jueves, 24 de septiembre de 2009

Historias de la escuela. El primer día.La vuelta a casa.


Ahí está la tía Luci, que tiene poca paciencia y ya hace rato que le da al claxon. ¿Qué hace la tía Luci en el colegio? Se suponía que hoy los iba a buscar Sole.
-¡Hola, tía! ¿Y mamá?- pregunta Sebas mientras sube al coche y cierra bruscamente la puerta.
-No... si con estos portazos cualquier día me rompéis un cristal. ¡Qué críos! Anda, un beso. Y ponte el cinturón.

Lucía habla muy deprisa, más que Sole, y Sebas, que no le va nada la velocidad, se pierde siempre la mitad de las cosas.

-¿Y mamá, tía? ¿Por qué no ha venido?-insiste Sebas.
-Pues porque no ha podido, hombre. ¿No estás contento, que te recoge la tía Luci, que os ha venido a ver?
-Luci, las Nike una pasada. -interrumpe Toño- Juancho dice que son como las que llevará Rivaldo esta temporada. – él a lo suyo-. Me ha dicho el entrenador que a lo mejor ficho por el federado. Ostras, ojalá. Pero también dice que cuenta el comportamiento y las notas del curso pasado… y que se lo tiene que pensar.
-¡Ay, Dios mío! Así que cuenta el comportamiento... Pues hijo, casi que pones una vela a Santa Rita. Y si no te cogen ya te miraré yo algo, ¿vale?.... ¡Las niñas! ¿Pero qué hacen fuera de la verja?

Nuria llora y Marta le acaricia la manita.

-¡Qué asco de mocos, Nuria! ¿Tú, nena, eres tonta o qué?-le dice Toño mientras sale del coche.- Por qué lloras, a ver.
-Es que pensaba que no nos vendríais a buscar y nos tendríamos que quedar a dormir en el colegio- contesta Marta, sin inmutarse.

Por lo visto, el pánico a pasar una noche en el colegio no es un problema exclusivo de Sebas. Ahí está Nuria con una cara de desolación que ni Marta, que siempre domina la situación- o al menos eso es lo que Sebas piensa- logra calmarla.
-Pero “Yuya”, cariño... ¿qué es esta carita?- intenta consolarla Luci con nada de éxito- ¿Cuándo te han dejado solita en el cole? Nunca ¿verdad? Pues entonces... reina mía. Va... que ya está... ya se pasa.

El trayecto se hace corto. ¿Por qué será que las emociones intensas acortan el tiempo, lo aceleran como una ventolera en las hojas del calendario? El silencio en el coche se puede cortar, pero los diálogos de cada uno consigo mismo son ensordecedores. Los cuatro tienen la mirada clavada en el horizonte, como fijada sin mirar a un lugar fijo. El primer día de clase siempre es intenso, rico en emociones.

“...la pobre Nuria. A ella también le asusta pensar que la dejarán en el cole, que se olvidarán de venirla a buscar y tendrá que quedarse a dormir sola y que no le podrá dar el beso de buenas noches a papá y a mamá. Dentro de unos años seguramente no llorará, se aguantará como me aguanto yo, pero esa cosa que te aprieta y que te hace tragar saliva todo el rato es peor que llorar; al menos a mí me pasa cada dos por tres. Y lo peor del caso es que no sé explicarlo; no se lo he explicado ni a mamá. A Lluna sí, pero total, sólo me mira y saca la lengua. Yo creo que me entiende; pero claro, con que me entienda Lluna no basta... Marta, esa no sabe la suerte que tiene. Nunca se pone nerviosa ni le aprieta el estómago hasta subirse a la garganta. Ella sí controla. Fastidia pero es así. No hay más que ver a mamá, que cuando no se acuerda de algo se lo pregunta a ella, aunque sea más pequeña que yo. Hoy seguro que le ha ido bien; o la han felicitado por los trabajos del verano, o le han dado un encargo de esos que gustan, no sé... Bueno, mejor para ella. Al fin y al cabo se lo curra. Nunca se acuesta sin haber acabado los deberes y aún le sobra tiempo para ayudar a Nuria, poner la mesa, limpiar zapatos....Y es que encima no se lo tienen que mandar; se ofrece ella. Alucinante. A Toño “la perfectita” lo pone muy nervioso. No es para menos, que si uno compara, no hay color. No es por malpensar, pero no me huele bien que justo Toño se encontrara a Gerard en las escaleras. ¿Qué hacía Toño en las escaleras? Si estaba en las escaleras es que no estaba en clase; eso está cantado. Y si no estaba en clase, una de dos: o se ha escapado, que no creo, o lo han expulsado, que es lo más probable. A ver qué cuenta en casa. Porque contarlo lo contará; Toño lo cuenta siempre todo. Pero habrá que oír su versión de los hechos. Como según él todo el mundo es injusto, la duda está en quién tendrá la culpa esta vez: el Sr. Peris que es un guarro, Juancho que es un chivato o el director que le tiene ganas desde que entró en el “dichoso” colegio. Y a ver cómo se lo toman papá y mamá, que llevan todo el verano diciéndole que haga el favor, que procure no interrumpir en clase ni moverse tanto ni hacer el marrano en el comedor. Todo depende del humor con que los pille. A ver si hay suerte porque sabe mal el primer día y bronca...”

