lunes, 12 de abril de 2010

Cuando llegan las notas..

La naturaleza sufre una profunda transformación; los días son más largos, la luz se muestra con una intensidad distinta, la vegetación parece despertarse de su letargo invernal. Es primavera. ¡Cuánto apetece dar un paseo o, simplemente, holgazanear! Pero el final de curso está a la vuelta de la esquina. Pronto llegan las notas ... definitivas. “¡Niño, estudia!”...,” “¿Qué examen tienes mañana?”...

Ahora nos entran las prisas. Y afloran dos identificaciones muy arraigadas: nuestros hijos son, por encima de todo, estudiantes; el buen estudiante saca buenas notas. ¿Me permitís un pseudosilogismo? Luego... un buen hijo es el que saca buenas notas. Expresado así, parece una aberración. Pues no tanto. Seamos sinceros. ¿Cuántas veces premiamos sólo los éxitos académicos y olvidamos su esfuerzo diario? ¿O no es cierto que lo que valoramos es “el diez” en lugar de apoyarles, día a día, para que rindan al máximo según sus posibilidades? En el fondo –y en la forma- el problema es esa tendencia al reduccionismo, que sólo se resuelve si nos replanteamos hasta qué punto es importante la familia.

La familia -en teoría- es el único ámbito de la sociedad donde deberíamos ser apreciados también con nuestros defectos. En la familia deberíamos “caber” todos; deberíamos sentirnos orgullosos por cada pequeña victoria de cualquiera de sus miembros y cerrar filas alrededor del que sufre un fracaso... porque nuestro vínculo es el amor. En la familia, en casa, nadie es más importante que nadie; nadie es el modelo de nadie; nadie se compara con nadie. En casa, todos triunfamos; y si no, siempre hay otra oportunidad. Nuestros hijos, además de estudiantes, son hermanos, nietos, amigos de... que comparten su tiempo libre, colaboran en casa, hacen deporte... Un hijo es mucho más que un “cerebro con patas”; es un ser irrepetible en el que se integran cuerpo, afectos, intelecto. El estudio no es un fin en sí mismo, es un medio para adquirir conocimientos y asimilarlos, para crecer en virtudes y ponerlas en juego, para ser mejor persona.

“Bien, como teoría está bien ; pero a la hora de la verdad lo que cuentan son las notas.” “¿O no?”... Pues sí y no. Las notas son la consecuencia lógica del trabajo bien hecho. No obstante, cabría hacer dos precisiones:

1.- El mismo listón no sirve para todos porque no todos están dotados del mismo potencial intelectual ni de las mismas destrezas en todas las asignaturas.

2.- A veces los resultados positivos se hacen esperar porque están aprendiendo el propio proceso de aprendizaje. Para poder estudiar, han de saber estudiar. Y eso lleva su tiempo. Y cada estudiante tiene el suyo.

Valdría la pena saber qué podemos exigir a nuestros hijos y esforzarnos por crear un clima de comprensión, sin el cual la propia exigencia se vacía de contenido para convertirse en disciplina de cuartel. Deberíamos transmitirles que lo que cuenta es el empeño y la constancia muy por encima de los resultados...y que los resultados llegan con empeño y constancia; que el estudio es un verdadero trabajo y no un simple trampolín para la fama.

Aún podemos rescatarles de otro reduccionismo muy pegado al anterior y muy común en nuestra sociedad de consumo: tanto tienes, tanto vales.




23 comentarios:

MIC dijo...

Pues no. Las notas no es lo que más me importa. Me gustan, como a todos, pero lo que realmente valoro es el trabajo que hacen-o dejan de hacer-
Fuguilla.

Sunsi dijo...

Querida Luisa... fuguilla del Sur. No le vamos a hacer ascos a las notas, por supuesto...que aquí no hay nadie tonto. Bueno... Creo que nos hemos entendido.

Un beso... que últimamente nos "vemos" poco... No puede ser...

lolo dijo...

