constante para que no se derrumben, para que la sociedad no los engulla y acaben pensando que , como no "sirven" ... no son "útiles"... no son nadie, no son nada.

Gracias por el concepto: "cociente cordial". Leerlo me produce una sensación distinta. Como si llegara de ese lugar donde las ideas son redondas, inmutables. Como si un rayo de luz hubiera iluminado nuestra caverna.

Un saludo cordial, Antonio.

lolo dijo...

Sunsita, que se han ido al Camino...y aquí nos hemos quedado: muertas de envidia y dándole a la bola!!!

Vamos a caminar, también nosotras; hacia adelante, siempre hacia adelante.

Cada día un paso hacia adelante.

Anónimo dijo...

Sunsi, ya sabes que yo últimamente te leo tanto que se ha convertido en un vicio, pero de los "buenos", "un petonet d´ànims" yo queria dejar mi rastro...
Eulàlia

Sunsi dijo...

Lolo... por supuesto. Gracias. ¿Cómo era...? Para atrás ni para coger impulso...

Un beso.

Yo ya estoy empezando a tener calor de tanto caminar...

Sunsi dijo...

¡¡¡Eulàlia!!! Me hace mucha ilusión que hayas escrito algo aquí. Moltes gràcies.
Los años... que según cómo pesan pero te aportan cosas muy buenas... como volver a tus raíces y estrecharlas más. Para mí es algo tan importante que una prima-hermana sea más hermana que prima y además ...una buena amiga...

Molts petons... t'estimo molt

ana dijo...

Siempre es así, la belleza, a menudo, no se vé. Es silenciosa. Aparece donde menos lo imaginas, calladamente.

La belleza de algunas miradas se nos aparecea sí. En lo imprevisible, en aquello que duramente otros juzgaron sin saber. Sin ver. Sin atreverse a conocer.

La belleza es así. Nada normal. Nada habitual. Mi enhorabuena por tus ojos, que sí han sabido ver. Y mi oración por tu cansancio. Aunque sé que no decaerás... que sabes esperar...

... ya lo dijo mi peque un día que le dije que estaba hasta las narices de esperar por ella... ¡pero mamá!... ¡si una madre no se cansa de esperar!... pues eso Sunsi. Que no nos cansamos de esperar... al reconocimiento de esa belleza que tan bien sabemos ver.

Que será lo mejor, ya lo verás Sunsi... aunque el camino no sea el imaginado.

Lo normal es insonoro, anodino y sin belleza. Sólo en lod latidos imprevistos de la realidad se encuentra la belleza...

Un beso enorme.