-¿A quién le ha comido la lengua el gato?; Chicos, que estáis dormidos. Id saliendo y coged las mochilas del maletero.

La tía Luci los devuelve bruscamente a la realidad. Ya están en casa; un día menos, piensa Sebas. ¡En casa! Qué ganas de estar en casa y sin deberes porque el primer día no ponen. Si no fuera porque sabía que mañana hay que volver al colegio, sería completamente feliz. Ahí está la pega. Sebas nunca es completamente feliz. Siempre hay algo que le hurga, que le araña flojito en un lugar indeterminado de su corazón y le impide relajarse, disfrutar el momento. En vacaciones no, porque son tan largas que el final se ve muy lejos. Y los viernes tampoco, porque aún queda el sábado y el domingo. Esa es otra... el domingo. ¡Qué corto se hace el domingo! Es como el aperitivo del lunes. Acabar los deberes, ir a Misa, preparar la ropa del día siguiente, acabar de planchar los uniformes, acostarse temprano aunque no haya sueño...
...

-Soleeee... aquí te traigo a tus joyas- grita Lucía desde el rellano de la escalera.

Todos quieren ser los primeros en tocar el timbre. A pesar del empeño de Toño y de los empujones de Nuria, la que lo consigue es Marta. Tiene esa habilidad. A lo tonto, a lo tonto y sin meter ruido, se ha escurrido por debajo de las piernas de Sebas, que es el único que se suele estar quieto, y estirando el brazo ha alcanzado el timbre. Cuando Sole abre la puerta se lanzan sobre ella y la llenan de besos.
-Hija mía, hay amores que matan -comenta Luci en tono irónico-¡Pero niños! Que vais a destrozar a vuestra madre y sólo tenéis una, que yo sepa.

A Lucía siempre la pillan desprevenida las demostraciones de cariño de sus sobrinos. Aunque nunca lo manifiesta abiertamente, se le nota una cierta envidia sana. Había que ver la cara de póquer que se le ponía cuando Sebas decía “mamá, qué guapa eres”, o Toño la agarraba por sorpresa y la asustaba “cuánto te quiero mami”... y Nuria, que se acurrucaba en su falda y le pedía que la “achuchase” y le cantase “Macarena” de los del Río “que ojo el mal gusto que tiene Yuya”... o Marta, que cuando cree que nadie la mira le da un beso de esos que atraviesan la mejilla.

-Venga, a merendar, y mientras me contáis qué tal el primer día, ¿vale? Pero primero dejáis las mochilas en su sitio. Vamos a ver si empezamos el curso con buen pie.
Sole, esta Sole…
-Desde luego, qué poco flexible eres, chica. Con la ilusión con la que llegan los pobres críos y tú dando órdenes -se lamenta Lucía-. Es que les cortas la espontaneidad, mujer. ¿No ves lo contentos que están de llegar a casa? ¿Qué te cuesta ceder un poco?... tú y tu obsesión por el orden.
-Mira, Luci, vamos a dejarlo ¿quieres? Total, no nos vamos a poner de acuerdo...-replica Sole en un tono que quiere ser conciliador- Bueno, qué, niños. Supongo que hoy no hay deberes, ¿no?... ¿O sí...?-la duda viene provocada por la cara de Toño, que intenta hacerse el sueco sin conseguirlo-.
Evidentemente, Toño tiene deberes. No ha abierto el pico y ésa es la señal de alarma.