"El estudio no es un fin en sí mismo, es un medio para adquirir conocimientos y asimilarlos, para crecer en virtudes y ponerlas en juego, para ser mejor persona"
Con letra clara, tamaño importante y en cartulina brillante voy a ponerlo en la nevera.

Ay Sunsi, pero se acerca el mes... se acerca y no sabes qué cargamentos los de este año.

Ana del guisante dijo...

En casa, yo solía traer las mejores notas de los tres hermanos. Mi hermana era mejor dibujando, y mi hermano, él era más bueno porque contestaba menos y se escaqueaba más. Trabajar... todos, más bien poco :-) Es generacional.

Sunsi dijo...

Lolo... llega. Ya tenemos el tema aporreando la puerta. Este curso especialmente difícil. Y, por lo que comentas, en tu república ídem. Yo me digo a mí misma que no hay que perder lo papeles. Que hay que proporcionar el sosiego necesario para que puedan dar el tirón final. Y me doy cuenta de que no tenemos ninguna varita mágica. No sé, lolo... Quizá es que el problema en mi casa va por otros derroteros que no dependen de la voluntad y las ganas.
Como siempre sabes que me solidarizo contigo.

Un beso. Yo también voy a colgarlo en la nevera

Sunsi dijo...

Pesolet... supongo que tus pesolets petits todavía están en edad de adquirir hábitos. Disfruta mucho de esta edad que, de momento, no da demasiados dolores de cabeza.

En casa... éramos bastante normales. Hablábamos poco de notas y cada cual sobresalía en lo que tenía más habilidades. Hemos salido airosos.

Pero esta generación, la de nuestros hijos, parece más una competición. Llegan sudorosos a la meta...si llegan. Siempre hay mentes preclaras a las que no les cuesta esfuerzo. Pero la carga de tareas me parece que es mucho mayor que la de mis tiempos mozos.

Hubo una época en la que hice del sistema educativo una cruzada personal. Ahora me he sosegado un poco y sé que sólo puedo echar una mano a mi entorno más cercano.

Un beso, pesolet de la terra ferma.

Mariapi dijo...

Vaya tema, Sunsi.
El enemigo no son sólo las notas. Desde el preescolar, o como quiera que le llame ahora, SOLO estamos enfocando el sistema escolar en aprender a examinarse. Hasta bachillerato para la selec, y en Medicina, por ejemplo, para el MIR...en el fondo, aunque parezcan metas lejanas son objetivos cortos-cortos-cortos, que imposibilitan para aprender de verdad, saboreando el saber, formando cabezas con capacidad crítica.
Y si no te ajustas a la plantilla, estás perdido. Por arriba o por abajo.
Este sistema, incapacita a quienes tienen capacidades a desarrollarlas y profundizar, y a quienes no , les deja sin los mínimos necesarios.
Mi madre, que en su enfermedad tiene una lucidez especial para ver el trasfondo de las situaciones, me repite casi cada tarde, cuando ve a mis hijos "estudiar" la respuesta que le dió un profesor al que ella admiraba.
-D. Vicente, ¿qué hay que hacer para saber tanto?
- Leer, viajar...y estudiar, por este orden.

Yo aún simplificaría más: Un cuaderno. Para leer, escribir, sumar, tocar, experimentar...preguntar.
¡Cómo me he enrollado! Disculpa, un abrazo solidario, de madre a madre.

Ana del guisante dijo...

Yo, al sistema educativo le tengo pavor. Te pongo un ejemplo que tengo en casa: mi hijo de tres años (P3) sabe leer números de tres cifras. Hace pequeñas sumas (1+2, 5+5, cositas así). Pues nos toca todo P3 el 1, 2, 3. En P4 y P5, tiene que llegar hasta el 10. Y de ahí no nos movemos. Si en algo va más retrasado, paciencia, y si en algo es mejor, ya vendrá el Sistema Educativo a hacérselo pasar, como si de una enfermedad se tratara.
Con su hermano mayor pasó algo parecido. No son lumbreras, pero tienen facilidad para aprender letras y números. Ah, pero no pintan tan bien como las niñas, por ejemplo. Así que a machacarles y a hacerles avorrecer el cole, que si no te gusta pintar, no eres nadie.
Es a pequeña escala, lo sé, pero mis primeros choques con este bodrio ya han llegado... ¿Y cómo lo afronto yo? Quitándole importancia, enseñándoles que hay que trabajar mucho todos los días porque la base del aprendizaje es caer, levantarse repetir, a veces volver a caer, y hacerlo todo con una sonrisa.