Ahí... toda una historia tan NORMAL... Muy poco original. Pero es lo que hay el primer día de clase...

Una sugerencia de Sarracena


Y ésta es de Driver




Y ésta de lolo

35 comentarios:

sarracena infiel dijo...

BS alternativa: http://www.youtube.com/watch?v=-4ZV8TDgxQY

Luego vuelvo ...........

Moltes gracies, estimada............

Sunsi dijo...

¿De verdad que es ésta...?

Driver dijo...

Vuelveeeeeee.
http://www.youtube.com/watch?v=sbX5p-mcc9s

Petete dijo...

Me ha gustado muchísimo el relato, que demuestra su conocimiento de la psicología infantil y su gran "oído", como se les dice a los novelistas que hacen diálogos muy auténticos.

Me ha recordado a "El príncipe destronado", de Delibes.

Al Neri dijo...

Grande, grande. Se ve que conoces fenomenal a los niños. Muy entretenido.

Sunsi dijo...

Gracias, Petete. Y bienvenido...He añadido algo más mientras escribías el comentario.

Un saludo

Sunsi dijo...

Al Neri. Te lo agradezco de veras. Me alegro de que te haya gustado. Es la primera vez que introduzco ficción en el blog...

Un saludo desde Tarraco

lolo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=-s1BLngooRM


Tierna, sencilla, real, y casi presente. Como esos cuatro chiquillos, qué gozada.

Rocío dijo...

Pero... ¿tú por qué no escribes más ficción? Me gusta muchísimo el personaje de Sebas... Me recuerda mucho a mi ahijado, tan pequeño y ya tan reflexivo.

Besos!!!

Rumbo fijo dijo...

Pues a mí me ha recordado un poco a tus hijos. :)

Sunsi dijo...

lolo... como esos cuatro chiquillos... Creo que la ternura a veces no la sacamos hasta que imaginamos... inventamos reproduciendo lo que hemos vivido.

Mil gracias, lolo.

Sunsi dijo...

Buenas noches, Rocío. Pienso que la ficción requiere mucha diciplina, bastante soledad y un tanto de independencia... No la mía, sino la de los que viven en la república de casa. Si hay algo que llevo en la entraña es la ficción.La novela corta, el microcuento... Es cuestión de paciencia... conmigo misma... hasta que pueda estallar lo que llevo comprimido... incluso imaginado.

Te agradezco mucho el comentario. Eres muy generosa.

Besos,princesa.

Sunsi dijo...

Carmina. Juegas con ventaja porque los conoces. Sebas, como Platero...
entonces pequeño...pero ya peludo, suave; tan blando por dentro que se diría todo de algodón, que no llevaba huesos... (tan huesudo que es ahora).Los espejo de sus ojos, en cambio, no son de azabache... son verdes como las hojas del limonero... Tú sabes... ¿verdad?

Besiños, katt

Alfonso Carlos dijo...

Recien llegado de Alemania a España, donde pase mi infancia y parte de mi adolescencia, inicie un pequeño ritual que lo mantuve hasta terminar la Uni. Me acercaba a casa de mi abuela a comer y a contarle mis ilusiones, proyectos, objetivos, mientras ella me escuchaba pacientemente y me atiborraba a magdalenas.
Ahora con mi hija Lucia, hacemos lo mismo.
Que recuerdos de los primeros dias de clase.
Gracias Sunsi por recordarmelo

Driver dijo...

Sunsi:estoy contento.
Se avecinan tres fines de semana con viaje: Ciudad Real, Murcia y Bilbao. Seguidos.
Me voy a llevar conmigo a tu personaje Sebas, de copiloto.
Voy a hablar mucho con él.

"¡Eh, chico!, ¿paramos a hacer un pis y tomar un bocata?"

"Sigue conduciendo, el sol se está poniendo y me gusta mirarlo".

"Bien Sebas. Cuéntame un cuento".

Y Sebas me contará un cuento mientras conduzco. Y me hablará de su cole, de las aventuras del verano y de cómo se construye una cometa.

Solos en la autovía.

Entre el cielo y la tierra.

Juntos, como buenos socios.

Arranco. Primera. Atravieso calles que todavía bostezan.