Y a veces, cuela.
Ya lo he soltado :-)

Modestino dijo...

En ocasiones, detrás d eunas notas aceptables sacadas si mucho esfuerzo no hay más que el preámbulo de futuros fracasos.

Recuerdo que cuando iban a entregar las notas y sospechaba malos resultados me proponía no dormir la noche anterior para que se hiciera más larga la espera ...;)...nunca lo conseguía, claro ...

El alegre "opinador" dijo...

Si la familia es capaz de exigir el trabajo diario, acompañarlo, motivarlo y valorarlo, tu teoría es maravillosa. Por desgracia, muchas familias pasan veinte kilos de lo que hacen sus hijos en casa y los sueltan en clase para que los profesores hagamos lo que ellos no hacen... Y encima vienen exigiendo que su niño saque buenas notas... ¿Se darán cuenta alguna vez la mayoría de los padres que los hijos son suyos y no de los profesores?
Besos.

Sunsi dijo...

Mariapi... Con este sistema educativo se "salvan" cuatro gatos, cabezas privilegiadas con inquietudes intelectuales ...los que atendiendo en clase tienen suficiente y el resto lo emplean para leer, para buscar más información de algo que les ha llamado la atención. Se salvan los que tienen padres que han invertido en una buena biblioteca en lugar de en un crucero cada año...

El resto, bastante tienen con preparar el examen del día suiguiente. ¿Qué sucede? Que no pueden llevar el estudio al día. Que lo que saben es epidérmico... no ha calado. Que funcionan con el estímulo respuesta de la prueba escrita. Y ¿Qué se resiente? Las humanidades. Para tener un poso hay que tenet sosiego, tiempo para aprehender y asimilar.

Ahora nos ponemos en situación de una persona muy responsable que ha sido víctima de este sistema desde el preescolar. ¿A quién le puede sorprender que, un buen día, sus neuronas digan ¡¡¡basta!!!?

Bueno... es que este tema da mucho de sí, mater. ¿Y qué te cuento a ti que ya no sepas?

El domingo cumplió 20 mi ciudadano nº 2 . Y Dios y ayuda para saber qué quería hacer y ser en el ámbito profesional. A éste le salva la lectura. Es un apasionado de la novela histórica.
Hoy cumple 15 mi ciudadana pequeña. De letras letras, bohemia... Le gusta escribir y lo hace muy bien. Te puedes imaginar qué sucede con sus mates, física... Su curiosidad por todo creo que tiene los días contados. ¡Qué lástima!

En fin...Mariapi...No me alargo más, que parece que me hayan dado cuerda.

Un beso de mater a mater.

Sunsi dijo...

Pesolet... Sonrío con lo que cuentas. Pero es una sonrisa de complicidad. Cómo te entiendo. Qué torpones son los niños pintando. Como ya ha pasado... te pudo decir que muchas veces pintábamos a cuatro manos. Porque aún quedaban los problemas de mates, preparar el dictado, responder copiando las preguntas a cuestiones de sociales. No levantaban dos palmos del suelo y ya se hacían las tantas y monas. Salir del cole, mrendar y dale que te pego. Por supuesto ni cinco minutos de dibujos animados...

Al final... tu postura es la más inteligente. Porque lo que permanecen son los hábitos.

Hale... Muy bien dicho...

Sunsi dijo...

Modestino... Para comprobar lo que afirmas sólo hace falta esperar. El tiempo te da la razón. Por eso me digo mil veces que tengo que hacer un ejercicio de distanciamiento. Que un fracaso a tiempo, analizado, buscando las razones del pinchazo, es el preludio de el triunfo personal. Trinfo que no significa éxito.