El niño duerme en el asiento de atrás.

Cuando amanezca despertará.

sarracena infiel dijo...

Me hago mayor .... me puede la nostalgia .................

Sunsi dijo...

Alfonso... buenos días. Me parece que lo de las abuelas y las madalenas no ha cambiado nada...

Tu refugio de la abuela. El refugio de Lucía..en su padre. Reconozco que es un privilegio que lleguen lo hijos a casa y puedan encontrar a su padre o a su madre o a algún abuelo. En esos momentos te descorchas, como una botella de cava... y te quedas tan a gusto.

Yo tenía a mi madre.Merendábamos los cuatro y nos atropellábamos al hablar. Había que pedir turno...

Gracias por pasarte, Alfonso

Sunsi dijo...

Disfruta, Driver... Sebas tiene un mundo interior muy rico. A ver si te cuenta de Toño... que es su preocuopación. Ya me contarás...

Un saludo muy fuerte

Sunsi dijo...

Es bueno destapar la nostalgia, Pepa... Bueno... la canción que me has recomendado... No te lo explico, que me pondré meliflua...

Con Dios...

Aprendiz dijo...

Yo me había imaginado que eran tus hijos! Me has hecho recordar cuando volviamos nosotros también del cole el primer día, sólo que nosotros en vez de tanto beso y esas cosas era más bien, ¡mamá, hay que comprar esto y lo otro!, el otro llorando y con un cargamento de libros que otro hermano había olvidado el año anterior, el pequeño otra vez con los bolsillos llenos de chinas, yo contándole a todos las vacaciones de todas mis amigas... en fin, ha sido divertido recordar. Siempre una locura. Por cierto, Marta me ha caído muy bien.

D dijo...

Mi hermano menor se llama Toño.
Me tiene preocupado.
No se entera de nada, o mejor dicho, parece que no se entera de nada.
Si por ejemplo vamos al médico, responde distraidamente la preguntas del doctor.
Cuando viajamos, nunca sabe hacia donde nos dirigimos.
En clase se distrae con una mosca.
¿Cumpleaños?, no recuerda ni una fecha.
¿Dinero?, se hace un lío con las vueltas.
...
Mi hermano Toño vive en las vatuecas.
Las vatuecas es un sitio donde lo interesante son otras cosas.
En la consulta del doctor se fija si la enfermera sonríe o si está seria.
En los viajes, persigue las nubes con la mirada. Se cambia de asiento con tal de ver la misma nube desde distintos ángulos.
En clase concentra su atención en la tiza del profesor. Si es blanca o es de colores. Si se rompe o no.
Si el profesor la pura tanto que al final raya la pizarra con la uña, y suena ese sonido tan desagradable que tanto molesta a Margarita.
Ni las fiestas de cumpleaños ni el dinero le importan un bledo. Toño hace fiesta cuando la hace. Sin avisar.
Algunos días se le olvida ir al colegio.
Me lo encuentro sentado en la cama leyendo tebeos, como si fuera domingo.
Toño nunca tiene prisa.
Y claro, cuando vas con él, siempre llegas tarde.
...
Pero lo que más me desconcierta de mi hermano pequeño es que siempre está cuando tiene que estar.
Puede pasarse un fin de semana jugando sólo. Pero si viene la tía Tula, la que enviudó hace un año, a visitarnos un domingo..., cuando ha llorado con mamá y le ha contado sus problemas con la tienda a papá, aparece.

Saluda distraidamente. Se acerca a la tía Tula y le coge la mano muy fuerte, durante un buen rato.
Y al rato, las ojeras de la tía Tula desaparecen.

Creo que Toño tiene electricidad en sus manos. No encuentro otra explicación. No.

Cuando el abuelo se fue al cielo, se sentó en la iglesia con la abuela. Cada rato se acercaba a su oído y le decía algo.
Y la abuela, que está más sorda que una tapia, le atusaba el pelo.

Creo que Toño tiene música en las labios. No encuentro otra explicación. No.
...
Y cuando la tonta de Margarita me dijo que ya no quería salir conmigo, me dio como un dolor en el pecho. Y no me había dado ningún porrazo.

Ese día mi hermano menor me enseñó a hacer una cometa. Se supone que son los hermanos mayores los que enseñan a los pequeños a hacer cometas. Pero Toño me enseñó a mí.

Me preocupa Toño. No se si está preparado para ser mayor.

Los mayores son unas personas que trabajan un montón, y luego compran otro montón de cosas, y se gastan otro montón de dinero.
Y yo me pregunto: ¿qué va a pasar con Toño cuando sea mayor?, ¿cuando una tonta le diga que ya no quiere salir con él?
¿o cuando tenga que ir a un banco a pedir dinero para comprar cosas?.

Por si acaso, siempre la acompaño cuando sale a la calle; no sea que se monte en un tranvía y se vaya a Sebastopol, que creo que es un sitio que está más lejos que cualquier sitio que se te ocurra pensar.

Yo se que mamá también está muy preocupada con Toño. Por eso cuando tiene jaqueca, Toño y yo nos acercamos a su cama y nos quedamos un rato mirándola, le cojemos de la mano y Toño le canta una nana muy rara que se ha inventado.

D dijo...

Papá es un señor que viene tarde entre semana, y los sábado le gusta cuidar el jardín.
Toño casi nunca habla, es muy complicado saber lo que piensa.
Los sábados limpia las herramientas de papá, y eso a mi padre le gusta.
Cuando se pone a trabajar con sus plantas, tiene las herramientsa limpias y ordenadas.
Cuando papá termina su tarea, Toño le habla a las plantas.
Eso es una cosa que siempre me saca de quicio. ¡A mí me habla muy poco, y con las plantas se enrolla!
...
Me gustaría aprender una forma de hablar más con mi hermano.
Tengo varias ideas en la cabeza, pero no acabo de decidirme por ninguna.
Una es ponerle notas en los sitios donde siempre va: el baño, la almohada, el cajón de los juguetes, la buhardilla, sitios así.
Otra forma es dejarle dibujos dentro de los libros que lee.
Ésa es buena.
...
Pero al final lo que hago es sentarme a su lado y dejar pasar el tiempo.
El domingo pasado me lo encontré en el porche al final de la tarde.
Me senté a su lado, sin hablar.
Estuvimos casi una hora sentados sin hablar. Demasido tiempo para mí, pero como es mi hermano pequeño, pues me aguanté.

Cuando el sol se ponía aparecieron bonitos colores en el horizonte.
Rojos, naranjas y ocres.
Esos colores que vuelven locos a los chicos y las chicas de sexto.
A mí, como estoy en cuarto, esos colores me gustan, pero no me vuelvo loco.

Miré a Toño y sentí que le dolía el pecho. Como cuando la tonta de Margarita me dijo que ya no salía conmigo.

Como conozco ese dolor, y se que es muy molesto, quise hacer algo por mi hermano pequeño. Pero no sabía qué.

Me levanté despacio, pues realmente no sabía qué hacer.
Si te levantas despacio ganas tiempo para pensar. Es un truco que me enseñó mi papá.

Y nada. No se me ocurría nada.

Volví a mirar a Toño, y le vi la cara triste. Toño es un niño que a veces se pone triste sin que haya ningún motivo. Es muy difícil vivir con alguien que se pone muy triste sin ningún motivo.

Y al final, como no sabía qué hacer ni qué decir, me puse a aplaudir como un loco, con todas mis fuerzas. Mirando hacia el sol que se ponía.

Y entonces sí.

Toño sonrió de verdad.

Y por primera vez en mi vida, miré mis manos y sentí algo nuevo.

Podía hacer magia con ellas.

ideasparaeducar dijo...

Sunsi, como ves, o mejor dicho como no ves, no me asomo mucho por aquí, pero cuando lo hago echo un vistazo y me quedo con aquello que me haga pensar.

Como demuestran los últimos 8 posts, el "educar de oficio" no sólo no está muerto sino que está más vivo que nunca, aunque que sea con otro nombre. Me alegro.

Es este pensar sobre el "tema educativo" lo que nos hace mantener las miras altas. Ya se encarga la vida misma de intentar bajarlas. Ánimo con este tipo de posts. Hacen más bien del que parece.

Por cierto, las canciones... no acabo de compartir los gustos, ¿será un tema generacional quizá?, pero bueno para gustos... ¡los colores!

Saludos!
Bonas

Sunsi dijo...