¿De veras intentabas pasar la noche en blanco?
Viejos tiempos, Modestino. Mira ahora...

Un saludo, jurisconsulto.

Sunsi dijo...

Opinador... que lo ves desde el otro prisma. Ahora no ejerzo.Pero me he dedicado a la docencia toda la vida. Padres clientes en la concertada. Pago... luego mi niño tiene que sacar buenas notas...usted verá cómo se las compone. Luego aprobé oposiciones y el motivo era más duro. Padres que no podían estar en casa porque tenían que entrar tres o cuatro sueldos ... padres pluriempleados para poder dar de comer. Algunos de esos chavales no tenían siquiera un diccionario en casa. Pero los llamabas a tutoría y hacían el pino como si se tratara de una entrevista con el ministro.

Al margen de la anécdotas, estoy absolutamente de acuerdo contigo. No hay conciencia de lo que abarca la labor de los padres. Padres-educadores que delegan una parte de esa educación, la instrucción, y que también tenemos el derecho/deber de supervisarla. Son nuestros hijos en todas y cada una de su dimensiones; también la intelectual.

Gracias por tu aportación, Opinador. Sin tu intervención, la visión del tema no es completa.

Un saludo afectuoso, profesor.

La Sarita dijo...

¡Hola, Sunsi Mayonesa!
Soy la Sarita y acabo de cumplir nueve años o así.
Mi papá es un liante y me ha propuesto que te escriba cosas sobre caballos.
Ya sabes que mi papá está un poco locuelo. Pero como creo que tú también lo eres un poco, te voy a contar cosas sobre caballos.
Dice mi papá que la felicidad es un caballo blanco salvaje, corriendo libre por la playa.
Y si te concentras en la imagen disfrutas.
Yo nunca he montado en caballo porque soy pequeña, pero oigo cosas en casa que me van a ayudar a hacer esta tarea de los caballos.
He visto a papá que le manda mensajes por el móvil a un caballo de nombre Capitán, y a otro de nombre Sarracena, y que luego se ríe como un caballo de ésos de los cuentos de los caballos.
Y sé que al final de mes van a venir a comer a casa una yegua y una potrilla que se llaman Ana las dos, y que son caballos y niñas a la vez.
Y papá le pregunta al caballo Capitán sobre hoteles en la caballeriza de Tarraco, porque quiere ir a ver la manada de caballos tuyos, que son caballos que comen mayonesa o así.
Dice mi papá que somos como una manada, que corre libre por la playa y que relinchamos mucho.
Y que nos gusta jugar como potros, y dar saltos por las olas, y correr con los otros caballos que son amigos.
A veces, cuando está cansado, nos montamos en el coche de papá caballo y pone música de una chica que es negra, como los caballos negros, y toca un piano negro también.
Entonces cantamos a grito pelado las canciones de la chica negra, y me imagino que somos caballos negros relinchando por una playa.
Dice mi papá que las manadas de cabalos amigos se juntan y se separan de vez en cuando, y que los caballos blancos y negros se inventaron para que el alma de los poetas tengan una segunda oportunidad de ser felices.
Y me cuenta también que los caballos son romanos y florentinos, pues saltan los obstáculos con fuerza y también se ponen tontos mirando la Luna.
Pero cuando me lo dice está cantando la canción de la caballa ésa negra, haciendo planes para el verano, hablando con la potra Ana sobre un cuento que están escribiendo con las pezuñas y cosas así raras que no entiendo del todo.
Pero me parece que juega como los potrillos, y que quiere que sus amigos jueguen con él, y con la mamá ministra y con mi hermana Pilar potranca y cosas así de playas y carreras y risas.
Y también me dice que tengo que hacer los deberes como si fuera una caballa Sarracena.
Bueno, esta es la historia de los caballos que mi papá quería que te contara; está todo un poco revuelto y desordenado porque es la primera vez que hago una tarea tan rara.
La próxima historia a ver si me sale un poco más ordenada.
Es que estoy aprendiendo y soy pequeña y así es.
Tengo una amiga que se llama Sunsi y dice mi papá que sería bueno que le cuente mis cosas en el blops éste de los pensamientos.
Así que esta primavera te contaré todo lo que se de caballos, de playas y de una cosa que se llama felicidad.
Y así practico.