Aprendiz... Me ha hecho gracia tu comentario... la imagen real de una casa con varios hijos a la vielta del cole. Realmente, no tienen nada que ver unos con otros. Qué distintos somos. Yo recuerdo que era la que más contaba y no le dejaba abrir la boca a mi pobre hermano Juan E.
Era una suerte encontrar a mi madre en casa... la merienda era una olla de grillos, pero ahí salía todo... Recuerdos...

Un beso, Beatriz.

Sunsi dijo...

Magistral, Driver. Qué curiosa es la imaginación del "cuentista". Tú a Sebas lo has identificado como el hermano mayor. Te iba a decir que en la mía es el segundo... pero en realidad sí es el mayor. No por edad, sino por otra cosas... Un relato que me hs enganchado. ¡Qué digo! Si tú eres el Rey de la ficción. Gracias por enriquecer tanto a este peronaje inventado. Gracias, como siempre...

¿Te han devuelto ya lo que les pedías a Ana y a Aurora?...

Sunsi dijo...

Bonas... Bienvenido de nuevo... Es como si me hubieras leído el pensamiento. Como ya creo que te dije, no puedo llevar dos blogs a buen ritmo. Y estos días buscaba una fórmula para destacar de alguna manera que las entradas con estos contenidos pertenecen a una categoría distinta. Para mí, desde luego, el tema tiene un peso específico que merece un apartado. No por lo que yo ecribo... ni mucho menos... sino por el tema. LA ESCUELA, EL MAESTRO... en mayúsculas. ´

Este curso ha empezado con mucho "material" para que te lleva irremediablemente a tocar con frecuencia el tema de la Educación y la docencia. Así que procuraré no faltar a este compromiso de apoyarlo.
¿La música? Ya les diré a los que me la han sugerido que son unos carrozas, tanto como yo... Es que eres muy joven. Cuando yo escuchaba alguna de estas canciones posiblemente tú no habías nacido...

Un saludo y gracias por pasarte y comentar.

PS.El post de la Directiva va con dedicatoria... Cuidad a X...por favor. Queda poca gente que mande y, a la vez, se ocupe de la personas. ¡Ánimo,profesor y maestro!

Modestino dijo...

"Amor primero"....¡cómo me gusta esa canción¿, muuuuuuuuuuuuuucho.

misideascotidianas dijo...

El primer dia de clase es muy emocionante.
Yo, cuando les digo adiós y veo alejarse la Ruta, lloro de emoción...¡de pura alegría, je,je!
Un bs
Luisa

Rocío dijo...

Sunsi...¡pues a ver si estalla pronto! Besos!

ana dijo...

Qué pena que te quedes aquí... ay,ay,ay. Aunque quién sabe... a lo mejor detrás de esta ficción te animas y viene otra, luego otra, y al final podemos quedarnos colgados de la mirada de Sebas siempre.


http://www.youtube.com/watch?v=au3QLxlIUYw

Sunsi dijo...

Modestino... La he escuchado un montón de veces desde que sarracena la propuso. Es preciosa. No me extraña que te guste. A mí me recuerda el amor de facultad... el amor de entonces y de ahora, el del café que duraba toda la tarde porque de estudiantes no teníamos un duro. Y el fin de curso... que me tocaba volver a Tarragona para empalmar con las clases que daba en verano. Él en Huesca y yo en mi ciudad. Me costaba mucho el fin de curso.

Un saludo

Sunsi dijo...

Es comoun pistoletazo de salida, Luisa. Es el día que sabes que durante nueve meses no habrá tregua... Es distinto... A mí se me mezclan muchas emociones ...algunas contradictorias...

Besos, Luisa.

Sunsi dijo...

Rocío... yo también lo llevo en la entraña. Parece el parto del elefante. Estoy en ello. No es broma.

Gracias, Princesa.

Sunsi dijo...

Anita... cuelgo otro. Quién sabe lo que puede salir de la cabecita de Sebas.

Besos, Ana de León.

lolo dijo...

Pues a mí me encantaría que me recordara algo pero claro, la oí por primera vez hace dos días.
Debo estar yo en otra época situada.

Sería divertido, un día que le apetezca a Sunsi, hacer una maratón de canciones para el recuerdo...Nos íbamos a reír.

Menos mal que Sebas nos va a enseñar un poquito más de lo suyo, que le había cogido cariño.
Espero.