Un relincho de despedida:

¡¡¡¡IIIIIIGGGGGGHHHHHTTT!!!

ana dijo...

Yo, que estoy en los inicios... ainssss... sé que voy a sudar... bueno, ya estoy sudando!!!!

Hay niños válidos, increíbles, y muy trabajadores, a los que el sistema no va a saber motivar. Tienen una luna por mirada. Y suerte si tiene unos padres detrás que van empujando con tesón, paciencia y criterio; un poco asustados, eso sí, exactamente "acojonaícos" pero con los pies en la tierra.

Benditas familias!!!! Y no lo digo por lo que les puede tocar, con tono de "ay madre, pobres familias!!" nooooo...

... sino admirándolas por lo que pueden dar a las personas que la forman en esos momentos en que cualquier sistema externo te considera fracasado (no sólo existe el fracaso escolar, el mundo de los hijos es muyyyy amplio). Las alabo por lo necesarias que son, cada familia, y por lo que le regalan a nuestra persona siempre, en momentos buenos y en los no tan buenos.

Bendita familia!!!
(... y que no nos falte)

Al sistema educativo... ya lo torearemos... como podamos.


Y por cierto... Driver... me hago presidenta de una nueva plataforma social en pro de EL BLOG DE LA SARITA. Se podría titular: "las verdades que casi nunca os digo".

_ Un blog para Sarita ¡¡¡¡¡ya!!!!

Sunsi dijo...

Hola, Sarita. Tu papá es un liante. Pero gracias a sus líos traspasa fronteras con su caballo . Fíjate que se propone saltar pantallas y no las rompe.

Cuando vengas a Tarraco te prometo inventar un caballo para ti y otro para mí. Uno blanco y uno negro. Al anochecer la playa está preciosa. Los bañistas ya se han ido a su casa y se puede calbalgar. La playa que hay cerca de mi casa se llama Larga porque es muy larga.
Y si no tnemos caballo... podemos cabalgar igual. Dile a papá que te ponga una música muy bonita que sale en la película "Carros de fuego". Te vienen ganas de empezar a correr por la arena.

Bueno, Sarita... ¿Ya estudias? Es importante para aprender más sobre los caballos, la naturaleza, las fases de la luna y todas estas cosas que vale la pena saber.

Un beso muy fuerte:

Sunsi, la de la mayonesa sin ajo.

Sunsi dijo...

Ana... los que no encajan es porque no son "standard". Generalmente son aquéllos que se quedan mirando un punto y empiezan a disparar. Preguntan mucho. ¿Y quién dice que lo que preguntan no es importante? Claro que la pega es la de siempre. No hay tiempo.

(es el cumple de Blanca y no paran de llamar... y ella no está... Pierdo el hilo del comentario, chiqueta...?)

Si dedican más de la cuenta a intereses no curriculares... Bueno. Qué te he de decir yo a ti...con tu luna lunera diminuta...

Telf otra vez.

Besos, Ana.

Sarita con secretitos dijo...

Hola de nuevo, Sunsi la de la mayonesa sin ajo.
Soy la Sarita.
Me ha gustado eso de correr por la playa, como en la peli de los Carros de Fuego.
Como eres mi amiga te contaré un secreto, porque las amigas se cuentan secretos y así.
Como estás hablando de las notas y de aprender, te contaré una cosa de mi papá caballo.
Espero que no se entere que te lo cuento, porque es un secreto.
Resulta que cuando tenía 20 años se enfadó con una novieta que tenía.
Y entoces se le puso cara de patata.
Menos mal, menos mal, que vino un paisano suyo que estaba estudiando también y lo aficionó a correr.
Porque aunque te enfades con la novieta también hay gente que te coge de la oreja y te saca a correr, en el mundo de la gente.
Y entonces hizo una cosa muy rara, se apuntó a correr el Maratón de Madrid con 20 años.
Y el día de la carrera se levantó con un miedo muuuuuuy grande, porque correr 42 km., cuando nunca lo has hecho, da tembleque en las piernas. En las dos.
Y entonces se puso la música esa de los fuegos y se tranquilizó.
Y corriooooó, y corriooooó y llegó a la meta hecho una patata, pero llegó.
Mi papá guarda la cinta que llevaba en el pelo cuando hizo eso de la Maratón, y un día de estos me la va a regalar a mí.
Parece ser que es para que me acuerde de que cuando algo sale mal, luego sale bien, y así.
Y para que no se me olvide que en el mundo hay gente que te coge de la oreja y te saca a correr, cuando te hace falta.
Y mi papá dice que eso es importante aprenderlo, porque es gratis y las cosas gratis on las más chulis de aprender.
Y que esforzarse cuando toooooodo el cielo está negrito, es una buena costumbre para las piernas. Las dos.

Bueeeeno, te dejo que tengo que terminar los deberes.
Hoy me han puesto de tarea sumar cantidades.
Que si 10 km. y trescientos metros, mas nosecuantos km. y un carro de metros, da una porreta de metros y así.
Pero lo más importante es la suma que hay que hacer cuando el cielo está negrito.
Un montón de problemones más una montaña de caras de patatas, se pueden cambiar por una carrera que te lleva a un sitio donde nunca estuviste.
Con tus propias piernas.
...
Con las dos.

Marta dijo...

Wowwww, las notas... tema que pica y escuece especialmente hoy después de la tutoría de BillyJoe... Y es que yo me lo sé todo, les comarques con sus capitals de comarque por enésima vez...pero a Billy ni le entran ni le interesan!!. Pero dicen que es buen chaval y no alborota... ¡será en clase!..
¡Idea!: nunca compro los deberes de verano. Una libreta y un lápiz y dictado diario de bes y uves y haches. Repasar tablas y restas llevando. Y redacciones de los libros de lectura... Los veranos Santillana, etc...me parecen una pérdida de tiempo. Nunca me han puesto una pega en los coles.

PD: me parece que el curso próximo matricularé a Billy en la comunidad que menos comarcas tenga y menos ríos y menos montañas....o las "socis" acabarán con mi salud!!!
Ale, a descansar. Besos Sunseta!

ana dijo...

Martaaaa... mi hija la pobre, entre municipios, comarcas, provincias, comunicades autónomas, capitales autónomas, capitales provinciales, instituciones de gobierno, leyes comunes, se ha preparado un cacao!!!!

Que nos examinen a nosotras... por Dios!!!!

jajajajaja

Y casi me callo, que si sigo. Vivo en Castilla y León... y mira qué grande es, y la de ríos que tiene, y montañas, y... y... y...

... pero hay más, muuuucho más de esa personita que no acaba de memorizar...

"No, no te quedes sólo en las notas. Tu hija es una persona que se está abriendo camino en la vida, y te puedo decir que lo está haciendo muy bien."

Pues eso... abriendo la mirada.

lolo dijo...

Felicidades para Blanca... niña bonita, niña bonita seguro.

Anónimo dijo...

Hola Sunseta!!
pues es verdad que eso de las notas a veces sorprende un poco cuando no resulta como una espera...a veces tengo mis dudas de si debo felicitar o no según las calificaciones.
A mi me parece que no se tiene que bajar la guardia nunca, mientras son jovencitos hay que estar encima de sus cosas....y cada uno/a dentro de sus posibilidades en cuanto a los resultados.
Me hace mucha gracia cuando dicen: "el examen estaba chupado", y yo les digo: ¿no será que ibas bien preparada? para inculcar constancia en el trabajo diario no te puedes relajar...
Mil petonets.
Eulàlia